Día Mundial sin Alcohol, su consumo excesivo cobre muchas vi

Hola





El consumo nocivo de bebidas con alcohol es un problema de alcance mundial que pone en peligro tanto el desarrollo individual como el social. Anualmente, causa 2,5 millones de muertes en el mundo de los cuales 320 mil, son jóvenes de edades entre 15 y los 29 años, lo que representa 9% de la mortalidad en este grupo etario.

De acuerdo a datos de la OMS, el consumo de alcohol ocupa el tercer lugar mundial entre los factores de riesgo de enfermedades y discapacidad, y en América ocupa el primer lugar. La ingestión nociva de alcohol es un importante factor determinante de algunos trastornos neuropsiquiátricos, como los trastornos por consumo de alcohol y la epilepsia, así como otras enfermedades no transmisibles como las enfermedades cardiovasculares, la cirrosis hepática y diversos cánceres. El consumo nocivo también está relacionado con varias enfermedades infecciosas como la infección por el VIH/sida, la tuberculosis y las infecciones de transmisión sexual.

Una proporción considerable de la fracción de la carga de morbilidad atribuible a la ingestión nociva de bebidas alcohólicas está ligada a los traumatismos involuntarios e intencionales, en particular los causados por los accidentes de tránsito, los actos de violencia y los suicidios. Los traumatismos mortales atribuibles al consumo de alcohol tienden a producirse en los grupos etarios relativamente más jóvenes.

Por todo lo anterior la Organización Mundial de la Salud impulsa la Estrategia Mundial para Reducir el Uso Nocivo del Alcohol, como un compromiso para aplicar medidas para reducir la carga mundial de morbilidad, para ello es necesario:

• Regular la comercialización de las bebidas con alcohol (en particular, la venta a los menores de edad);

• Regular y restringir la disponibilidad de bebidas alcohólicas;

• Promulgar normas apropiadas sobre la conducción de vehículos en estado de ebriedad;

• Reducir la demanda mediante mecanismos tributarios y de fijación de precios;

• Aumentar la sensibilización y el apoyo con respecto a las políticas;

• Proporcionar tratamiento accesible y asequible a las personas que padecen trastornos por abuso del alcohol;

• Poner en práctica programas de tamizaje e intervenciones breves para disminuir el consumo peligroso y nocivo de bebidas alcohólicas.

En México resulta altamente preocupante la magnitud, las tendencias, y el impacto que está teniendo este problema, la Encuesta Nacional de Adicciones (2011), muestra que casi 27 millones (26 millones 828 mil 893) de personas de entre 12 y 65 años beben grandes cantidades por ocasión de consumo, (5 copas o más para hombres y 4 copas o más para mujeres) colocándose en situación de riesgo para diversa problemática, para su salud, su seguridad y la de otros.

Resulta preocupante que casi 4 millones (3 millones 986 mil 461) de personas beben grandes cantidades de alcohol una vez a la semana o con mayor regularidad (usuarios consuetudinarios). Este tipo de consumo es más frecuente entre los hombres (6 hombres por cada mujer).

Un sector amplio de nuestra población presenta problemas de dependencia al consumo de bebidas con alcohol, 4.9 millones de personas; es decir el 6% de nuestra población entre 12 y 65 años de edad, de ellos 10.8% en varones y 1.8% en mujeres. Se observa también un crecimiento en el número de mujeres dependientes del alcohol, cada vez con menos distancias de los varones. Entre los adolescentes dependientes hay una proporción de 3 hombre por cada mujer, mientas que en adultos 7 hombres por cada mujer.

Como sociedad debemos mirar hacia el consumo que están teniendo nuestros adolescentes, de acuerdo a los datos de la Encuesta 2012 de Consumo de Droga en Estudiantes en el Distrito Federal, se observa que 68.2% de los estudiantes de secundaria y bachillerato ha consumido alcohol alguna vez en su vida, mientras que 40.1% lo han hecho en el último mes, a pesar de que la ley prohíbe su venta a menores. Llama la atención que este consumo es similar en ambos sexos (67.7% hombres y 68.7% mujeres), tradicionalmente había sido un problema en su mayoría de varones.

Lo anterior puede estar relacionado con una disminución en la tolerancia social y en un decremento de la precepción de riesgo hacia el alcohol. Lamentablemente se observa que nuestros jóvenes están expuestos cada vez más a una mayor disponibilidad y oferta para que consuman y lo hagan en exceso.

Algunos estudios demuestran distintas formas en que se promueve el consumo en los alrededores de las escuelas e incluso dentro de ellas, particularmente con la proliferación de lugares donde se vende principalmente cerveza a través de promociones (venta de cerveza en tamaño “caguama”, o por cubeta, ventas de “dos por uno” y descuentos por la venta “por cartón”, cerveza en “yarda”, bebidas gratis, o concursos donde se obtiene alguna bebida.

Lo anterior resulta preocupante porque se ha demostrado que el consumo de alcohol es la principal causa de los accidentes de vehículo de motor (incluyendo accidentes de tránsito y atropellados). Dentro de éstos, el grupo de edad de 15 a 29 años ocupa el segundo lugar en las tablas de mortalidad general. de igual forma se relaciona con hechos de violencia suicidios, y otros problemas que afectas a los jóvenes.

El año pasado diversas organizaciones sociales, especialistas y centros de tratamiento pertenecientes a la Asociación Mexicana Sobre la adicción plantearon la necesidad de instaurar el Día Mundial sin Alcohol iniciativa que fue presentada ya en mayo de 2008, en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS),

Este año se hace un llamado a la sociedad para que en este día quienes tengan un problema con su manera de beber acudir a un grupo o centro de tratamiento y a las autoridades de salud a implantar acciones contra esta problemática.



Gracias por pasar