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el paro en argentina segun los diarios del mundo

Argentina: sindicatos consideran exitosa la huelga general

Jueves, 28 de agosto de 2014



Los sindicatos que convocaron a un paro general en Argentina este jueves declararon el éxito de la medida de fuerza, que consideraron "categórica".
El principal dirigente gremial del país, Hugo Moyano, jefe de la rama principal de la Confederación General del Trabajo (CGT), estimó que más del 80% de los trabajadores se adhirió al paro en todo el país

Por su parte, el gobierno, que había anunciado por la mañana que "el 75% de los trabajadores manifestaron su intención de trabajar", acusó a los sindicalistas de bloquear el libre tránsito de quienes quisieron acceder a sus lugares de empleo.
"Algunos argentinos se han visto imposibilitados de ir a trabajar a causa de los piquetes (cortes de calles) y porque no había algunos transportes como trenes, que utilizan más de un millón de personas", afirmó el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.
Según la periodista de BBC Mundo en Buenos Aires Veronica Smink, los principales centros urbanos del país registran poco movimiento este jueves.
"A pesar de que los autobuses y la mayoría de las líneas de metro funcionan, muchos trabajadores optaron por quedarse en su casa ante el temor de quedar atrapados en tráfico, o de no poder regresar a sus hogares tras la jornada laboral", dijo la periodista.
Este es el tercer paro general que enfrenta la presidenta Cristina Fernández de Kirchner -y el segundo en lo que va del año- en protesta por la caída del salario y del empleo, y por el aumento de la inflación.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2014/08/140828_ultnot_argentina_huelga_sindicatos_jgc.shtml

La huelga general paraliza el transporte y el comercio en Buenos Aires
Tres centrales y los partidos de izquierda organizan un paro con piquetes en carreteras
Los trenes y algunas líneas de metro se adhieren a la protesta, pero funcionan los autobuses


Una manifestación, este miércoles en Buenos Aires. / J. MABROMATA (AFP)

Tres de las cinco centrales sindicales de Argentina, las tres identificadas con la oposición al Gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner, coinciden este jueves en una huelga general en protesta por la crisis económica que está sufriendo el país sudamericano. Una de ellas, la rama opositora de la izquierdista Central de Trabajadores de Argentina (CTA), había comenzado el paro el miércoles al mediodía y había organizado una manifestación desde la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, hasta el Congreso.

Manifestantes de la CTA opositora y de los partidos trotskistas, que han ganado peso en las últimas elecciones legislativas y en los comités de empresas de varias industrias en la medida en que el kirchnerismo ha sufrido desgaste, también se han adherido a la huelga de 36 horas y a la protesta callejera con piquetes en siete carreteras de acceso a Buenos Aires durante la mañana del miércoles. Pero la huelga es mayor este jueves con la participación de las dos divisiones opositoras y la poderosa Confederación General del Trabajo (CGT). Han paralizado camiones, trenes, una línea de metro, autocares interurbanos, aviones, bancos, restaurantes, tribunales, gasolineras, puertos, la recolección de residuos y las boleterías de los estadios de fútbol. Los autobuses urbanos funcionan, pero los ingresos a la capital otra vez están bloqueados por protestas.

El sindicalismo opositor reclama que el Gobierno de Fernández prohíba por un año los despidos y suspensiones en las empresas. El paro ha subido al 7,5% en el segundo trimestre de 2014, respecto del 7,2% de un año antes. La economía se ha mantenido estancada en junio pasado, el último mes medido, y la inflación asciende al 31,2% anual, según cifras oficiales. El propio Ejecutivo ha admitido que los sindicatos han pactado este año un alza media de salarios del 29,7%. Por eso, los opositores piden que se reabran las negociaciones de las nóminas, dado que consideran que los precios han subido más de lo que esperaban a principios de 2014. También reclaman que los asalariados dejen de pagar el impuesto a la renta, algo que difícilmente el Gobierno pueda aceptar, por lo que la discusión más realista radica en un ajuste del tributo por inflación.

La presidenta afronta la tercera huelga en contra
La fuerte subida del dólar en el pequeño pero influyente mercado ilegal de cambios, hasta alcanzar este miércoles los 14,38 pesos, un 71% por encima de lo que cuesta en la plaza oficial, también recalienta las expectativas de una devaluación en este segmento legal, lo que elevaría aún más la inflación. La tensión cambiaria ha reaparecido en Argentina, después de la depreciación del peso en enero pasado, ante la crisis de deuda iniciada el 30 de julio. El Banco Central ha debido deshacer la reciente bajada de tipos de interés para alentar la economía, más preocupado ahora por una devaluación.

La jornada del miércoles comenzó en Buenos Aires con piquetes que provocaron atascos, aunque no impidieron que finalmente los coches, camiones y autobuses llegaran desde los suburbios al centro de la ciudad. La Gendarmería Nacional amenazó con desalojar una carretera y consiguió que los manifestantes liberaran el tránsito en algunos de los carriles. El secretario de Seguridad de Argentina, Sergio Berni, no ha descartado otras intervenciones policiales para desactivar este jueves los más de mil bloqueos prometidos en todo el país.

Por la tarde del miércoles, los piqueteros trotskistas se unieron a la CTA opositora, con representatividad en la administración pública, en una marcha por el centro de Buenos Aires. Horas antes también se habían manifestado por allí, aunque en paralelo a la huelga, los cientos de familias desalojadas de un barrio de chabolas el pasado sábado en la capital por las fuerzas de seguridad del Gobierno de Fernández y del ayuntamiento a cargo del conservador Mauricio Macri, candidato presidencial para las elecciones de 2015.

El líder de una de las CGT, Hugo Moyano, que fue kirchnerista hasta 2011, responsabilizó este miércoles al Ejecutivo por cualquier incidente que se produzca el jueves. Su colega de la CTA opositora, Pablo Micheli, no dudó en recurrir a la ofensa para criticar a los sindicalistas de la CGT y la CTA kirchneristas, que representan a amplios sectores de trabajadores: los tachó de “cagones” (miedosos) por no aprobar la huelga. Algunos partidos de Primera División se iban a suspender este jueves, pero los clubes han decidido a último momento jugarlos, quizá para evitar roces con el Gobierno de Fernández, el mismo que los subvenciona indirectamente con la transmisión de todos los partidos en la televisión estatal.

Sindicalistas kirchneristas han reconocido problemas como la inflación y la necesidad de actualizar el impuesto a la renta, pero consideran que no es un buen momento para presionar al Gobierno argentino en plena pelea con la justicia de EE UU por el impago de la deuda. Precisamente, este miércoles en el Congreso ha sido aprobado por una comisión el proyecto de ley para ofrecer a los acreedores de EE UU, Europa y Japón que puedan cobrar en Argentina, de modo de evitar el bloqueo judicial norteamericano que obliga a Buenos Aires a abonar primero a los fondos buitre que rechazaron la reestructuración del pasivo en 2005 y 2010 antes que aquella mayoría que la aceptó.

Un día antes, otra comisión del Parlamento había aprobado una reforma de la ley de abastecimiento que elevará los controles de precios y suministro del Estado sobre las grandes empresas. En paralelo, el Gobierno ha aclarado que no ha prohibido la exportación de carne vacuna sino que la han racionado para bajar los precios internos del plato preferido de los argentinos. Además, este miércoles, el Congreso ha sancionado una ley que permitirá a 500.000 ancianos pobres el acceso a una pensión. Todas estas medidas muestran que Fernández descarta quedarse de brazos cruzados ante la crisis y aplicará su receta para enfrentarla. La de este jueves será la tercera huelga general que afronta. La primera fue en 2012 y la última, en abril pasado.

http://economia.elpais.com/economia/2014/08/28/actualidad/1409180751_473694.html

JUEVES 28 DE AGOSTO DEL 2014 | 09:34
Paro en Argentina: Grupos de izquierda bloquean Buenos Aires
Esta es la segunda huelga del año contra el Gobierno de Cristina Fernández y en medio de deterioro de la economía



Buenos Aires (Reuters)

Sindicatos opositores y agrupaciones de izquierda participaban el jueves en la segunda huelga general este año contra el Gobierno de la presidenta argentina Cristina Fernández para reclamar mejoras salariales, en momentos de recesión económica y alta inflación.

La protesta, que se extenderá por 24 horas, afectaba fundamentalmente al transporte de cargas y aeronáutico, ferrocarriles, bancos, gasolineras y la administración pública. Los puertos en el área de la ciudad de Rosario, el mayor polo agroexportador del país, estaban paralizados.

No obstante, el Gobierno dijo que el acatamiento de la huelga era bajo debido a que sólo un puñado de sindicatos importantes la respaldaba.

"El 75 por ciento de los trabajadores manifestaron su voluntad de trabajar en el día de la fecha no adhiriendo al paro propuesto por un grupo de sindicatos de dirigentes sindicales opositores", dijo a periodistas el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich.

Grupos de izquierda bloqueaban los principales accesos a la ciudad de Buenos Aires y mantenían enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que intentaban evitar los cortes.

"Los motivos (de la huelga) son las suspensiones, los despidos sobre todo en las empresas automotrices, alimenticias y mecánicos, y también estamos planteando el impuesto a las ganancias y la reapertura de las paritarias (negociaciones salariales)", dijo a periodistas el dirigente ferroviario Rubén Sobrero.

Uno de los reclamos es que el Gobierno revise la escala del impuesto a las ganancias que se aplica a los salarios, dado que quedó desactualizada por la alta inflación haciendo que cada vez más trabajadores paguen el gravamen.

La protesta fue convocada por la principal central obrera opositora al Gobierno, la Confederación General del Trabajo (CGT), que controla sindicatos clave como el de choferes de camiones, y la más pequeña Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), con influencia sobre los gremios de empleados estatales.

Los principales sindicatos industriales, cuya cercanía a Fernández les está generando conflictos internos con delegados de fábricas que responden a partidos de izquierda, no participaban de la medida.

Esta es la segunda huelga general del año liderada por los dirigentes sindicales opositores. La anterior, a mediados de abril, tuvo un mayor impacto debido a que se había adherido el sindicato de transporte automotor que controla el sistema de autobuses.

"Si no es escuchado el reclamo habrá una continuidad (de la huelga) de 48 horas en septiembre", agregó Sobrero.

Argentina entró en recesión en el primer trimestre por un pobre nivel de inversión y la alta inflación en el país. El default de deuda en el que el país se hundió el mes pasado podría empeorar el panorama para la economía, que se espera que este año se contraiga por primera vez en más de una década.

La inflación superará este año el 30 por ciento, según cálculos privados. El año pasado, los precios minoristas aumentaron alrededor del 25 por ciento.

La creación de puestos de trabajos en el sector privado está estancada, y sectores como el automotriz está despidiendo y suspendiendo trabajadores.

El Gobierno ha intentado apuntalar la economía inyectando dinero a través de subsidios para mantener el consumo doméstico, lo que analistas aseguran es una medida que alienta la inflación.

El desempleo aumentó al 7,5 por ciento en el segundo trimestre desde un 7,1 por ciento entre enero y marzo, según datos oficiales.

http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/paro-argentina-grupos-izquierda-bloquean-buenos-aires-noticia-1752973
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