El juez pro K Rafecas, se mensajeaba con defensa de Bouduo

El juez federal Daniel Rafecas, a cargo del juzgado federal 3 desde 2004, fue el primer magistrado a cargo de investigar al vicepresidente Amado Boudou por su presunta participación en la irregular transferencia de la ex Ciccone Calcográfica, pero fue apartado de la causa luego de que se revelara que envió un mensaje a uno de los abogados vinculado al letrado del vicepresidente. El caso Ciccone pasó luego al juez Ariel Lijo.




A Rafecas se le inició una causa en el Consejo de la Magistratura ­órgano encargado de investigar la conducta de los jueces­ luego de que Boudou denunciara que su juzgado "era una agencia de noticias", al acusarlo de la difusión del allanamiento a su departamento en Puerto Madero.

En el ámbito académico se especializó en el estudio de los horrores del Holocausto, la discriminación y los derechos humanos.
El 14 de octubre de 2004 fue nombrado Juez Federal al frente del Juzgado Federal Nº 3 por el entonces presidente Néstor Kirchner, y desde entonces tuvo varios casos resonantes, entre ellos algunos relacionados con delitos de lesa humanidad, como la megacausa del Primer Cuerpo del Ejército.

Fue el juez del caso de los supuestos sobornos en el Senado, expediente que envió a juicio, pero que terminó con la absolución del ex presidente Fernando De la Rúa y a los otros siete acusados en la causa.

Así lo entendieron los jueces del Tribunal Oral N°3 que consideraron que no se probó el presunto pago los 5 millones de pesos para la aprobación de la ley de reforma laboral, a pesar de la confesión del secretario parlamentario Mario Pontaquarto , que también fue absuelto.



Tampoco se pudo probar la reunión en la Casa Rosada donde, según la acusación, De la Rúa autorizó el pago de coimas con la frase: "Eso arréglenlo con De Santibañes". Así lo había declarado en un primer momento Pontaquarto, pero luego el "arrepentido" incurrió en contradicciones.

El Tribunal Oral terminó enviando al juez instructor de la causa Rafecas, al Consejo de la Magistratura, para que el organismo investigue el modo en que encaminó el expediente, en particular el testimonio de Mario Pontaquarto. Los jueces lo acusaron de "manipular" la versión del supuesto "arrepentido" y la declaración de testigos

Para las Madres de Plaza de Mayo, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la regional H.I.J.O.S. de la Capital Federal, la Asociación de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Memoria Abierta, la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, entre otras entidades se trata de uno de los mejores jueces de la democracia, "comprometido con la causa de los derechos humanos y con la reparación adecuada a las víctimas de la última dictadura cívico militar".

Pero desde otra vereda, Rafecas fue cuestionado por Boudou, que respaldado por el Gobierno, lo acusó por un intercambio de mensajes telefónicos en los que hacía recomendaciones a un abogado que colaboraba en la defensa del vicepresidente.

El caso Ciccone pasó casualmente a Lijo, quien fue el primero en tener a su cargo la denuncia por encubrimiento del atentado a la AMIA contra la presidenta, que hizo el fiscal Alberto Nisman y que ahora deberá tramitar Rafecas.