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El Mexicano que invadió EEUU

Rebanadas de Realidad - Bambú Press, Buenos Aires, 19/07/11.- Al amanecer del jueves 9 de marzo de 1916, el general Francisco Villa cruza la frontera de Estados Unidos al frente de 500 hombres a caballo. Los revolucionarios atacan el poblado de Columbus, en Nuevo México, habitado por 350 personas y custodiado por tropas del ejército. Entran al galope y a los tiros por Broadway, la calle principal de tierra. Una bala detiene el reloj del campanario a las 4:11 horas de la mañana.







Después de dos horas de combate, huyen. Mueren más atacantes que atacados. Atrás quedan los cadáveres de 17 estadounidenses y de 67 mexicanos.

Poco antes, una pandilla de norteamericanos del lugar había decidido "despiojar" a un grupo de trabajadores mexicanos. Les arrojaron combustible y los quemaron vivos. Durante varios días exhibieron los cuerpos calcinados en las calles del pueblo. Existen fotografías de archivo que muestran los cadáveres.

Hacía más de cien años que una fuerza extranjera no invadía la Unión Americana. De 1777 a 1783 los colonos combatieron a los ocupantes británicos en la guerra de independencia. De 1812 a 1815 ambas fuerzas se enfrentaron nuevamente, esta vez por la conquista de Canadá. Como corresponde a maestros y discípulos, unos y otros decidieron que fue un empate, sin vencedores ni vencidos.

El verdadero nombre de Villa es Doroteo Arango Arámbula. Campesino pobre y huérfano, ha nacido en Durango y desde joven se le conoce por su destreza con los caballos, las armas y las mujeres. A los 16 años de edad se había convertido en prófugo de la ley por matar a un hombre que abusó de una de sus hermanas.

El presidente Woodrow Wilson estalla de furia. Si bien la incursión a Columbus no fue un rotundo éxito militar, Pancho Villa se transforma en el hombre más buscado por las autoridades de Estados Unidos.

Una semana más tarde, doce mil soldados de infantería, caballería y marines, batallones de artillería y un escuadrón de aeroplanos invaden México bajo las órdenes del general John "Blackjack" Pershing. Es la primera vez en la historia de Estados Unidos que se utilizan aviones de combate. El operativo se denomina "expedición punitiva". Además, 150.000 mil efectivos -el mayor contingente militar desde la Guerra Civil estadounidense- se despliegan a lo largo de la frontera, desde California hasta Texas.

El 12 de abril se produce una escaramuza entre los invasores estadounidenses y los guerrilleros mexicanos. Villa, jefe de la famosa División del Norte, huye desplazándose continuamente por Chihuahua, cuyo territorio conoce como la palma de su mano. Con una rodilla herida, mal curada e infectada, se refugia en los míseros ranchos de sus simpatizantes.

Los soldados interrogan. Los campesinos no saben nada, no dicen una palabra. Y cuando son atados y golpeados, dan pistas falsas. En varias aldeas, el tenaz Pershing descubre tumbas que dicen: "Aquí yace Pancho Villa". Las tumbas, por supuesto, están vacías. Los invasores terminan marchando en ridículos zigzag o en extensos círculos, en un territorio árido en el que no encuentran agua y se saturan de tragar polvo.

En la última etapa de su huida, custodiado sólo por dos lugartenientes de confianza, "El centauro del norte" viaja en burro a la llamada Cueva de Coscomate, donde se oculta durante dos meses y se repone de su herida.

La "expedición punitiva" dura casi un año, se extiende en 800 kilómetros cuadrados y es un fracaso absoluto. La presencia militar extranjera incrementa el odio a los ocupantes y la admiración por Villa. Su leyenda en vida va creciendo: es un justiciero como Robin Hood, un estratega como Napoleón, un mujeriego como Don Juan. Es un auténtico macho mexicano con sus atributos bien puestos.

En febrero de 1917, el general Pershing regresa a su país con la cabeza baja. Tras él, una larga columna de soldados desmoralizados: los de caballería, hartos de cabalgar; los de infantería, agotados de marchar a pie. Dos jóvenes tenientes egresados de West Point han recibido su poco glorioso bautismo de fuego contra un enemigo invisible: George Patton y Dwight Eisenhower, quienes ganarán fama en la Segunda Guerra Mundial. Eisenhower llegará a ser presidente de Estados Unidos en 1953.

La invasión a México fue la última acción de la caballería del ejército estadounidense.

"Vinieron como águilas y se van como gallinas", dicen que dijo Villa, observándolos desde la cumbre de un cerro. Y el propio Pershing reconoció años más tarde: "Cuando se escriba la verdadera historia de esta expedición, no será un capítulo muy alentador para nuestros estudiantes".

Tres años después, Villa vive en un campo que el gobierno le ha dado en Chihuahua a cambio de retirarse de la política. El 20 de julio de 1923, por órdenes del presidente Alvaro Obregón, es asesinado.
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