EI: Cada vez más mujeres se incorporan en Siria e Irak





“Me pregunto si puedo traer a una mujer y ponerla en el campo de batalla”, escribió hace cuatro meses Umm Ubaydah, considerada la principal reclutadora de mujeres para Estado Islámico (EI) en su cuenta de Twitter. Desde entonces, su cuestionamiento hizo eco en los países occidentales ya que muchas de ellas decidieron dejar sus casas para unirse a los hombres del grupo yihadista.

Según un informe publicado por el Instituto para el Diálogo Estratégico, con sede en el Reino Unido, al menos 550 mujeres de Europa Occidental se trasladaron hasta Siria e Irak para vincularse con el grupo extremista. La mayoría viajó desde países como Reino Unido, Holanda, Francia y Austria. Y a ellas se les suman las tres adolescentes que asistían a un colegio de Londres y que esta semana decidieron trasladarse a Siria.

“Estas mujeres se sienten atraídas por las promesas hechas por EI respecto a la salvación y valor a los ojos de Alá. Creen que al convertirse en una muhajirah (una inmigrante) por la causa yihadista, están cumpliendo con su deber religioso”, explicó a PERFIL la francesa Laetitia Bucaille, especialista en cuestiones islámicas.
Las muhajirahs crearon una presencia significativa en redes sociales como Twitter, donde alientan a más mujeres a tomar la hijra –camino de Mahoma– y unirse a EI. Su deber, una vez que prometen lealtad, es casarse con un mujahid –combatiente masculino en la Yihad– y apoyarlo en el hogar.

“En estos casos, la ideología islamista promueve la separación de los sexos y confiere a las mujeres el rol de procrear, educar y cuidar a los niños en el hogar. Y debe aparecer lo menos posible dentro de la esfera pública”, detalló Bucaille, profesora de la Universidad de Columbia, en Nueva York.
Mientras el grupo continúa expandiendo su territorio, su atractivo para las mujeres jóvenes se convirtió en una táctica exitosa para reclutarlas.
Las mujeres como Umm Ubaydah sienten satisfacción por someterse a sus maridos y vivir bajo el código de la ley Sharia, que es conocida por restringir derechos de las mujeres.

“Tienen como objetivo tenerlas de soporte moral o sexual. Pero al mismo tiempo la idea es entrenar el máximo posible de gente con ellos”, explicó Bucaille.
“¿Qué tan fuerte puede ser la persuasión del grupo para que las mujeres quieran luchar por una causa que las pone en riesgo?”.
En una época en la que la igualdad de género y los derechos humanos son temas debatidos con importancia en todo el mundo, grupos como EI reclutan con éxito no sólo los que considera que son los miembros superiores de la sociedad –hombres yihadistas–, sino también las mismas mujeres que ellos se esfuerzan para oprimir.