EI atenta con coches bomba en Libia y deja más de 45 muertos

La organización terrorista se atribuyó los ataques de ayer en la ciudad de Quba, en respuesta a los bombardeos aéreos egipcios.


QUBA. Tres autos bomba explotaron casi en simultáneo en distintos puntos de la ciudad. | Foto: Cedoc Perfil

EI volvió a atacar en el caótico escenario libio. Lo hizo con un triple atentado con coches bomba, que dejó 45 muertos y 70 heridos, ayer, en la localidad de Quba, a 30 kilómetros de Derna, ciudad del este del país controlada por el grupo desde mediados del año pasado.

La organización terrorista extrema Estado Islámico se atribuyó los ataques que afectaron una estación de servicio cercana al cuartel de la policía; una oficina del general Jalifa Haftar –que lidera la lucha contra el yihadismo– y la casa del presidente del Parlamento, Aquila Saleh.
Medios libios publicaron un texto, levantado de un tuit, que afirmaba que los atacantes suicidas eran “caballeros del califato” de Libia y Arabia, y que los hechos fueron en venganza de “nuestras familias musulmanas en Derna”.

No es la primera vez en la semana que esa ciudad es foco de violencia. El lunes pasado, aviones egipcios atacaron el bastión de los milicianos islámicos. A su vez, esa medida había sido en respuesta a la difusión de un video en el que integrantes de EI decapitaban a 21 rehenes cristianos egipcios.

“Esta operación ha sido una venganza por lo ocurrido en Derna”, coincidió el presidente del Parlamento de Tobruk, Aquila Saleh, a quien una de las explosiones le afectó su residencia. El es miembro del gobierno electo, que se vio obligado a reubicarse y tener sesiones en la ciudad oriental, cerca de la frontera con Egipto.

Libia, cuatro años después del alzamiento que derrocó al dictador Moamar Gadafi, está sumida en una especie de caos y puja de territorios. Quedó dividida entre dos Parlamentos y gobiernos rivales, cada uno de los cuales literalmente gobierna una punta distinta del país. Uno tiene su sede en la capital, Trípoli, y está respaldado por las milicias aliadas con facciones islamistas, mientras que el otro es el Parlamento elegido, ubicado en Tobruk.

Por su parte, Egipto pidió a los Estados árabes que suministraran armas al gobierno reconocido por la ONU en Tobruk y ayudaran al ejército mediante el uso de un bloqueo naval del Mediterráneo para evitar que llegaran armas a manos de las milicias rivales y EI.

Estrategia de cooptación. Como un tablero de TEG, EI cada vez le pone más fichas a Libia. Derna se transformó en un bastión para la organización, con una posición estratégica ya que está ubicada muy cerca de la ciudad del gobierno electo. Además, este mes, su dominio se extendió hacia Sirte, otra de las ciudades petroleras de la costa norafricana, y en enero pasado su fuerza se hizo sentir en Trípoli, luego del ataque a un hotel de lujo.
Esta parece una historia conocida para el grupo extremista Estado Islámico. En sus orígenes, como explica Charles Lister, del instituto Brookings, fue la agitación en Siria e Irak, de mediados del año pasado, la que creó vacíos sociopolíticos en los que ellos pudieron cooptar territorios.