Popular channels

En la última década, el país perdió u$s10 mil millones

Un estudio de la UCA asegura que dejó de ingresar ese monto a la Argentina debido a la política cárnica kirchnerista. Frigoríficos, ruralistas y carnicerías criticaron el freno a las exportaciones adoptado por el Gobierno




La Argentina perdió ingresos de divisas por u$s10.000 millones en los últimos nueve años en exportaciones de carne vacuna, indicaron investigadores de la Universidad Católica Argentina (UCA).

Este es el resultado de un trabajo realizado por alumnos e investigadores del centro de estudios, entre los que figura Mailén Riviera Rubin, Mariela D’Alessandro y Ricardo Simari, con la tutoría de Fernando Gil y Federico Santángelo.

D’Alessandro explicó que las políticas aplicadas en materia ganadera y de carne bovina para “garantizar la mesa de los argentinos” afectaron al sector y a otras actividades vinculadas.

“El aumento de las restricciones, el peso mínimo de faena obligatorio, la creación de los Registros de Operaciones de Exportación (ROE) y las restricciones a las exportaciones fueron las causas de un importante ciclo de liquidación de stock con un aumento de faena, en especial las hembras, generando una importante caída de la producción de carne”, añadió D’Alessandro.

El estudio, que lleva por título Agenda ganadera para la próxima década, se realizó en el marco de un convenio realizado entre la UCA y el Mercado de Liniers y el Centro de Consignatarios de Productos del País.

También Simari evaluó que durante un período de nueve años la carne vacuna en el mercado doméstico experimentó un ajuste del 400%, hecho que provocó una baja del consumo, y recordó que “la Argentina pasó del 3º puesto en el ranking de exportación de carne al 13º en la actualidad”.

“Esa caída representa casi u$s10.000 millones menos de divisas para el país, si se hubiera seguido exportando al ritmo del 2005″, manifestó Simari, al tiempo que señaló que “lo anterior ratifica el fracaso de las políticas implementadas“.

Atentos a esta problemática, Gil, otros de los investigadores de la UCA, admitió la necesidad de avalar la aplicación de un mecanismo de “ajuste por inflación” para el sector y estimó que “la ganadería debe incrementar la producción mediante la implementación de tecnologías de insumos y procesos”.

Más voces contra el freno a las exportaciones

Frigoríficos, ruralistas y las carnicerías objetaron ayer la decisión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de frenar hasta la primera semana de septiembre la exportación de carne vacuna con el fin de sostener el precio en las góndolas.

Sin embargo, la medida fue defendida por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien en su habitual encuentro con la prensa en Casa de Gobierno ponderó la decisión oficial de intervenir en el mercado cárnico con “mecanismos” que permitan mantener “precios convenientes” en el mercado doméstico.

La decisión de frenar exportaciones de cortes bovinos por un plazo de al menos quince días fue seriamente objetada por entidades ruralistas como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Federación Agraria Argentina (FAA) y también por la Cámara de la Industria de Carnes (Ciccra).

Desde la Federación Agraria, su vicepresidente segundo, el pampeano Ariel Toselli, consignó que con esta iniciativa “el kirchnerismo confirmaría que es incapaz de aprender de sus errores, pues desconocería el rotundo fracaso que tuvo esta medida en el 2006″.

Toselli explicó que una decisión similar de freno de exportaciones provocó hace ocho años que “se perdieran más del 20% de los vientres (o vacas reproductoras) y miles de productores pequeños y medianos abandonaran la actividad ganadera”.

También Ulises Forte, representante de la FAA ante el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Iocva), aseguró que “pensar otra vez que cerrar las exportaciones podría bajar los precios internos es una enorme equivocación”. “Si quieren lograr ese objetivo, tienen que alentar la actividad”, explicó Forte.

En esa dirección se expidió también la Sociedad Rural Argentina (SRA): ”Volvemos a ser testigos de la misma decisión autoritaria de cerrar de hecho las exportaciones de carne, medida con la que en 2006 comenzó la crisis de este sector”.

Según la SRA, la medida adoptada ocho años atrás tuvo “consecuencias” como “16 mil ganaderos menos, 15 mil empleados del gremio de la carne menos y 12 millones de cabezas de ganado menos”.

Para esta entidad ruralista, “la irracionalidad de esta gestión llega a límites inentendibles”, e instó al Gobierno a “dejar de atemorizar a la gente poniendo en evidencia su desorientación para resolver problemas graves como la inflación, el desempleo, la pobreza y el conflicto por la deuda externa”.

Finalmente, tildó el freno a las exportaciones decretado por el kirchnerismo como “de un alto grado de torpeza”.

Por su parte, CRA, la entidad que dirige Rubén Ferrero, expresó su “rechazo” al cierre de las ventas cárnicas al exterior y manifestó que “la discrecionalidad del Gobierno y la falta de reglas de juego transparentes perjudica la inversión y la oferta de carne: por lo tanto a los consumidores con precios más elevados”.

La entidad explicó que dichas exportaciones “serán las más bajas de los últimos cincuenta años” debido a la “intervención oficial” y se reclamó que el sector “necesita políticas que brinden previsibilidad y competitividad para poder tener un crecimiento sostenible en el mediano y largo plazo”.

En tanto, Miguel Schiariti, titular de Ciccra, expresó que el Gobierno demuestra “inoperancia y desconocimiento” con el cierre dispuesto para las exportaciones de cortes vacunos adoptado por la Secretaría de Comercio.

En declaraciones radiales, el empresario calificó esta iniciativa como “el golpe de gracia a la ganadería argentina” y explicó que “impedir que se comercialice un 6% de lo que producimos en el exterior no puede tener efecto sobre el 94 por ciento”.

También Alberto Williams, de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, minimizó el efecto que pudiera tener la medida oficial y reconoció que “el 94% de la faena está destinada a consumo interno”. “No lo veo como un paliativo para bajar el precio”, dijo.

“Ojalá tenga suerte pero no lo creo, porque la exportación es muy poco”, expresó Williams a medios de prensa, al tiempo que reconoció que el valor de la carne viene subiendo desde “hace 20 días y acumula 6 pesos la media res en el gancho: no creo que haya mucha más subas”.

Finalmente, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) objetó la efectividad de mecanismos de control de precios como el cierre de las exportaciones para la carne vacuna y manifestó que esta iniciativa “sería un error que perjudicaría nuevamente a los productores y consumidores”.

“El cierre de exportaciones de carne ya se ha realizado en años anteriores y quedó demostrado que pese a la suspensión de las ventas externas, el precio de la carne en el mostrador siguió aumentando“, expresó la entidad a través de un comunicado, en el que detalló: ”El consumo externo implica solo un 7% de la producción de carne, mientras el mercado interno consume el 93%” y sostuvo que “la única forma de bajar los precios de un producto es incrementar la producción del mismo. Simple cuestión de oferta y demanda”.

“La única medida conducente es estimular al sector ganadero para lograr mayor productividad y mayor faena”, se indicó desde la entidad que integra la Mesa de Enlace.
0
0
0
0No comments yet