El kirchnerismo aceptó cambios en la nueva agencia

El kirchnerismo aceptó cambios en la nueva agencia de inteligencia

Fue tras escuchar sugerencias de Horacio Verbitsky y del diputado y criminologo, Marcelo Saín.



  Luego de escuchar sugerencias del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), en la persona de su titular, el periodista Horacio Verbitsky, y del diputado por la provincia de Buenos Aires, y especialista en criminología, Marcelo Saín, los senadores oficialistas incorporaron ayer algunas modificaciones al proyecto original que busca regular una nueva política de inteligencia, y emitieron un dictamen que propone disolver el actual Servicio de Inteligencia ( SI, ex Side) y se crea la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
  Como en la jornada de anteayer, el conjunto de los senadores opositores no participó del plenario de las Comisiones de Asuntos Constituciones y de Justicia y Asuntos Penales, impugnando la iniciativa oficialista con declaraciones a la prensa, aunque sin participar del debate en los ámbitos formales del Congreso.
  De todos modos, el oficialismo en el Senado, con la el aval de la Casa Rosada, aceptó modificaciones antes de emitir dictamen y avisó que sigue abierta la negociación con sectores opositores hasta el mismo día de la sesión, que seria el próximo miércoles o jueves 12. En ese sentido, el conglomerado opositor que desertó hasta ayer de los debates, mostró su primera fractura: los senadores puntanos encabezados por Adolfo Rodríguez Saá, anunciaron que finalmente irán al recinto a debatir la nueva ley de inteligencia.
  Por lo demás, hoy se reunirá la “Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia Ley 25520”, donde se abordará un tema sensible que contempla modificar el nuevo proyecto de ley (que modifica la 25520): los recursos económicos reservados y secretos que utilizan los servicios de inteligencia. A futuro, si bien continuarán existiendo los fondos reservados, será tarea de la comisión bicameral mantener una supervisión permanente en el uso de esos recursos. Y también será facultad del Poder Ejecutivo pedir expresamente rendición de cuentas en los casos puntuales que así lo amerite.
  “Con el esquema actual de financiación de la SI, es imposible saber si hubo o no recursos de ese organismo que hayan intervenido, por ejemplo, en el caso de (Alberto) Nisman”, ejemplificó Verbistky. El concepto de gasto “reservado” implica no hacerlo público, aunque en ningún caso refiere a un itinerario que luego resulte imposible de reconstruir por el Poder Ejecutivo o el Poder Legislativo. Situación que viene sucediendo desde hace décadas en la Argentina.
  Entre las modificaciones que pidió el Cels, y que en principio no fueron tenidas en cuenta en el dictamen por ahora vigente, sobresale el pedido por desvincular a la AFI en su carácter de auxiliar de la Justicia.
  Con todo, el dictamen quedó abierto y no se descartan nuevas modificaciones en la larga semana que empieza, hasta llegar al recinto. Una de las claves estará dada por la participación o no, de sectores opositores en el debate.