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Crecen las grietas en el chavismo, que ya parece el kirchner

MAREA ROJA CUESTIONA A NICOLÁS MADURO

Crecen las grietas en el chavismo, que ya parece el kirchnerismo


Marea Socialista ha sido intenso compañero de ruta de Hugo Chávez Frías y de Nicolás Maduro. Pero han comenzado a ocurrir cambios en su enfoque acerca del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). El 19/07, en la Conferencia Nacional Abierta de Marea Socialista se presentó el 1er. Documento para el debate: "EL PSUV y el alejamiento del 'Punto de No Retorno'”, afirmando: "(...) Defendemos al gobierno del Presidente Maduro, como parte de las conquistas del proceso revolucionario. Pero, a la vez, estamos convencidos de la necesidad urgente de la crítica sustentada y propositiva, y de la presión activa de la base popular del proceso como parte esencial de la defensa y profundización de todas las conquistas de la Revolución. Por eso vemos con preocupación la aparición de indicios de una contrarreforma que está halando hacia atrás, desde los intereses y la lógica del capital, bajo la intensa presión de la burguesía y del imperialismo, por volver al recetario neoliberal. En lugar de ir avanzando hacia el llamado “Punto de No Retorno”, nos estamos alejando peligrosamente de éste. (...)". O sea que Marea Socialista corre por izquierda a Maduro. Lo corroboró presentando 5 ideas para la crisis, todas extremas. Ahora comienza a reclamar su derecho a disentir públicamente:
17/08/2014|12:16


 
"El gobierno actúa con represión. El alcalde de El Tocuyo puso preso por cuatro meses a Fidel Palma, que lo adversó como candidato rebelde, fuera del PSUV, en las elecciones pasadas. No se debate, se reprime. Robert Ramos dijo que el descontento es por la suspensión de las primarias en el PSUV. No es casual: muerto Chávez se suspendieron las primarias; es decir, murió Chávez y con él la democracia en el PSUV. Vienen acciones autoritarias para poder aplicar las medidas económicas, lo que configura un panorama de descontento entre quienes siendo chavistas y revolucionarios van a responderles al PSUV y al gobierno": Heiber Barreto, Marea Socialista (foto Twitter).




CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los tiempos de vacas flacas provocan grietas, filtraciones y fracturas en los movimientos políticos gobernantes. Sucede en Venezuela y también en la Argentina.
 
Marea Socialista se asume como "el chavismo crítico", a la izquierda de Nicolás Maduro, tal como intentó demostrarlo en el III Congreso del PSUV (Partido Socialista Univo de Venezuela), que sesionó hasta el 31/07. 
 
Al evaluar su participación, su dirigente Carlos Carcione, afirmó:
 
"(...) El impacto del debate político planteado públicamente por Marea Socialista, alrededor de la agenda, la metodología y la política que se debería haber debatido en el Congreso del PSUV, superó las expectativas más optimistas. Con su Conferencia Nacional Abierta, Marea logró colocar en la gran prensa nacional una referencia del chavismo crítico. Pero que sostiene el legado antiimperialista de Chávez. Siendo como es una corriente pequeña, encontró un gran eco para sus propuestas en la base del pueblo chavista. Por otra parte, la respuesta de los sidoristas, de los automotrices y de otros sectores en lucha, funciona como un aliciente esperanzador para una parte fundamental de los trabajadores a los que paralizaba la confusión. 
 
No sería exagerado afirmar que está a punto de abrirse un periodo donde lo nuevo se exprese en el crecimiento de luchas de una clase trabajadora mayoritariamente chavista, que no acepta las consecuencias de las políticas que anuncia su gobierno. Y se podría afirmar también, que se abre un enorme espacio para el avance y consolidación de un chavismo crítico que apueste a la construcción de un instrumento político del proceso bolivariano, democrático, participativo, protagónico y consecuentemente anticapitalista. (...)".
 
Todo indica que el disenso se profundiza, día a día, porque las vacas son más flacas, hora a hora.
 
Aquí la entrevista de Hernán Lugo-Galicia a Heiber Barreto Sanchez, de Marea Socialista, en el diario El Nacional, de Caracas:
 
Heiber Barreto Sánchez es politólogo con magister en Ciencias Políticas en la USB, profesor universitario y comoderador del programa Golpe de timón
 
Por lo menos 7 corrientes se alzan contra la “actitud antidemocrática” del PSUV y del gobierno. Marea Socialista encabeza la lista, es la más protestaria. Comparte ideas y críticas con el Frente de Campesinos Bolívar-Zamora, Marxistas y Revolucionarios, Círculos Bolivarianos, Clase Media Socialista, MBR-2000 y ex militantes de la Liga Socialista.
 
El politólogo Heiber Barreto, que forma parte de Marea Socialista, advierte de una ruptura entre la cúpula del partido socialista y la militancia debido al distanciamiento de los intereses del pueblo.
 
Marea atrajo como aliados a Clase Media y a Nicmer Evans, pero Barreto niega que Ana Elisa Osorio y Héctor Navarro estén con ellos.
 
—¿Cuál es el plan de Marea Socialista: “tumbar al PSUV” y convertirse en partido?
 
—Marea no pretende tumbar a nadie. Solo somos una corriente política del PSUV, formada por militantes que buscan con lealtad, principios y propuestas políticas, sociales y económicas incidir para que se enmiende y se rectifique el rumbo que hoy es contrario al legado de Chávez.
 
—¿Cuál es ese desvío?
 
—Marea considera que hay medidas del gobierno que hace concesiones al sector productivo, que antes era calificado de burguesía parasitaria. De 59 peticiones hechas al gobierno por los empresarios, les aprobaron 56, como el aumento de precios que lesiona a los trabajadores. Y ahora se añade el aumento de la gasolina, que afectará el poder adquisitivo.
 
—El gobierno alega que el alza de la gasolina es necesaria.
 
—Es una medida aislada que, junto con las prebendas a la oposición, perjudica a los trabajadores. Si se debe “ajustar mercancías”, hay que comenzar por la oferta de trabajo, por mejorarla según la inflación. Marea entregó propuestas al III Congreso del PSUV y al mismo gobierno.
 
—¿En Miraflores?
 
—Al PSUV se le entregó antes de iniciar el III Congreso el 19 de julio, y a Maduro se le invitó a la Conferencia Nacional de Marea, pero no hubo respuesta. Marea considera necesario hacer una auditoría pública a los 10 años de control de cambio; determinar el desfalco, quiénes participaron y cómo se aprobaron 20 millardos de dólares sin control, como denunciaron Jorge Giordani y Edmée Betancourt. El trabajo debe ser hecho por una comisión autónoma, no dependiente del gobierno, y con expertos nacionales y extranjeros. El fin no es solo meter presos a responsables, sino expropiarlos y evitar que la crisis la paguen los trabajadores. En ese equipo pueden estar Gonzalo Gómez, que participó en la Comisión de Revisión de la Deuda en los '80, y Éric Toussaint, de la Universidad de Liège, Bélgica, y presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, que auditó la deuda de Ecuador.
 
—¿Por qué el PSUV y Maduro no discutieron las iniciativas?
 
—En el PSUV se impone la práctica de desoír las peticiones populares y por eso el III Congreso no debatió problemas de la gente, sino cuestiones programáticas e ideológicas. Hubo una gran distorsión porque, junto con lo ideológico, hay que ver lo coyuntural, los problemas sociales del pueblo, a no ser que el propósito sea desvincularse del pueblo. El PSUV se distancia de la base; es una práctica sistemática desconocer a las corrientes, como los Círculos y otros, que exigen darle el poder al pueblo o que critican la represión en Sidor.

 
—¿Por qué Maduro “concilia” con la “burguesía parasitaria” y calla e ignora a la izquierda?
 
—La oposición generó las guarimbas y, en respuesta, el gobierno lanzó puentes a la burguesía parasitaria para así estabilizarse. Optó por distanciarse de las bases que lo sustentan, lo que va en detrimento del apoyo popular.
 
—¿Las bases están alzadas?
 
—En las últimas semanas la ola de conflictos es originada por la base chavista que debido a las guarimbas se contuvo para que no se le identificara con la oposición. El 31 de julio protestó en Caracas el sector automotor por la reducción del salario; le siguieron trabajadores de Sidor, encabezados por sectores chavistas, y en El Tocuyo el alcalde del PSUV, Teódulo Medina, reprimió con Polilara a oficialistas, según reporte de Aporrea. Es la ola de protesta del chavismo que comienza a perder el miedo y que acaba con el chantaje de que se no se puede protestar porque es contrarrevolucionario. El chavismo termina con esa desrazón y toma el papel protagónico; es la rebelión de las bases.
 
—Una rebelión amenazada; en el caso de Sidor, Diosdado Cabello dijo que la FANB no permitirá guarimbas.
 
—No solo es amenaza, ya pasó a la represión y a la detención: van dos trabajadores presos. El gobierno actúa con represión. El alcalde de El Tocuyo puso preso por cuatro meses a Fidel Palma, que lo adversó como candidato rebelde, fuera del PSUV, en las elecciones pasadas. No se debate, se reprime. Robert Ramos dijo que el descontento es por la suspensión de las primarias en el PSUV. No es casual: muerto Chávez se suspendieron las primarias; es decir, murió Chávez y con él la democracia en el PSUV. Vienen acciones autoritarias para poder aplicar las medidas económicas, lo que configura un panorama de descontento entre quienes siendo chavistas y revolucionarios van a responderles al PSUV y al gobierno.
 
—¿Reprimirán al chavismo?
 
—El hecho de desoír a las bases provocará una ruptura del chantaje antirrevolucionario y, por ende, más protestas. Desde el ángulo sociopolítico veremos olas de protestas de nuevo tipo, incluso con guarimbas, protagonizada por chavistas y, en consecuencia, más represión.
 
—A pesar de la situación, Marea Socialista seguirá en el PSUV.
 
—Sí, somos una corriente de izquierda con vida en el PSUV, a pesar de que Cabello nos considere “otro partido de la revolución”. No somos un partido; somos una militancia que defiende al partido original, establecido en los principios fundacionales, en el Libro Rojo, creado para hacer la revolución, construir el socialismo, y que plantea una constituyente para renovar el partido.
 
—Y si nadie los oye ¿qué harán?
 
—Vamos a ir a las bases del chavismo para rescatar el partido original. Nadie avala este partido antidemocrático.
 
—¿Qué piden al PSUV?
 
—Una constituyente para renovar los estatutos que lesionan la democracia interna, en especial el artículo 5, relacionado con el método de selección de autoridades y candidatos a cargos. Maduro, como presidente del PSUV y en un acto en el Cuartel de la Montaña, eliminó la cooptación (imposición) en los equipos parroquiales, municipales y regionales del PSUV, pero dejó esa atribución para él y la dirección nacional del partido sí él lo autoriza. Eso indica un distanciamiento de las bases. “Quien coopta (quien decide) soy yo”, dijo Maduro, sin que nadie lo refutara. Así se aprobó el aumento de la gasolina, que no estaba en la agenda del III Congreso. Esa medida y la negociación de Citgo forman parte de las erráticas acciones del gobierno; Maduro y Rafael Ramírez se ven vacilantes para tomar medidas drásticas.
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