El conductor de la BBC tenía otras patentes polémicas

La carrera de Top Gear.



Es Jeremy Clarkson, quien cruzó la Patagonia con una chapa en su auto que hacía referencia a la Guerra de las Malvinas

La saga en Argentina del automovilista y periodista británico Jeremy Clarkson sigue dando que hablar y seguramente cerrará cuando se emita su especial por la Patagonia en marzo próximo en el programa Top Gear, de la BBC. Mientras tanto, el conductor sigue acumulando furia aquí, ya que según publicó hoy El Diario del Fin del Mundo, de Tierra del Fuego, Clarkson y equipo tenían más patentes dentro de su auto, además de la que causó que lo expulsaran de la provincia y lo apedrearan en un piquete a la altura de Tolhuin: el Porsche que manejaba llevaba la chapa H982 FKL, que remitía a la guerra de 1982 y a las siglas "Falklands", por las Malvinas.

De acuerdo a lo dicho por la División de la Policía Científica de Tolhuin al diario fueguino en base a las pericias hechas al Porsche 928 GT que conducía Clarkson -éste, un Mostang y un Lotus fueron abandonados por la producción al ser atacados en Tolhuin- dentro los vehículos había otras chapas, que mostrarían la intención de cambiar unas por otras. Clarkson había dicho que la de H982 FKL como las de los otros dos autos eran originales y además pura "coincidencia". También lo aseguraron formalmente las autoridades de Top Gear y las de la BBC.

Clarkson entró a Tierra del Fuego con la chapa H982 FKL. Según dijo la policía fueguina al "Fin del Mundo" cuando abandonó su Porsche en la Ruta 3 tras el piquete de Tolhuin llevaba la chapa HI VAE. Esta sustitución es delito en la Argentina. Después hay cuestiones más desopilantes. La Policía asegura que entre la extensa lista de objetos -documentos, cámaras- que requisaron de los autos abandonados había otras dos patentes. Una blanca y otra amarilla. Las dos con inscripción BEII END. Los fueguinos hicieron esta interpretación del inglés y de la chapa: que podría interpretarse como "campana final" o como "bellend" todo junto, que significa glande, o cabeza del pene.

Todo es posible por parte de Clarkson, que basa sus producciones en todas estas puestas en escena y problemas por donde pasa. Argentinos que los ayudaron en la producción contaron a este diario que en la Argentina quería flamear banderas británicas, pero que al final no pudo. Algunos seguidores del conductor dijeron que en realidad quiso decir "Hate 1982 FKL" en un sentido de que odiaba la guerra. Políticamente ligado al partido conservador británico y hasta unido por una amistad al primer ministro David Cameron tiene el programa más visto de automovilismo en el mundo entero. Uno de sus especiales puede costar en producción entre 1 y 3 millones de dólares.

Las aventuras de Clarkson por la Patagonia comenzaron en setiembre. Las venía siguiendo paso a paso, aunque discretamente el sitio Autoblog.com.ar, que ahora tiene un contrato con la Top Gear. Pero una nota en Clarín.com, los comentarios que generaron y su viralización por las redes sociales ¿terminó? con la diversión de los británicos que viajaron desde el Llao Llao (Bariloche) hasta Ushuaia sin problemas. De hecho entraron y salieron de Chile dos veces. Pero tras la nota de Clarin, y la furia fueguina, la gobernadora Fabiana Ríos ordenó su expulsión.

En Tolhuin los esperó la pueblada, que según Clarkson en su Twitter podría haber dejado muertos. "No nos confundamos. Hubo vidas en riesgo", dijo el domingo en una columna en el Sunday Times donde criticó a las autoridades argentina. "Esos veteranos de guerra a los que enfadamos tenían entre 20 y 30 años. Hagan las cuentas", dijo por los vecinos de Tolhuin. Y siguió. "Esto no fue una broma que se nos fue de las manos. Por una vez, nosotros no hicimos nada mal". Aquí estuvo acompañado por James May y Richard Hammond.

Entre tanto el presidente de la Asociación Anglo Argentina, John Wilson, le escribió una carta al directorio de la BBC, en la que expresó su "enérgica protesta ante la actitud provocadora y ofensiva que el conductor del ciclo Top Gear, Jeremy Clarkson, exhibió durante su visita a la provincia de Tierra del Fuego". Wilson la consideró "desagradable, lamentable y ofensiva"