El maratón tóxico de pekín

El maratón tóxico de Pekín: 16 veces más contaminación de lo saludable




Si ves el fondo de la imagen de arriba borroso, tranquilo, no es ni tu ordenador, ni tu vista, ni una foto desenfocada. Es la contaminación. Se trata del Maratón Internacional de Pekín, celebrado ayer en la capital china pese a una alerta gubernamental por elevada contaminación. La densidad de partículas finas en el aire llegó a alcanzar los 400 microgramos por metro cúbico. El máximo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a partir del cual el aire ya no es saludable es de 25 microgramos por metro cúbico.



Pekín de hecho violó su propia recomendación el miércoles de permanecer en sitios cerrados dado el nivel de contaminación en el aire, medido por la concentración de partículas PM2,5 (partículas que miden 2,5 micras de diámetro o menos y son peligrosas para la salud).

Pensamos que el futuro sería así, acostumbrarnos a una especie de incómoda vida postapocalíptica. Nos equivocamos. Este es el presente.

La 34° edición de la Maratón Internacional de Pekín comenzó en la Plaza de Tiananmén el 19 de octubre de 2014 bajo una nube de smog y con muchos de los participantes usando máscaras.

Si bien las autoridades locales admitieron que el aire de la ciudad estaba "seriamente contaminado", la embajada de Estados Unidos, que también monitorea el nivel de smog, tachó la situación de "peligrosa".

En un intento por convencer a los atletas de no participar en la carrera de 42 kilómetros, el Diario del Pueblo, portavoz del partido comunista, dijo que el aire de la ciudad "no era adecuado para las actividades al aire libre".

Haciendo caso omiso a la advertencia, un total de 25.000 corredores participaron de la carrera.

No todos llegaron a cruzar la meta del otro lado de la ciudad, cerca del Estadio Nacional de Pekín, y el Diario del Pueblo tuiteó más tarde que "algunos corredores tuvieron que abandonar la maratón de Pekín 2014 debido al serio problema de polución en el aire de Pekín".

Se colocaron 140.000 esponjas en las estaciones de la carrera para que los participantes pudieran limpiarse los residuos de la piel.

El usuario de Weibo (el equivalente chino de Twitter) Zhi Ri Gand bromeó acerca de que los corredores "hicieron una gran contribución con la limpieza de la neblina en Pekín al respirar todo el smog". Y añadió que "deberíamos llamarles purificadores de aire".



Acerca de la carrera, Gong Lihua, un participante de la región de Mongolia Interior que terminó tercero, reflexionó: "Hoy, el smog tuvo una incidencia en mi rendimiento, pero no mucha".



Luo Changping, un periodista chino, escribió el epígrafe de una fotografía de un corredor con una máscara antigas militar: "No estoy corriendo la maratón, estoy volviendo a la Guerra Mundial".



Girmay Birhanu Gebru de Etiopía ganó la maratón por segundo año consecutivo en un total de dos horas, diez minutos y cuarenta y dos segundos. El título femenino se lo llevó su compatriota Fatuma Sado Dergo quien completó el circuito en dos horas, treinta minutos y tres segundos.