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Crisis Financiera: La crisis del NO

En las ultimas semanas la crisis económica está revolviendo los medios sin que muchos entiendan de qué se esta hablando exactamente.
Aquí les acerco una nota escrita por Julio Sevares sobre el tema para que entiendan un poco de qué se trata

La crisis del NO: NO es sorprendente, NO es previsible, NO es la del 30, NO hay desacople.




1- NO hay sorpresa:


La crisis financiera se ha convertido en un agujero negro que se traga todo lo se le hecha para calmarla. Ni la crisis ni esta situación son sorprendentes porque se deben a condiciones que son conocidas y analizadas desde hace una década por los organismos financieros y reguladores internacionales.
Como ya lo hemos señalado aquí, luego de la crisis asiática (Que involucró a países asiáticos exitosos) y de la crisis de la entidad Long Term Capital Markets (En la que invertían grandes entidades y que estaba dirigida por dos Premios Nobel especialistas en riesgo financiero) se planteó la discusión de los elevados riesgos existentes en el sistema por el alto grado de operaciones apalancadas (es decir inversiones hechas con deudas a su vez garantizadas por activos especulativos) y por que la creatividad de los operadores iba por delante de la capacidad de los reguladores. Esto aparece en análisis del FMI y del Banco de Basilea, entre otros.
A partir de esto se planteó la necesidad de reformar la arquitectura financiera internacional, pero no se hizo lo suficiente por algo también conocido (y muy presente ya en la discusión sobre las regulaciones financieras de Bretton Woods): el mundo de las finanzas tiene la capacidad de presionar y de poner sus hombres en los gobiernos para evitar regulaciones que reduzcan su capacidad de movilizar el dinero y obtener ganancias.
También se sabe desde hace años -y lo denunció reiteradamente Nouriel Roubini, como relata Campanario en la edición de Clarín de hoy- sobre el crecimiento de la peligrosa burbuja inmobiliaria. Roubini es autor de un temprano y completísimo análisis de la crisis asiática.
Pero los genios de las finanzas, los que daban lecciones a todo el mundo de cómo hacer las cosas, y que eran considerados los ídolos del mundo financiero, como los que manejaban Lehman Brothers y Merrill Lynch, estaban llevando a sus empresas a la quiebra.(Digresión: En Lehman trabaja Guillermo Mondino, un economista cavallista que defendió la convertibilidad, sistema que quebró, que criticó la política económica argentina, mientras la economía crecía a tasas casi chinas, y que luego se fue a Lehman, empresa que quebró. Así que ya saben, si quieren recomendarle un economista a algún enemigo, ahí lo tienen a Mondino).


2- NO es previsible.

La crisis era previsible pero su futuro no, Como señalan varios analistas en estos días la situación es imprevisible, y lo es por la propia naturaleza de funcionamiento de los mercados, porque no se puede saber de que magnitud puede ser el efecto de cascada por el corte de crédito y la caída de los activos que garantizan deuda y que los inversores venden para hacerse de liquidez, potenciando la caída de las cotizaciones, etc. etc…y así de seguido, como decía el Padre Ubú, que merece ser protagonista de esta historia. Las opiniones de los analistas de estos días reflejan la incertidumbre reinante: casi ninguno se juega a un pronóstico y muchos reconocen estar sumidos en la perplejidad.

3-NO es la crisis del treinta.

La crisis actual puede ser muy grave pero el escenario no es el de los años treinta. Resumidamente:
en los treinta la economía mundial era de economías nacionales, estaba fragmentada, había control de cambios y proteccionismo, las monedas entraban y salían de la convertibilidad. No había una moneda internacional común porque la libra era débil y la mayor parte del tiempo inconvertible y el dólar no estaba difundido y USA, el gran acreedor mundial, no quería funcionar como prestamista de última instancia
después de la crisis la Reserva Federal respondió con restricción monetaria, diferente a lo que sucede ahora,
se menciona frecuentemente que el gobierno de Roosevelt respondió con la política expansiva del New Deal, pero se olvida que en el 31 USA aumentó los aranceles agravando la depresión mundial (Ley Smooth-Hawley) y que en el 33 hizo una devaluación salvaje del 30%. Y en el 32 Gran Bretaña respondió al proteccionismo USA con el Tratado de Otawa, de preferencias arancelarias para el Commonwealth. Francia se dedicaba a acumular oro contribuyendo a la iliquidez y Alemania estaba endeudada y en crisis luego de la salida de capitales que se fueron a especular a NYork en el auge. Las respuestas proteccionistas y devaluatorias impidieron la recuperación que llegó sólo con el rearme.
el grado de endeudamiento empresario y familiar era infinitamente menor que el actual, por lo cual actualmente el mecanismo de transmisión de la crisis es más financiero que comercial
a diferencia de lo que sucedía en los treinta hay sistemas estatales con instrumentos anticíclicos e instituciones de consulta y regulación internacionales (para lo que sirvan)
y, finalmente, existe un núcleo dinámico en China y Asia que puede contribuir a contrapesar tendencias recesivas y deflacionarias
el juego de las semejanzas y diferencias puede seguir y el debate está abierto, pero lo que no hay duda es que el escenario es muy diferente

4-NO hay desacople.

En los últimos tiempos surgió la pintoresca teoría del “desacople” según la cual los emergente, incluida la Argentina, no sería afectada por la crisis externa. Este delirio, semejante al que hace pocos años sostenía que se habían acabado los ciclos en la economía mundial, fue un producto más del marcianismo que suele habitar en la cabeza de los economistas, reforzado aquí con una dosis del desaforado narcisismo argentino-potencia. Ahora se ve que no es así, que incluso China esta sufriendo inflación (producto de su propia demanda internacional) y que economías consideradas mas fuertes como Brasil, están perdiendo capitales.
Además va a venir el efecto directo e indirecto de la caída de los precios de exportación y de la reducción de la demanda. A propósito, en los treinta, Argentina sufrió más la caída de los precios que de la demanda, porque su especialización en primarios era mucho mayor que en la actualidad.
Un último recuerdo para el (agregue el calificativo que considere adecuado) George W., considerado el peor presidente de la historia estadounidense, durante cuya gestión se toleró la tolerancia al fraude empresario y la especulación financiera, con las consecuencias que se aprecian. Ahora algunos, como los demócratas, dicen que hay que hacer un cambio. Pero ellos ya estaban allí y, como con Irak, no dijeron nada y acompañaron a su presidente y sus desmanes. Remember.
Julio

Fuente: http://weblogs.clarin.com/i-desarrollo/archives/2008/09/la-crisis-del-no-no-es-sorprendente-no-es-previsible-no-es-la-del-30-no-hay-desacople.html
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