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Cuáles son los beneficios del ‘slow sex’

El slow sex es una forma de rescatar el deseo sexual en la pareja en el que se potencian los sentidos sin hacer las cosas con apuro. Se trata de tomarse su tiempo en cada detalle.


El cansancio y el estrés están derivando en la falta de deseo sexual en la pareja, una problemática que ya no sólo afecta a las mujeres sino que a muchos hombres también. Es por eso que el movimiento del ‘slow sex’ viene a romper con ese círculo. ¿De qué se trata?

Es un encuentro íntimo para potenciar los sentidos: “Es una apuesta a conectarse con el otro desde un aroma, un sentir, un perfume o mismo desde la música, que todo el mundo ya sabe lo poderosa que es y cómo nos transporta. Se trata de hacer las cosas sin apuro”, resumió la especialista en sexualiad Mariela Tesler Hansen a Infobae.

“Va de la mano de una situación real, porque la mujer también llega cansada de trabajar, por lo que aportar un condimento especial es fundamental pero con cosas simples. Ayuda mucho un objeto externo que sirva como disparador. Apagar los celulares, generar un espacio. Concentrarse en la respiración”, agrega.

Para recrear ese ambiente ‘slow’, la especialista sugiere potenciar los sentidos como el olfato con alguna fragancia en el lugar, generar un clima con la luz de un velador, pero todo esto con “cosas simples” para que tampoco se pierda demasiado tiempo y que la iniciativa quede en la nada.

Beneficios del ‘slow sex’


-Sensación de bienestar

-Se refuerza el sistema inmunológico. Uno se siente y está mejor

-Eleva el autoestima al conectarse con uno mismo

-Ayuda en la conexión de la pareja


“El hecho de conectarse y de hacer este proceso ‘lento’ no significa que se terminen los ‘rapiditos’ sino que se plantea otra alternativa con grandes beneficios. Los rapiditos liberan tensiones pero a nivel conciencia o toma de conexión no sirven. Son sólo una descarga”.

Respecto a una frecuencia semanal, la sexóloga prefirió no estipular días ni horarios sino mejor “empezar” como se pueda. “La frecuencia es como un cambio de hábito. Es mejor arrancar por lo menos con una vez para que de a poco empiece a generarse el cambio”.
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