Educación según los K

ESTOCADA FINAL

Educación según los K: Aplazos no, pero buitres sí



Mientras se desarrolla el debate en torno a este tema resulta más que revelador un hecho que desnuda por dónde pasan las prioridades del cristinismo en materia educativa. El senado bonaerense aprobó un proyecto de ley del gobierno de Daniel Scioli para que se debata en las aulas la situación planteada en el país como consecuencia del fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa.

Griesa determinó que la Argentina debía pagarles a los tenedores de bonos que no ingresaron a los canjes de deuda, los holdouts, al mismo tiempo en que les abonaba a los que sí lo hicieron (holdins), y que si no lo hacia, estos últimos no podrían acceder a sus pagos. Esto le generó al país volver a una situación de default.

El cristinismo ha intentado monopolizar el debate local con este tema, ya que le ha resultado útil a la presidente Cristina Fernández para resurgir (aunque fue brevemente) en la consideración del electorado a partir de un discurso nacionalista, enmarcado en "la defensa de la soberanía". La Argentina tiene problemas acuciantes (alta inflación, recesión, pérdida de puestos de trabajo), pero la Casa Rosada prefiere centrase en una cuestión que de ninguna forma los resuelve.

Y el objetivo oficialista pasa por prolongar la situación lo más que se pueda para obtener rédito político. En este sentido va la iniciativa para introducir en las escuelas un debate que sólo es funcional a los intereses del Frente para la Victoria.

El proyecto aprobado en el Senado local (ahora debe ir a Diputados) fue presentado por el legislador Patricio García, quien sostuvo que la propuesta fue formulada al Poder Ejecutivo Provincial “en el convencimiento de que estamos ante una instancia central para el futuro de nuestra economía nacional, ya que un fallo que ha sido considerado casi unánimemente como injusto tanto por los analistas nacionales como extranjeros y dificulta la normal continuación de la política de reestructuración de nuestra deuda soberana, que se ha venido cumpliendo sin interrupción desde el año 2005, es necesario que se debata”.

“Se trata de una cuestión que merece ser explicada y debatida en todos los ámbitos institucionales, resultando de especial interés que también se haga en el sistema educativo”, remarcó el senador en un comunicado oficial y destacó que al haberse incorporado el derecho a elegir a sus representantes a los jóvenes desde los 16 años “estaríamos cumpliendo con el deber de información pública al proponer el debate con un sector de la población que paulatinamente se incorporará a las decisiones nacionales, y sobre el que recaerán las consecuencias de las decisiones presentes”.

“Nuestros hijos, nuestros jóvenes, merecen conocer las cuestiones que se están discutiendo, y de esa forma involucrarse en decisiones que repercutirán en el futuro nacional y en su futuro personal”, concluyó el senador.