Discurso de Chavez en Mar del Plata

Discurso de Chavez en contra cumbre para el que no pudo oirlo y le interese claro
Estadio Mundialista de Mar del Plata, Argentina
Viernes, 4 de noviembre de 2005
Cadena Nacional de Radio y Televisión. Trascripción del Ministerio de Comunicación e Información.

Presidente Chávez ¡Qué algarabía! ¡Qué vivan los pueblos de la América Latina y el Caribe!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Qué viva la Argentina!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Un abrazo bolivariano, sanmartiniano, guevarista, peronista, evista… ¡Qué viva Eva Perón!
Asistentes ¡Viva!

Presidente Chávez Ya se va el agua, me dijo nuestra amiga Blanca Chancoso que había que soplar tres veces para que el agua se vaya, hay que soplar hacia arriba tres veces, se va el agua y nos quedamos aquí nosotros los pueblos de la América, diciendo ¡viva la vida!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva la Patria!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva la Patria grande!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Los saludo a todos con especial emoción, afecto y cariño, ¡pero cómo hay gente aquí! Miren ustedes: ¡arriba esas banderas! Un abrazo al pueblo argentino, esas banderas argentinas, esas banderas cubanas, esas banderas venezolanas, esas banderas uruguayas, esas banderas paraguayas, esas banderas bolivianas, esas banderas brasileñas, esa bandera de la América unida y grande.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Quiero saludarlos a todos y a todas y agradecer a Silvio y a todos estos cantores que nos han bañado de canciones, que nos han bañado de amor, a Daniel Viglietti, Silvio Rodríguez, Amaury, a todos ellos, a todos ellos que nos han venido a cantar, a Daniel, a todos, gracias por esas canciones, gracias por esos versos, gracias por esa esperanza y gracias a ustedes por haberme invitado a este acto, a este encuentro de pueblos.
Yo me siento verdaderamente honrado al estar aquí, al estar aquí con ustedes compartiendo este día histórico, saludo a Diego Armando Maradona, el Pibe...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Ven acá Diego, ven acá, dile algo a este pueblo, Diego.
Diego Armando Maradona Que los quiero mucho, gracias por estar aquí. Echemos a Bush.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez ¡Viva Diego! ¡Viva Maradona! ¡Viva el pueblo!
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Estuve viendo la entrevista que le hizo Diego Armando hace unos días a Fidel, tremenda entrevista, tremenda entrevista que le hiciste a Fidel Castro.
Asistentes Gritos, algarabía.
Presidente Chávez Puedo decirles una cosa, entrando al estadio, hace ya una hora aproximadamente, sí, eran como las 12 y tanto, me dan un teléfono, yo venía saludando a mucha gente ahí, sobre todo a esa juventud que anda desbordada… ¡Viva la juventud!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Esa juventud que vuelve a levantarse por todas partes. Allá están los Barrios de Pie. Oigan, quiero que se den cuenta de una cosa: Blanca Chancoso tiene razón, se fue el agua, ve; por si acaso vamos a soplar otra vez.
Bueno, les decía que me pasan un teléfono, una camarada cubana se me acerca y me pasa un teléfono y yo bueno… ¿con quién voy a hablar yo?
–Hable, hable a ver.
Era Fidel.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Fidel está desde que amaneció en una silla que yo le regalé, una silla muy cómoda de madera de samán viendo, porque desde aquí estamos transmitiendo en vivo y en directo para el mundo entero, entre otros por Telesur, al mundo entero está saliendo este acto histórico aquí en Mar del Plata. ¡Vamos a hacerle una bulla al mundo! ¡Que viva el mundo nuevo! ¡Que vivan los pueblos del mundo!
Asistentes ¡Viva! Aplausos.
Presidente Chávez Bueno, ¿quieren que les diga lo que me dijo Fidel? Él me dijo, primero que estaba muy emocionado viendo el acto, la marcha que ustedes hicieron desde esta madrugada, el Tren del Alba, Maradona se vino en el tren ¿a qué hora fue que salieron? A media noche, en el tren ¿cómo es que se llama? El tren... el plateado, se vino Maradona, venía de maquinista Diego Armando Maradona, venía directo con el Tren del Alba. Bueno, Fidel estaba viendo el tren, viendo el tren, amaneció viendo el tren, la marcha de ustedes y este día histórico aquí en Mar del Plata y bueno, unos comentarios, me encargó que les saludara y que aunque él físicamente no está aquí, está aquí con nosotros.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Además ¿saben cuál fue la despedida? Como yo venía entrado le dije: bueno después te llamo, porque él se guinda y habla tres horas por teléfono, entonces le digo –Mira yo te llamo más tarde, vamos a despedirnos, estoy entrando al estadio, y le digo como siempre le digo: “Hasta la victoria siempre, ¡Patria o muerte, venceremos!” ¿Y ustedes saben cómo se despidió Fidel?, se los voy a decir porque le oí la voz muy emocionada y además como un trueno, se despidió, la voz se despidió como un trueno que cruzó el Caribe, cruzó el Orinoco, cruzó el Amazonas, cruzó el Río de la Plata y llegó aquí, me dijo: “Chávez, ¡viva el Che, carajo!
¡Viva el Che Guevara!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Bien, nosotros, camaradas, compañeros, amigas, amigos todos, hemos venido aquí hoy a muchas cosas, a caminar, a marchar, a saltar, a cantar, a gritar, a luchar, pero entre tantas cosas de las que hoy hemos venido a hacer aquí en Mar del Plata hoy y cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA.
Asistentes Algarabía, gritos.
Presidente Chávez La tumba del ALCA.
Asistentes Algarabía, gritos.
Presidente Chávez Vamos a decirlo: ¡ALCA, ALCA, Al carajo!, ¡ALCA, ALCA, Al carajo!
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez ¿Quién enterró al ALCA?, los pueblos de América enterramos al ALCA, hoy, aquí en Mar del Plata.
Blanca Chancoso, la saludo a ella y a lo que representa, a la dignidad de los pueblos indígenas de este continente, agradezco sus palabras y además Blanca me ha entregado una copia de las conclusiones y las resoluciones de esta maravillosa III Cumbre de los pueblos, me llevo esas conclusiones, resoluciones de los pueblos, para difundirlas, y no sólo para difundirlas sino para luchar por ellas, para hacer realidad los sueños de tantos y de tanto tiempo y de tanta gente, además a lo mejor cuando me toque hablar allá en la otra cumbre, la que se va a inaugurar a las cuatro de la tarde, a las tres y media, a lo mejor seguramente me a servir de mucho, de inspiración y le informaré a mis colegas presidentes que he recibido estas conclusiones, pudiéramos sacar copias para repartirlas allá en aquella Cumbre de Presidentes y de Jefes de Gobierno para que todos estemos al tanto de las conclusiones y las resoluciones de nuestros pueblos. Quiero saludar también a un eminente compañero, luchador indígena también: Evo Morales, está con nosotros aquí hoy en la Cumbre de los Pueblos, Evo, un abrazo, ven acá hermano, dile algo a la gente.
Evo Morales Muchas gracias comandante, mi saludo revolucionario a todo el pueblo antiimperialista, que sigan en esta gran lucha para liberar a Latinoamérica, muchas gracias.
Presidente Chávez Gracias Evo, ese aplauso de los pueblos para este gran luchador social, revolucionario, que representa, así como Blanca Chancoso, ellos y ellas representan a la estirpe más profunda de nuestros pueblos, nuestra raza aborigen, Tupac Amaru, Tecún Umán, Guaicaipuro, Atahualpa. ¡Que vivan los indios de América!
Saludamos también a los organizadores de este maravilloso evento y permítanme humildemente felicitarlos por la demostración de unidad, unidad, unidad, –decía Bolívar– unidad, esa debe ser nuestra divisa, sólo unidos podremos derrotar al imperialismo y levantar a nuestros pueblos hacia una vida mejor, sólo unidos podremos hacerlo.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Saludos también a Edgardo de Petri, dirigente sindical y diputado nacional; Miguel Bonasso, diputado nacional y organizador de este evento junto con Edgardo; Adolfo Pérez Esquivel, premio Nóbel de la Paz, hermano y amigo, nuestro Adolfo, un abrazo, compañero, como dice el tango, le voy a cambiar una palabrita al tango hoy, perdónenme ustedes, pido perdón, en vez de decir “adiós muchachos”, digo “hola muchachos compañeros de mi vida”. Hola muchachos compañeros de mi vida, Luis D’Elía, diputado provincial; quiero saludar a Hebe Bonafini, gracias por sus mensajes, por sus palabras, y a todas nuestras madres de la Plaza de Mayo, ¡que vivan las madres de la Plaza de Mayo!, sus hijos, sus hijos somos nosotros también, sus hijos no se perdieron, se transformaron en un pueblo y aquí están vivos en el pueblo argentino y en los pueblos de la América que se levantan de nuevo diciendo ¡no! al imperialismo, diciendo ¡no! al fascismo, diciendo ¡no! a la intervención, diciendo ¡no! a la muerte; Rafael Follonier, compañero, amigo y viceministro del interior de la República Argentina; saludamos a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba y a toda la delegación cubana, ¿dónde estará Lazarito? ¿Dónde está Lazarito? ¡Epa, Lazarito!, amigo mío, ven acá Lazarito, les voy a presentar a un amigo, yo una vez tenía una novia y él me la quitó, Lazarito, por ahí viene Lazarito, quiero que Lazarito, este muchacho cubano nos dé un saludo, Lazarito, un abrazo primero.
Lazarito A los hermanos de Latinoamérica, un mensaje rápido, como dijera el Comandante, saludo solidario desde el pueblo de Cuba, que los quiere y los acompaña y nunca los abandonará ¡viva la unidad Latinoamérica! ¡Vivan los pueblos de América Latina! ¡Patria o muerte! ¡Hasta la victoria siempre! hermanos.
Presidente Chávez Me está preguntando que si no hay más novias para quitarme otra, no, tú me quitaste la que yo tenía, ya tiene bigotes Lazarito, un abrazo a ti y a toda Cuba. Bueno, eso es lo que viene: los niños y los jóvenes, los niños y los jóvenes que son el futuro.
Lazarito La gorra que identifica a la delegación cubana, usted es un cubano también para nosotros.
Presidente Chávez Gracias, Lazarito. Me pongo la gorra, estamos preparando todavía un juego, ahora será de fútbol: Maradona contra el equipo de Fidel, pero tú juegas para mí, porque en béisbol con Cuba me rindo, pero en fútbol va a ser la revancha. Abel Prieto, ministro de Cultura de la República de Cuba, le saludamos; y a todos quienes han venido, los cantores, Alí Rodríguez Araque, está el Canciller, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela con nosotros; Róger Capella, el Embajador de Venezuela en Argentina; a todos, miembros de la comitiva oficial que me acompañan; María, mi hija que está con nosotros les manda también un saludo; Daniel Viglietti y Víctor Heredia y demás músicos y cantores, personalidades especialmente invitadas, invitados; movimientos sociales del continente; Federación de Tierra y Vivienda. Está con nosotros el Frente Transversal Nacional y Popular Central de los Trabajadores Argentinos, Movimiento Barrios de Pie, Partido de la Revolución Democrática, Movimiento Territorial de Liberación, Federación Nacional de Salud, Madres de Plaza de Mayo, Movimiento 26 de Julio, Movimiento Peronista Auténtico, Movimiento de Trabajadores Desocupados Eva Perón; a todos, a todos ustedes un abrazo, compañeros, camaradas, compatriotas.
Bueno, ya van a ser las dos de la tarde, allá tengo el reloj, ¡menos mal que lo tengo al frente!
Miren, por cierto que, hablando de Eva Perón, yo cada día soy más evista, yo estoy leyendo a Eva, a Eva Perón, grande mujer de esta tierra, inspiración para las luchas que estamos dando y que habrá que dar.
Esta mañana me preguntaba un periodista, llegando al hotel donde nos hemos alojado, me preguntaba qué opinaba yo acerca de una publicación que salió ayer, una de tantas publicaciones que salen, sobre todo las de Norteamérica, antier salió una publicación según la cual el Pentágono está haciendo planes, planes militares para agredir a Venezuela, lo cual es absolutamente cierto porque el imperio norteamericano, en su desesperación… no olvidemos lo que decía Mao Tse Tung, que en lo estratégico el imperialismo termina siendo tigre de papel, tigre de papel; por eso no hay que temerle al imperialismo, los pueblos del mundo libre estamos en capacidad de derrotar a mil imperios, como ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia. Pero el imperialismo en su desespero pretende, como ha pretendido desde hace ya varios años, detener la Revolución Bolivariana, como pretendió durante mucho tiempo, casi medio siglo detener la Revolución Cubana. Así como fracasó el imperialismo norteamericano en su intento de detener la Revolución Cubana, igual fracasará en su intento de detener la Revolución Bolivariana en Venezuela.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Pero me preguntaba este periodista sobre el tema, y además, pues, yo sé que es absolutamente cierto, los planes militares para agredir a Venezuela están en plena preparación. Ahora, ¿qué respondía yo al periodista? Le respondía con una gran verdad: si al imperialismo norteamericano en su desespero se le ocurriera invadir a Venezuela, comenzaría en estas tierras la guerra de los cien años.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Y estaba recordando, por cierto a Eva Perón. Eva Perón, cuando dijo ella, toda digna, toda libertaria, toda patriota, dijo, lanzó aquella frase que el pueblo argentino conoce mejor que nadie pero que habrá que repetir una y mil veces en toda esta tierra desde el Río Grande hasta la Patagonia, aquella frase: “La Patria será libre o la bandera flameará sobre sus ruinas…”, ¡más nunca seremos colonia norteamericana!
Asistentes Cánticos.
Presidente Chávez Esta mañana también, llegando ahí al hotel me consigo a un grupo de personas, deben estar aquí, seguramente, y a una de ellas quiero saludarla porque conversé con ella unos minutos, ellos vinieron de San Salvador de Jujuy, de allá vinieron: campesinos, agricultores, una maestra de escuela, ella se llama María Eugenia Villada, quiero saludarla porque me dio un abrazo infinito y me habló de su padre, Carlos Eulogio Villada, quien era dirigente del Partido Comunista Argentino y desapareció en la madrugada del 24 de noviembre de 1976 en la ciudad de San Salvador de Jujuy, su esposa Guillermina Castro, y su hija María Eugenia lo mantienen en la memoria, y yo le decía no sólo en la memoria, está presente aquí con nosotros y con él todos los desaparecidos de las dictaduras militares imperialistas que asesinaron a estos pueblos durante tanto tiempo.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez María Eugenia además es cantante, es cantora, me cantó El Carnavalito, Quebradeño Carnavalito.
Bueno, cuántas cosas por decir aquí hoy, les traigo un saludo del pueblo venezolano, un abrazo así, el corazón de Venezuela, sólo traigo para compartirlo con el pueblo argentino y los pueblos de nuestra América.
Un saludo muy especial a la delegación venezolana, de los movimientos sociales que en Venezuela hoy impulsan desde abajo, desde nuestras raíces la Revolución Bolivariana.
Ahora, fíjense, además de enterrar aquí el ALBA como hoy lo estamos enterrando, enterradores nosotros; además de eso siempre he dicho, en primer lugar a los venezolanos, ahora me atrevo a decirlo más allá de Venezuela, nosotros, a nosotros, los hombres, las mujeres de este tiempo de comienzos del siglo XXI, nos toca, compañeros, compañeras, camaradas, una doble tarea histórica: nosotros tenemos que ser los enterradores, no sólo del ALCA porque el ALCA, porque el ALCA fue una propuesta, una de tantas propuestas, pero es vieja esa propuesta, antier se llamó de una manera “Iniciativa para las Américas” la llamaron por allá por 1990, pero ya en el siglo XVIII, naciendo aquella gran república, aquel gran estado que luego se convirtió en imperio, nació con las garras del águila imperial, lamentablemente desde el inicio, desde hace 200 años pues, Thomas Jefferson, uno de los creadores de aquel estado norteamericano lo dijo, lo dijo, lanzó el plan imperialista Thomas Jefferson, dijo que Estados Unidos tenía como destino tragarse, –así mismo lo dijo, con esa expresión– tragarse una a una las nacientes repúblicas antes colonias españolas, desde entonces viene el plan anexionista, colonialista de Estados Unidos, así que nosotros no sólo debemos ser enterradores del ALCA sino enterradores y en mucha mayor dimensión, complejidad y profundidad, del modelo capitalista neoliberal que desde Washington arremete contra nuestros pueblos desde hace tanto tiempo.
La batalla del ALCA, la batalla del ALCA, que como bien decía Hebe Bonafini sin duda que la hemos ganado, pero ¡cuidado!, eso es sólo una batalla, eso es sólo una batalla de tantas batallas pendientes que nos quedan para toda la vida, ahora, decía que tenemos una doble tarea, enterrar el ALCA y el modelo económico, imperialista, capitalista por una parte, pero por la otra a nosotros nos toca, compañeros y compañeras, ser los parteros del nuevo tiempo, los parteros de la nueva historia, los parteros de la nueva integración, los parteros del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas, para los pueblos de América, una verdadera integración liberadora, para la libertad, para la igualdad, para la justicia y para la paz, sólo nosotros unidos podemos hacerlo y además enterrar al capitalismo para parir el socialismo del siglo XXI, un nuevo proyecto histórico socialista, lloran los pueblos de la América, nos toca a nosotros, yo estoy seguro de que ya en la América está engendrado el nuevo proyecto histórico del socialismo del siglo XXI, lo ha engendrado el vientre de América, ahora pujemos nosotros para parirlo, para darle vida, para perfilarlo. Rosa Luxemburgo lanzó aquella expresión: “Socialismo o barbarie”, hoy se hace más dramática la expresión y hay que repetirla: “Socialismo o muerte”, “Socialismo o barbarie”.
Y permítanme, compañeros, compañeras, hermanos y hermanas, reflexionar sobre este punto lo siguiente, la construcción del socialismo es para nosotros razón de vida, impulso ideológico político, pero hay que decir que ni siquiera eso se queda allí, no se trata sólo, ya hoy, de un impulso político, moral, ético, ideológico; se trata mucho más que eso de salvar la vida en este planeta, porque el modelo capitalista, el modelo desarrollista, el modelo consumista que desde el Norte han impuesto al mundo está acabando con el planeta Tierra y que se sepa, no tenemos ningún planeta cercano así para que emigremos hacia allá, parece que el planeta Marte estaba más cerca en estos días, me decía mi hija pequeña de ocho años anoche despidiéndonos: “Papi asómate para que veas el planeta Marte, está un poco más cerca”, pero hasta ahora se conoce que no hay vida en Marte, parece que hubo vida en Marte, han conseguido rastros, señales, incluso vapor de agua, pero parece que en Marte se instaló en alguna época el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Consenso de Washington y acabaron con ese planeta, esto pudiera ser ciencia-ficción, pero bien vale la pena lanzar hipótesis, el planeta, nuestro planeta, el único que tenemos a la mano para vivir nosotros y las futuras generaciones, nuestros descendientes, está siendo destruido en nuestras propias narices por el modelo capitalista del desarrollismo destructor, esto es muy evidente, pero los principales líderes del mundo y de los países desarrollados no quieren ver la realidad, la mayor parte de ellos porque el mundo está gobernado por los intereses económicos de las grandes transnacionales y sabemos bien cómo la ambición capitalista ciega, la ambición capitalista borra no sólo la vista, los sentidos y la conciencia; yo, cristiano como soy siempre he dicho que el primer gran capitalista de nuestra era fue Judas Iscariote, que vendió a Cristo por unas monedas, y el primer gran socialista de nuestra era se llamó Jesús, el Redentor, el Nazareno crucificado que vino a anunciar el reino de la igualdad, el reino de la justicia y de la paz, pero no es mentira, no es ninguna exageración de un grupo de científicos enloquecidos, no, está a la vista: se están deshelando los polos, hace poco leíamos un informe de una revista científica muy prestigiosa que dice que si no hay algún cambio, si no hay algún cambio, si no se hacen cambios en el manejo de los factores que están influyendo al clima y al recalentamiento de la Tierra, dentro de 100 años el océano Ártico ya no tendrá hielo, por ejemplo. Está elevándose el nivel de las aguas de los océanos, se están recalentando las aguas de los océanos y una de las consecuencias la están sufriendo sobre todo los pueblos del Caribe, los pueblos de Centroamérica y el mismo pueblo de Estados Unidos: esos huracanes endemoniados que arrasan pueblos enteros tienen muchas causas, pero la causa fundamental de la furia endemoniada y la fuerza inusitada que ahora adquieren estos animales es el recalentamiento de las aguas de los océanos. La capa de ozono sigue abriéndose, es decir, en verdad no es una exageración, está en riesgo la vida futura en el planeta. De eso debemos convencernos y convencer cada día a más personas en el mundo, porque sólo la conciencia y la acción de los pueblos salvarán la vida en el planeta, yo sí estoy seguro de que salvaremos la vida para las futuras generaciones y que tendremos un mundo mejor, nuevo y distinto, estoy seguro de que lo lograremos, pero nos toca a nosotros la batalla.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Hace poco estaba comenzando a leer uno de los tantos libros maravillosos, que están saliendo muchos libros, muchos libros, y hay que hacer esfuerzos por editar muchos libros y difundirlos gratuitamente por todas partes. En Venezuela estamos haciendo esto, este año hemos editado 25 y más millones de libros totalmente gratuitos, pues, Cuba tiene muchos años editando libros, millones y millones de libros para que el pueblo lea, para que los pueblos lean, se enteren; cómo no recordar aquí hoy a ese grande, nuestro José Martí. José Martí lo dijo muy claro: “Ser cultos para ser libres.” Un pueblo culto es un pueblo libre.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y años, años atrás, ese otro grande, Simón Bolívar lo había dicho, sólo que por el reverso de la moneda, por la otra cara de la moneda, Bolívar lo dijo con una claridad impresionante: “Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción...” “Un pueblo culto, dijo Martí, es instrumento hermoso de su propia liberación...”
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Así que se trata de salvar la vida. Yo decía que estaba leyendo a Noam Chomsky, ese buen escritor, yo recomiendo leer todo lo que les llegue a la mano de Noam Chomsky, léanlo, léanlo, no duerman, no importa, los pocos ratos libres que uno pueda tener, leer, leer, pensar, pensar y pensar, escribir, escribir y escribir.
Noam Chomsky, uno de sus más recientes libros, no sé si incluso el más reciente, fíjense en el título: Hegemonía o supervivencia. Y está muy claramente planteado, es el mismo tema de Carlos Marx: socialismo o barbarie, es el mismo planteamiento, sólo que Chomsky precisa, claro, han pasado más de cien años. Chomsky precisa, enfoca el problema de este momento histórico del mundo: “O la hegemonía norteamericana o la supervivencia en el planeta...” Una de dos, escojamos los pueblos del mundo cuál es el destino para nuestros descendientes, porque siempre digo también que ya no se trata de nosotros, ya nosotros mal que bien hemos vivido, pero ahí están nuestros hijos, ahí están nuestros nietos y los que no han nacido y los que siguen naciendo, se trata de ellos: hegemonía o supervivencia, dice Noam Chomsky.
Y me llama la atención, viendo el índice del libro, uno de los primeros capítulos o temas que él toca allí, me llamó la atención y me fui directo allí a ver qué es lo que dice Chomsky, porque es una idea que llama la atención, de inmediato él dice que las dos superpotencias mundiales que hoy existen, uno tiene la idea de que hay una sola superpotencia ¿verdad? Así que la idea como que descoloca a cualquiera. Pero me voy directo a ver qué es lo que plantea Chomsky y lo dice: hay dos superpotencias mundiales hoy en el planeta, una amenaza con destruir al mundo, esa es la superpotencia estadounidense, la otra, la otra superpotencia está naciendo, pero no es la Unión Soviética, no es ningún territorio, dice él, ningún país, ningún grupo de países, no, esa otra superpotencia, dice Chomsky, que se está levantando y puede salvar al mundo es la opinión pública de los pueblos, valga la redundancia, la opinión de los pueblos del mundo, la opinión pública mundial, movilizada, consciente, ¡le toca la hora a los pueblos de la Tierra de salvar la vida en el planeta y salvar la vida de las futuras generaciones! Nos tocó a nosotros, pues, derrotar al imperialismo, a todos los imperios.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Allá en mi pueblo, yo nací, ustedes saben, al sur de Venezuela, en un campo, yo soy campesino de nacimiento y de crianza y por allá hay un dicho que dice: “A cada cochino le llega su sábado...” Aquí también, somos igual de campesinos todos. Bueno, a cada imperio le llega su sábado también, a cada imperio le llega su sábado...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y yo no digo que estemos ya en sábado, pero pudiéramos estar de jueves para viernes, vamos rumbo al sábado. Vamos a proponernos como meta de nuestra vida que cuando nos toque irnos de aquí, antes de que nosotros nos vayamos de aquí como generaciones, aquí están juntas varias generaciones, la generación, hay algunos por ahí de los 40, de los 50, de los 60, de los 70, de los 80, y hasta ahí. Cuando nosotros como grupo humano nos convirtamos en tierra de estas sabanas tan bellas que veía esta mañana aterrizando, de Mar del Plata; o en agua del río de La Plata, o piedra de las sabanas de Venezuela o de cualquier parte, cuando nosotros nos vayamos de aquí ya el imperialismo norteamericano, si no ha desaparecido debemos dejarlo como un verdadero tigre de papel y que se levanten por todas partes los pueblos de la Tierra, como tigres de acero, defendiendo la soberanía, la vida, la dignidad, el futuro, tigres de acero, tigres de acero somos los pueblos, no hay imperialismo que haya sobrevivido cuando los pueblos nos decidimos a ser libres, y uno ve por todos lados que los pueblos resucitan, hay que seguir alentando, por eso este acto que ustedes… Miguel Bonasso me dijo que tiene una semana sin dormir, pero esa es la batalla, esa es la batalla: hombres y mujeres que han organizado este evento, les admiro, les admiro, todos los que han venido marchando, los que han venido en el Tren del Alba, los que vinieron de Jujuy en autobús, 24 horas, de toda la provincia de Buenos Aires, del Uruguay, del Paraguay, de Argentina, de Chile, de Bolivia, de Ecuador, de Venezuela, de Brasil, de Colombia, de Centroamérica, del Caribe, de Cuba, de Norteamérica, hay norteamericanos aquí también. Quiero saludar a la delegación norteamericana que ha venido a este evento y pido para ellos un aplauso, un aplauso de reconocimiento y de hermandad al pueblo de Estados Unidos de Norteamérica. ¡Qué viva el pueblo de Estados Unidos!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Ese es un pueblo hermano, ya Carlos Marx lo decía, y hay que repetirlo: “Con el pueblo de Estados Unidos nosotros debemos contar para salvar el planeta”. Sin el pueblo de Estados Unidos sería imposible salvar la Tierra. La conciencia de Martin Luther King está renaciendo en las calles de los pueblos de Norteamérica.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez La conciencia de Malcolm X.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y de grandes luchadores, y aquel pueblo mezclado con la latinidad, con los afroamericanos, los negros, los blancos, los indios.
Yo hace poco tuve la ocasión, cuando estuvimos en la otra Cumbre, aquella de Naciones Unidas; me invitaron a visitar unos barrios en Nueva York y fuimos a varios sitios, por allá por el Bronx. Mucha gente, mucha gente, y sobre todo mucha gente pobre, afroamericanos y latinos la mayoría, pero también gente blanca, y vi mucha conciencia allí, vi mucho liderazgo allí de jóvenes, de mujeres, organización popular, escuelas populares, talleres populares; me vine muy impresionado de la fuerza de los movimientos populares de Estados Unidos, los intelectuales, los pensadores, los luchadores por un comercio justo y por el respeto a la soberanía de los pueblos. Vaya nuestro reconocimiento. Hay un importante repunte de la conciencia, insisto, en el pueblo de Estados Unidos.
Última hora: me informan desde Caracas. Una marcha en Caracas, más de 80 mil personas han marchado hoy en contra del ALCA y del imperialismo y en apoyo al Congreso de los Pueblos.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez ¡Viva el Congreso de los Pueblos!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Vivan los pueblos!
Asistentes ¡Vivan!
Presidente Chávez Ahora, decía hace un rato que la pala y el parto, el entierro y el nacimiento. Allí hay que detenerse a pensar y a trabajar mucho y a actuar en consecuencia, digamos que reduciendo ya el campo de visión y dejando la visión del mundo por un momento y la expresión de Chomsky, de hegemonía o supervivencia y enfoquémonos pues en nuestra América y en los pueblos de nuestra América.
Fíjense que hoy aquí en Mar del Plata además de lo que ya he dicho y lo que se ha dicho, han venido a confrontarse dos viejos proyectos, dos viejos proyectos, hace un rato les hablaba, recordando a Jefferson, también habría que recordar aquella expresión de James Monroe en 1823: “América para los americanos.” América para los americanos. Eran los mismos días, mientras James Monroe lanzaba la expresión imperialista: “América para los americanos.” Pero para ellos, porque pretendieron quitarnos incluso el nombre de americanos, los hombres y mujeres de aquí de Mar del Plata y de allá de la Patagonia son tan americanos como los de Nueva York, los de Washington, los de Québec y los de cualquier rincón de este continente, somos todos americanos.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Ahora, les decía de dos proyectos, dos proyectos que desde allá desde la punta más al norte de América hasta la punta más al sur del continente, desde hace unos 200 años vienen confrontándose dos proyectos, pudiéramos sintetizarlo, así como en el Norte lo lanzaron Jefferson, Madison, Monroe; igual aquí en el Sur ellos lanzaron su proyecto imperialista, anexionista. Y aquí en el Sur nuestro proyecto fue lanzado desde entonces por hombres como Miranda, San Martín, Artigas, O’Higgins Sucre, Bolívar, Manuela Sáenz; hombres y mujeres de esta tierra lanzaron un proyecto hace 200 años.
Los venezolanos estamos preparándonos ya, e invitamos a todos nuestros pueblos hermanos para que el próximo año 2006 conmemoremos en toda esta tierra los 200 años de la llegada de Miranda, el precursor de la revolución suramericana. Miranda, aquel caraqueño universal, dijo Bolívar de él, el venezolano universal de todos los tiempos. Miranda, aquel que estuvo batallando espada en mano en las tres grandes revoluciones de su tiempo, porque fue comandante de tropas y combatiente en la Revolución de la Independencia de Estados Unidos, ahí estuvo Miranda batallando en Pensacola, en Florida; en Las Bahamas, espada en mano, y fue amigo y conoció personalmente a Washington, Madison y a aquellos hombres, y vio como nació aquella unión de las antiguas trece colonias, y pensó Miranda entonces desde allá, 1784, 85, 86; pensó Miranda, y así lo escribió, que así como estaba naciendo en el norte de América la unión que hoy es el imperio, había que luchar en Suramérica por conformar también una liga de repúblicas; y fue Miranda el primero que utilizó el nombre de Colombia, él propuso la unión colombiana en honor a Colón el “descubridor”. Miranda después estuvo recorriendo el mundo y pasó por Moscú en tiempos de Catalina la Grande y llegó a ser coronel de Rusia y a los pocos años aparece en París y tomó armas a favor de la Revolución Francesa y llegó a ser Mariscal de Francia Revolucionaria, amigo de Napoleón Bonaparte. Un día Napoleón Bonaparte, hablando de Francisco de Miranda, dijo que era un quijote sin locura, y luego Miranda, ya a los 60 años, edad que entonces era muy avanzada, la esperanza de vida de entonces era de 50 años, hoy en cambio yo tengo 51 y soy un muchachito; Maradona cumplió 45 y es un pibe, y Bonasso tiene 59, y Eva es una muchacha.
Bueno. Pero Miranda a los 60 años, después de haber sido comandante de tropas en la Independencia de Estados Unidos, después de haber sido Mariscal de la Francia revolucionaria, después de haber estado en Cuba y desde allí apoyó la independencia de Estados Unidos, con muchos cubanos que se fueron de allá, hay gente en Estados Unidos que seguramente no sabe, la mayor parte de ese pueblo no sabe que sangre cubana corrió en territorio norteamericano luchando contra el imperialismo inglés para darle independencia a aquellos pueblos, después Miranda se vino, hace 200 años, era 1806, en tres barcos con una pequeña tripulación y una imprenta y tocó territorio de Estados Unidos, y tocó Haití, que era libre entonces, el primer territorio libre del Caribe y de América, la República libre y negra de Haití. Desde aquí enviamos al pueblo de Haití nuestra solidaridad de hermanos y de compañeros, pueblo haitiano, pueblo heroico, pueblo mártir...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Bueno, y Miranda, al final fue el Generalísimo de la Primera República venezolana, y firmante de nuestra primera Constitución en 1811, y fue el que ideó esa bandera amarillo, azul y rojo que hoy flamea en tres repúblicas suramericanas: Venezuela, Colombia y Ecuador; y fue el ideólogo de la Unión del Sur, uno de los primeros, tenía un periódico en Londres llamado El Colombiano que circulaba en español, en inglés y en portugués. Por la casa de Miranda en Londres pasaron casi todos los jóvenes que comenzaron a incorporarse a las filas revolucionarias, uno de ellos Bernardo O’Higgins.
Bueno. Pero a lo que quiero referirme es que hace 200 años nació aquí un proyecto que recorrió este continente, la unión de Suramérica, la unión del Caribe, la unión de las repúblicas antes españolas; ese proyecto chocó con el proyecto del Norte, el proyecto de la Patria grande, el abrazo de Bolívar y San Martín allá en Guayaquil, ahí se unieron en una sola idea y en un solo proyecto, pero fíjense ustedes cómo terminaron todos aquellos hombres y mujeres, los que llevaron la idea más allá del horizonte, los que se fueron a la guerra de liberación, desde el Caribe hasta el Río de la Plata, los que cruzaron los Andes una y varias veces, como San Martín los cruzó, como Bolívar los cruzó; cómo terminaron aquellos hombres, San Martín: muerto en el exilio, O’Higgins: muerto en el exilio, Artigas: muerto en el exilio, Bolívar casi asesinado y muerto solitario en Santa Marta. Sucre: asesinado en Berruecos, Manuela Sáenz expulsada de la Nueva Granada y de Venezuela, y murió anciana por ahí en un pequeño pueblo del Perú; todos ellos, Abreu e Lima, el gran brasileño bolivariano, igual: murió solitario en Pernambuco. El proyecto era crear repúblicas de iguales y de libres, repúblicas en libertad y en igualdad, el proyecto era eliminar la esclavitud, eliminar la miseria, eliminar la pobreza, la explotación; todos ellos fueron verdaderos revolucionarios, el proyecto era además crear la unión o liga de repúblicas de la América meridional; en esa dirección apuntó Bolívar cuando convocó al Congreso de Panamá en 1824.
El próximo año, por cierto, invito a que todos los pueblos de este continente celebremos de manera activa, como lo estamos haciendo aquí hoy, y con congresos, deliberaciones, proyectos, debates, propuestas, construcción del camino, en fin, el próximo año, a 180 años del Congreso de Panamá, que era la propuesta de Bolívar para unir, para lograr lo que él decía, un gran cuerpo político, un gran cuerpo político en el Sur, y entiéndase que para nosotros el Sur es un concepto no sólo geográfico sino político, ideológico, porque en una ocasión yo hablaba del Sur y algunos mexicanos me decían: “Chávez ¿y nosotros?” O sea los mexicanos para nosotros son del Sur, este es un concepto político, y esa es una de las grandes tareas que tenemos hoy nosotros: recuperar la conciencia del Sur, como dice Mario Benedetti: “El Sur también existe.” Nosotros somos el Sur de la Tierra, nuestro camino es el Sur.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Es decir, desde allá viene la confrontación del proyecto imperialista de la Norteamérica y el proyecto liberador de nosotros, desde el Sur, los del Caribe, y hoy ha recrudecido la confrontación, quién puede negarlo, en 1990, después de la caída soviética y el Muro de Berlín, el imperialismo norteamericano arremete, sale a la ofensiva, quiere cobrar, se siente victorioso, decretaron ellos el “fin de la Historia”, el fin de las ideologías. Hoy apenas 15 años después tendremos que decirles, como dice una vieja canción: “Las ideologías no estaban muertas, estaban de parranda”. Decretaron el fin del socialismo. Hoy hay que decir: el socialismo no estaba muerto, estaba de parranda, y aquí estamos los socialistas levantando de nuevo nuestras banderas.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Luego lanzaron, en ese año 1990, la Iniciativa para las Américas, Iniciativa para las Américas, era presidente de Estados Unidos mister Father, mister Bush father era President en Estados Unidos. Él lanzó la llamada Iniciativa para las Américas que bastante daño le hizo a la América Latina y al Caribe, porque inmediatamente las élites de nuestros países, casi sin excepción… por supuesto que siempre, como un tigre de acero, hemos tenido allí a la Cuba Revolucionaria que nunca se rindió, que nunca se doblegó y que por eso la admiramos y la queremos tanto, a su pueblo, a su liderazgo, a su líder y a su Presidente. Desde aquí vamos a mandarle una bulla a Fidel Castro.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez ¡Viva Fidel!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva el Che!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez El Che Guevara vive en estas tierras, en todos ustedes, en todos nosotros.
Bueno, entonces venía diciéndoles cuánto daño le hizo a los pueblos de América Latina aquella Iniciativa de las Américas, el neoliberalismo, el Consenso de Washington y el así conocido paquete de medidas del Fondo Monetario Internacional, y en este continente casi todos los gobiernos se arrodillaron, hay que decirlo así, indignamente se arrodillaron las élites de estos pueblos, o mejor dicho de estos pueblos no, de estas repúblicas, se arrodillaron ante el imperio, y fue así como una oleada macabra comenzó la orgía privatizadora en estas tierras, y muchas, muchísimas empresas de los estados...
Asistentes Cánticos.
Presidente Chávez Ustedes saben que a mí no me gusta meterme con nadie, pero el que se mete conmigo yo me meto con él. Hay una copla allá en las sabanas de mi tierra, que también es de ustedes, que dice así:
Yo soy como el espinito/
que en la sabana florea/
le doy aroma al que pasa/
y espino al que me menea.
Entonces, a mí no me gusta meterme con nadie pero el que se mete conmigo puede salir obstinado.
El señor Menem...
Asistentes ¡Asesino! ¡Asesino!
Presidente Chávez El señor Menem hace poco ha dicho por ahí a no sé qué periódico o televisora que Chávez es un populista, un demagogo, que ha engañado al pueblo venezolano, etc. Bueno, yo a Menem le digo entonces desde aquí desde Mar del Plata: ¡Entreguista! ¡Bastardo!
Asistentes Ovación.
Presidente Chávez ¡Cipayo!
Asistentes Ovación.
Presidente Chávez Bueno, uno de los países que precisamente sufrió más, sufrió más, hasta los huesos, y eso nos duele mucho decirlo, de aquella iniciativa para las Américas, de aquella orgía privatizadora fue precisamente la gran nación argentina, que fue entregada la élite argentina entregó esta República, ¡pero hoy Argentina se levantó de nuevo y levanta la bandera de la libertad! ¡Qué viva Argentina! ¡Qué viva la Patria de San Martín, la Patria del Che, la Patria de Perón, la Patria de Evita, la Patria de nosotros! ¡Viva Argentina! ¡Te amo Argentina!
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Todos nuestros pueblos sufrieron de aquella Iniciativa para las Américas, aquel Consenso, el Consenso de Washington. En Venezuela comenzó temprano la resistencia contra el Consenso de Washington, porque apenas estaban preparando los papeles de la propuesta del Consenso de Washington, apenas estaban preparando los documentos entreguistas al Fondo Monetario Internacional cuando el 27 de febrero de 1989 explotó Venezuela y el pueblo venezolano se fue a rebelión contra el proyecto imperialista y el paquete neoliberal del Fondo Monetario Internacional. En Venezuela comenzó temprano la resistencia, pero luego los pueblos se han venido levantando uno tras otro. Y por cierto que yo les recomiendo a mis colegas, les recomiendo a todos que no se acerquen mucho a Mr. Bush, eso es pavoso, yo que se los digo, es pavoso, es pavoso. Por ahí le preguntaron esta mañana a mi canciller Alí que si yo tenía alguna entrevista, alguna reunión con Mr. Bush, y entonces él respondió, bueno, hasta ahora no nos ha pedido ninguna entrevista el señor Bush, ojalá la pida ¿no? Es pavoso.
Miren, los pupilos de Bush en América Latina están cayendo uno a uno, uno a uno, vean aquel Presidente de Bolivia, él dice que yo dizque lo tumbé, porque además me echa la culpa a mí y a Fidel, aquel Sánchez de Lozada, él dice que lo tumbé yo, no, lo tumbó Bush. Bush lo tumbó porque él se entregó también, y los pueblos ya no aceptan aquí presidentes entreguistas, ni presidentes arrodillados al imperialismo. Los pueblos piden verdaderos líderes...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Me dicen que hay aquí en este acto un grupo de ex combatientes de la guerra de Malvinas, vamos a saludarlos. ¡Vivan Las Malvinas argentinas!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva la soberanía Argentina!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Bueno, si yo sigo al ritmo que voy pudiera hablar aquí hasta las seis de la tarde, pero ustedes saben que yo tengo que llegar allá...
Asistentes Cánticos.
Presidente Chávez Ahora veo por qué aquí no hay gordos, voy a recomendarles allá en Venezuela que hagamos el mismo salto este, es bueno para mantener la forma física y moral.