Cristina mandó a Boudou a boicotear a

Ley de Abastecimiento: Cristina mandó a Boudou a boicotear a Pichetto



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El senador Miguel Pichetto volvió a ser vapuleado por Cristina Kirchner, quien en unos minutos le desactivó la estrategia que había montado para dilatar la ley de abastecimiento, que tendría dictamen para ser tratada en una semana.

Como cuando tuvo que apoyar el retorno de Boudou, que él mismo había boicoteado, Pichetto volvió a rendirse ante los deseos de la Casa Rosada y aceptó un repentino cambio de planes.

Su idea original era que sólo se tratara en plenario de comisiones el proyecto de ley para crear un fuero judicial y que en la misma reunión se postergara para no menos de diez días la creación del observatorio de precios y la polémica ley de abastecimiento, que le permite al gobierno definir márgenes de ganancias.

Fue la propuesta que le hizo al resto de los jefes de bloques el fin de semana, cuando los dos proyectos más emblemáticos habían sido girados a las comisiones de Presupuesto, Justicia y Asuntos Penales y Derechos y Garantías, pero con la cabecera en esta última, presidida por el radical Luis Naidenoff, quien así quedaría a cargo de coordinar el debate.

No fue el único centro que recibió la UCR para controlar el debate: el proyecto para crear el fuero le fue girado a la Comisión de Industria y Comercio, presidida por Eugenio “Nito” Artaza. Los giros a comisiones son definidos por el secretario parlamentario, Juan Estrada, de buen diálogo con todos los jefes de bloque.

La intención de Pichetto de despegarse de la ley de abastecimiento no fue más que la continuidad de su fallida estrategia para diferenciarse del Gobierno, como parte de su trabajo junto a Daniel Scioli. Fue lo que buscó al pedirle a Boudou que no presidiera la sesión el 10 de julio, aun cuando el quórum dependía de su bloque.

Si Cristina no había advertido su jugada el fin de semana, cuando lo escuchó denostar la ley de abastecimiento en radio Mitre terminó de descubrirlo."Yo tengo una mirada indudablemente de un capitalismo de mercado más abierto y esto ha sido una línea de pensamiento. Pero también es cierto que hay restricciones, que hay circunstancias que obligan a un país a tomar medidas para cuidar el mercado interno, para cuidar el rol como Estado”, dijo el senador rionegrino.

Una vez más, la presidenta volvió a reencauzarlo y a dejarle claro que no controla su bloque por sí mismo. Le ordenó a Boudou encargarse de que el debate de la ley de abastecimiento sea coordinado por el neuquino Marcelo Fuentes, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y tal vez el senador que menos objeta cada deseo de la Casa Rosada.

Fuentes llamó a los presidentes de las otras comisiones y les aclaró había convocado a un plenario para manejar a gusto la agenda de los tres proyectos.

La reunión fue tensa. Naidenoff recordó que la decisión de que su comisión sea cabecera no fue caprichosa sino en cumplimiento del artículo 75 del reglamento interno, que le otorga competencia en “lo atinente a la implementación de programas y políticas de información, esclarecimiento, difusión y educación respecto al consumo y sobre todo asunto o proyecto orientado a promover la defensa de los derechos de consumidores y usuarios, para equiparar la situación de éstos frente a la de los proveedores de bienes y servicios”.

Como acostumbra cada vez que tiene que cumplir órdenes, Fuentes no anduvo con vueltas. Definió como “un mal giro” el que se hizo al resto de las comisiones y leyó una carta de Boudou, en la que dispuso darle la cabecera a la Comisión de Asuntos Constitucionales.

Pichetto retrocedió para ser el de siempre. “La presentación de Boudou nos hizo reconsiderar la cuestión”, admitió. Olvidó sus ideas capitalistas y elogió la ley de abastecimiento que había cuestionado horas antes. “Tiene cambios respecto a la anterior que era más dura, porque hasta preveía cárcel para los empresarios”.

Y anunció que se debatirían los tres proyectos, con la presencia de Jorge Capitanich, el ministro de Justicia Julio Alak y el secretario de Justicia, el camporista Julián Álvarez. También serán invitados consumidores y empresarios, principales opositores a este paquete de leyes. “Extenderemos el debate lo que haga falta”, anunció Pichetto, sutil manera de confirmar que están dispuestos a emitir dictamen.

En la oposición sólo respondieron con furia. “Queríamos que viniera el interior. Las Pymes. Porque las grandes empresas siempre tienen margen para recuperarse”, se quejó Morales. Fuentes levantó el plenario. Como le pidió Cristina.