Check the new version here

Popular channels

El gabinete profundiza sus grietas internas

El gabinete profundiza sus grietas internas

Crecen las dudas por el futuro de Capitanich; Aníbal, consolidado





Con el regreso de Cristina Kirchner, el Gobierno espera reencauzar el discurso y superar las internas después de que, la semana pasada, quedara al descubierto la falta de una estrategia clara por parte del Gobierno frente a la crisis que provocó puertas adentro la muerte del fiscal Alberto Nisman.

Las diferencias entre el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, que todas las mañanas le pisa los talones en la comunicación oficial, terminó por hacer eclosión ante la ausencia de una postura concreta por parte de la Casa Rosada.

El jefe de Gabinete se lamenta ante sus allegados de que el secretario general le copa la mañana y no logra instalarse. Nada fue casual en la escena en la que rompió dos páginas de Clarín, el lunes pasado, cuando transformó un hecho que parecía anecdótico -como la existencia de un borrador con un pedido de detención para la Presidenta- en una causa que trascendió la esfera nacional.

Hasta ayer, ningún funcionario se animaba a vaticinar el futuro de Capitanich. Quienes más conocen la dinámica oficial sostienen que Cristina Kirchner lo necesita como articulador de la gestión, pero admiten que comunicacionalmente le es contraproducente.

Está pendiente, además, su candidatura aún no oficializada como postulante para la intendencia de Resistencia, cargo para el que anunció que se presentaría. Con el tiempo, desde su equipo de colaboradores desestimaron esa posibilidad sobre todo a partir de la decisión de la Presidenta de mantenerlo en el cargo a pesar de la campaña chaqueña.

De todas maneras, un dato que llamó la atención entre los funcionarios nacionales fue que la semana que pasó los asesores de Capitanich apuraron expedientes pendientes, una señal que puso una luz de alerta sobre su futuro inmediato.

Ante la debilidad del chaqueño, quien se consolidó fue su vecino del primer piso. Aníbal Fernández habla apenas llega a su despacho y se gana los títulos del día. Esta semana llamó "Droopy" a la fiscal Viviana Fein, le recomendó que no se pusiera la malla y, muy lejos de la errónea estrategia de Capitanich, sostuvo que la existencia de aquel famoso borrador en el que se pedía la detención de Cristina Kirchner abonaba la teoría oficial de que al fiscal le escribieron la denuncia.

Los otros dos tocados por la crisis fueron Sergio Berni y Luis D'Elía. El secretario de Seguridad fue corrido del discurso oficial y ganó fuerza la ministra María Cecilia Rodríguez, a quien la Presidenta resaltó en su primera cadena nacional, cuando contó que fue ella la que media hora después de la medianoche le contó que había existido un incidente en el departamento de Nisman hasta que, a las 2.30, le confirmó que había aparecido muerto. Berni estaba aquella noche en Puerto Madero, pegado al teléfono, y fue el primer funcionario en hablar de la posibilidad de un suicidio, que más tarde la Presidenta puso en duda.

Del otro lado, D'Elía espera señales que no le llegan. La semana pasada reactivó su cuenta de Twitter para avisar que no hará declaraciones. En la Casa Rosada lo leyeron como un mensaje hacia la Presidenta, que le prohibió hablar..



SEGUIME LINCE Y AYUDAME A SER DIAMANTE


EN ESTE POST, TODOS PUEDEN COMENTAR

♪♫ Magneto, Magneto, Magneto corazón, Acá tenes los pibes para la destitución ♪♫
0
0
0
0
0No comments yet