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En 2015, nombrarán 36 ñoquis por jornada



29/09/14 - 06:17hs
Así se desprende del proyecto de Presupuesto que se discute en el Congreso. Contempla incorporar unos 13.251 empleados nuevos a la administración pública nacional


El año que viene es el último de Cristina Fernández como presidenta, quien evidentemente quiere que se la siga recordando cuando ya no esté en el poder. Por eso, en medio de una aguda recesión, el kirchnerismo apuesta a lo que mejor le sale: instrumentar mecanismos de clientelismo político.

Una clara muestra de lo que se viene lo muestra la letra del proyecto de Presupuesto 2015. Contempla incorporar unos 13.251 empleados nuevos a la administración pública nacional. En su gran mayoría serían ñoquis, militantes rentados, cuyo sueldos se pagarán con la agobiante presión fiscal que recae sobre la espalda de todos los ciudadanos.

Los números del presupuesto 2015 dan miedo. En pleno año electoral, el kirchnerismo sumará 36 personas por día al plantel del Estado nacional. Y lo más grave es que, una vez más, será el soberano el que, con su bolsillo, termine pagando la fiesta K.




El proyecto de ley de presupuesto de 2015 precisa que en el próximo ejercicio habrá 389.396 empleados en todo el Estado nacional, mientras que este año el personal alcanza los 376.145 trabajadores. El área que más empleados nombra es el Senado, que preside Amado Boudou, procesado por su participación en la compra –con presunto testaferros- de la exCiccone Calcográfica.

A tal punto el Senado se convirtió en una virtual agencia de empleo público que por primera vez en la historia tendrá más empleados que la Cámara de Diputados, pese a que la Cámara alta, con sus 72 miembros, es menos de un tercio de la Cámara baja, con 257 diputados. Las cifras oficiales son elocuentes: el Senado contará con 6081 empleados, mientras que la Cámara baja tendrá 5554 trabajadores.

La oposición denuncia que el kirchnerismo pretende colonizar la administración pública con empleados afines antes de dejar el poder, en diciembre de 2015. "Piensan que pueden volver dentro de cuatro años y, para eso, dejan gente propia en cada área del Gobierno para condicionar la gestión que venga. Ésa es la impronta del kirchnerismo, sobre todo de La Cámpora", interpretó un importante legislador de la UCR.

La polémica se trasladará al recinto de Diputados dentro de nueve días, cuando se debata el presupuesto. La oposición, una vez más, votará en contra: denunció que nunca como ahora el gobierno kirchnerista "dibujó" tanto las cifras, sobre todo cuando proyecta una reducción drástica de la inflación al 15,6 por ciento anual, un crecimiento del 2,8% del PBI y un tipo de cambio ya superado por la realidad, de 9,45 pesos por dólar.

A lo largo de la “década ganada”, el sistema productivo quedó devastado. Por ello, en los últimos años, se derrumbó la generación de empleo genuino. Y el Estado se convirtió un gran conchavo a partir de la incorporación masiva de agentes que estuvo motivada en cuestiones políticas que nada tienen que ver con las necesidades de la ciudadanía. Por ello, la mayor cantidad de empleados público no se tradujo en mejores servicios: solo basta con ver el colapso en que se encuentran las escuelas y los hospitales, para darse cuenta de la crisis que estamos viviendo.


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