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El dia que Feinmann tomo y lloro con una mina



Aunque no lo creas, Eduardo Feinmann confesó que una vez se pasó de copas. En una entrevista con la revista Paparazzi, el periodista de C5N confesó que en una cita con una chica se emborrachó y terminó llorando.
Reconocido por su oposición a las drogas, al alcohol y a los excesos, Feinmann confesó que una vez ¡terminó la noche muy borracho! "Tenía 18 años. Salía por primera vez con una niña muy bonita. Yo vivía en el barrio de Belgrano y ella iba a un colegio sueco, privado, que se llama Sworn. Me quise hacer el vivo, tomé una Coca Cola con vodka y me puse en pe... Fue la primera y última vez que tomé alcohol”, relató sin tapujos a la publicación.
Pero no solo se excedió con la bebida, sino que -aquella anécdota- terminó en un papelón. “Lloré durante toda la noche en la falda de la niña y quedé como un pelot... A partir de ahí, nunca más", confesó.

Aunque, lamentablemente, no hay imágenes de aquel episodio, más de uno se podría regocijar imaginando el bizarro momento que marcó la vida del conductor, conocido por su perfil ultra conservador.
Aunque en ese entonces “patinó” por ser un chico muy joven, hoy, a sus 55 años, Feinmann admite que está muy alejado del alcohol y los vicios. “Le digo que no a la droga, le digo que no al alcohol y le digo que no a los corruptos. Sobre estas cuestiones no puedo permanecer neutral”, cerró en la nota con la revista Paparazzi.
Actualmente, el periodista que alimenta los programas de archivo con su estilo confrontativo y directo, conduce el informativo “El Diario” en C5N, y nutre las mañanas de Radio 10 desde el programa “Alguien lo tiene que decir”.
Más allá de tener varios enemigos de nivel público, Feinmann se ganó un lugar respetado dentro de los medios. “Yo soy una máquina de laburar. Estoy 16, 18 horas por día laburando. El trabajo es mi vida. Cuando tenía 12 años soñaba con ser lo que soy. Mi papá volvía a las nueve de la noche de trabajar y nos sentábamos a ver el noticiero, porque a mí me gustaba mucho. Veíamos a Mónica y César. Yo le decía: ‘Quiero ser como esos dos señores que están ahí’, ‘Sí, Eduardito sí, seguí soñando’, me contestaba. Y hoy estoy conduciendo un noticiero”, expresó hace algunos meses en un diálogo con La Nación.
Y así, quedó demostrado que ni el propio Feinmann está libre de “pecado”. Un exceso de brindis lo tiene cualquiera, ¿no?



link: http://www.youtube.com/watch?v=-Ez2QKLACQM


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