Dilema de EE.UU:

Pagar rescates o enfrentar más decapitaciones



La muerte en Siria del periodista estadounidense James Foley a manos del Estado Islámico (EI) muestra el dilema de los gobiernos occidentales: no pagar los rescates de los rehenes y arriesgar sus vidas, o pagarlos y así financiar a los secuestradores e impulsar los secuestros.

Estados Unidos y Gran Bretaña decidieron desde hace tiempo rechazar cualquier intercambio de dinero, mientras otros países europeos, entre ellos Francia, lo niegan oficialmente pero lo utilizan, a veces a través de intermediarios.



El periodista James Foley antes de su muerte, amenazado por un yihadista. Foto: Reuters


Luego de meses de incertidumbre tras su secuestro en 2012, los allegados de Foley recibieron por mail una petición de rescate de cien millones de euros (130 millones de dólares), indicó una fuente que participó en los esfuerzos para liberarlo y que pidió no ser identificada.

La administración estadounidense se mostró inflexible: de ninguna manera acepta pagar e incluso prohíbe a terceros hacerlo o negociar.

Sin embargo, eso no impide una intensa polémica porque, según el New York Times, otros tres norteamericanos corren el riesgo de tener el final de James. Uno de ellos es el freelance Stephen Sotloff, tomado en el video de la decapitación. "Espero que hagamos más por Stephen. Se puede hacer más. El camino es el indicado por otras naciones", dijo Michael, el hermano de James.



Europol alerta de una eventual acción yihadista en Europa o EE.UU (EFE)


Para organizaciones como el EI o Al Qaeda, capturar rehenes es un negocio: la organización de Osama Bin Laden en cinco años obtuvo 125 millones de dólares, 66 sólo en el 2013, según estimó el New York Times.

La respuesta de la Casa Blanca ante la decapitación de Foley fue redoblar los bombardeos sobre las posiciones del EI en el norte de Irak.

El EI puede ser detenido y eventualmente derrotado si se lo persigue en Irak pero también en Siria, dijo por su parte el general estadounidense de más alta graduación.




Al menos 50 soldados muertos en una emboscada yihadista en el norte de Siria (EFE)


"Esta es una organización que tiene una visión estratégica apocalíptica que eventualmente tiene que ser derrotada", afirmó ayer el general Martin Dempsey, jefe del estado mayor conjunto. "¿Puede ser derrotada sin apuntar también a la parte de esa organización que está en Siria? La respuesta es no".

El Gobierno estadounidense reconoció además haber llevado a cabo en julio una operación fallida para rescatar a Foley junto a un "pequeño grupo" de estadounidenses secuestrados, cuya cifra no especificó, para solo comprobar que no se encontraban en el lugar.


"Hoy la ciudad, en medio del Kurdistán, es nido de los yihadistas del ISIS" (ANSA)


La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, señaló que la decisión se tomó pensando que había suficiente información sobre el lugar como para proceder, "teniendo en cuenta el peligro en que creemos que están los secuestrados", pero, "desgraciadamente, a veces, estas cosas pasan".

La portavoz señaló que hubo "varias bajas" entre los miembros del EI, pero ninguna estadounidense.



Pagar rescates o enfrentar más decapitaciones