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Otra de sus víctimas es una chica de 17 años que consiguió zafarse del agresor en el barrio donostiarra de Loiola
El juez decreta el ingreso en la cárcel de Martutene para este varón de 40 años que coaccionaba a menores en Hernani

Actuaba en un radio de acción de apenas 20 kilómetros, entre Andoain, Donostia y Hernani. Tres municipios donde ha acabado dejando su rastro el depredador sexual que ingresó ayer en la cárcel de Martutene por orden judicial. El arrestado es un varón de 40 años al que la Ertzaintza seguía la pista como presunto autor de un intento de violación en Donostia, otro ataque sexual consumado en Hernani y varios actos contra la libertad sexual ocurridos en los últimos meses, según detalló ayer el Departamento vasco de Seguridad.

En buena medida, el presunto agresor sexual ha podido ser detenido gracias a la detallada descripción física que dio de él una de sus últimas víctimas.

Ocurrió el pasado 8 de octubre, miércoles, a primera hora de la mañana. La chica, de 17 años, se disponía a coger el topo en el apeadero del barrio donostiarra de Loiola cuando fue abordada por este hombre, que no dudó en emplear la violencia para reducirla. No contento con ello, trató de arrastrarla a una zona cercana con el objetivo de consumar la violación. En su maniobra, el varón no dejó de someterla a diferentes tocamientos, según informó Seguridad.

Todavía no había amanecido. El reloj marcaba poco más de las 6.30 horas. El depredador sexual actuaba al amparo de la noche. Fuentes consultadas por este periódico explicaron que la chica pudo zafarse del agresor propinándole una patada, en buena medida, gracias al descuido que tuvo su verdugo tras la irrupción de un vehículo en la calzada, que favoreció el despiste del agresor. La joven aprovechó el momento para escapar del lugar.

La mañana seguía su curso y poco después comenzaron a aparecer algunos escolares que se dirigían al colegio La Salle, ubicado a pocos metros del lugar de los hechos. La víctima pudo ser socorrida. “En cuanto recibimos la alerta, fuimos para allí. No dudamos un instante. Esos días andábamos muy atentos ya que habíamos recibido otros avisos por abusos y exhibicionismo en otro centro escolar próximo”, indicaban ayer fuentes cercanas al caso.

Los agentes llegaron, batieron la zona pero no quedaba rastro del agresor. Este mismo día la chica interpuso una denuncia en la comisaría.

AGRESIÓN EN LA N-I La segunda agresión que se le imputa al arrestado ofrece características similares. Ocurrió en febrero de 2013. El momento elegido fue el mismo: en torno a las 6.30 horas. En esta ocasión fue una joven de 20 años la que se disponía a cruzar la pasarela peatonal que discurre por encima de la N-I. El agresor se abalanzó sobre ella, le agarró por la cintura y le tapó la boca para que no pudiera gritar. “Después, cogió en volandas a la chica y la llevó hasta la zona inferior de la pasarela, donde la agredió sexualmente”, detallaron las mismas fuentes.

Con el tiempo, su rastro se ha ido extendiendo por otras localidades, como Hernani, donde la Ertzain-tza llevaba tiempo alerta, ya que este hombre había merodeado por parques infantiles donde, al parecer, había causado más de un problema, según informó ayer el Departamento vasco de Seguridad. En concreto, el pasado mes de septiembre la Policía Vasca había recibido varias denuncias por presuntas vejaciones y coacciones a varios menores en un parque de la localidad.

El sospechoso fue detenido por estos hechos el pasado 5 de octubre. El caso fue puesto en conocimiento de la autoridad judicial, que posteriormente decretó su puesta en libertad, según detallaron ayer fuentes del Departamento vasco de Seguridad.

Y el hombre no tardó en volver a las andadas. Apenas transcurrieron tres días cuando tuvo lugar otro intento de abuso sexual. En concreto, el miércoles 8 de octubre en el barrio de Loiola, un lugar que se ha visto alterado por este tipo de agresiones en los últimos tiempos.

Fue en este mismo apeadero donde se bajó una joven que sufrió un intento de agresión sexual el pasado mes de agosto en Pasaia. La chica cogió el tren pero no pudo disimular su turbación y se bajó en Loiola, donde una patrulla de la Ertzaintza se hizo cargo de la situación. Este último caso, por el que fue detenido un joven de 21 años, no guarda relación con el reguero de delitos sexuales que se le imputan al hombre de 40 años que ingresó ayer en prisión.

Su arresto ha sido posible gracias a la investigación policial, que ha permitido cerrar por fin el círculo entre Andoain, Hernani y Donostia. Las características físicas del intruso coinciden en los tres municipios.

Lo ocurrido no es ningún hecho puntual. Las agresiones sexuales han aumentado un 25% en Gipuzkoa durante el primer semestre del año, porcentaje que se sitúa muy por encima del 5% registrado en la CAV.

Especialmente llamativo ha sido el número de agrexiones sexuales cometidas durante el verano, una constante en municipios como Donostia, Pasaia o Hernani.

Según los últimos datos facilitados, la Ertzaintza ha practicado un total de catorce detenciones por este motivo desde comienzos de año.