En un mes Argentina compró a Uruguay más energía que en 2013

Las compras de electricidad a Uruguay fueron 122% mayores que todo lo importado a lo largo de los 12 meses de 2013 por el gobierno de Cristina Fernández.




En julio el déficit energético argentino se volvió crucial e incluso con sectores fabriles que consumen mucho con gran caída de la actividad, como el automotor, las compras a Uruguay fueron 122% mayores que todo lo importado a lo largo de los 12 meses de 2013.

Hasta el domingo último se importaron 121.175 MWh. En todo 2013 las importaciones fueron de 54.414 MWh. Los datos son oficiales de los mercados mayoristas eléctricos de Argentina y de Uruguay.

La apelación a los despachos de Uruguay comenzó este año en enero, cuando una ola de calor puso en total evidencia la enorme crisis energética, aunque ya comenzaba a sentirse la recesión. En medio de la escasez de divisas que llevó a las autoridades a aplicar la mayor devaluación desde 2002, las importaciones de energía eléctrica desde Uruguay se multiplicaron en enero casi por 36 respecto de enero de 2013. Y fueron 64% mayores que en diciembre del año último, un mes de mayor actividad.

Peor con el frío.

Pero, hasta el domingo último, en apenas 27 días del mes en curso las compras a Uruguay fueron 41% mayores que los 85.539 MWh comprados en enero. La única ventaja fue que este mes se compró electricidad generada con máquinas hidráulicas, en general mucho más barata, mientras que en enero Uruguay necesitaba toda la hidroelectricidad para su propio mercado y sólo tenía como excedente la más costosa energía térmica, que genera con sus máquinas más viejas e ineficientes.



Todo el problema parece haber sido abastecer la demanda domiciliaria. El sábado, por ejemplo, el pico de demanda fue a las 20.50, cuando en el área metropolitana y el Litoral la temperatura promedio era apenas de 3,9°C según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).
Sólo ese día, según datos de ADME, de Uruguay se importaron 7299 MWh. En febrero, en todo el mes todas las compras sumaron 4811 MWh.

En los meses de calor, el colapso de algunas redes de distribución interrumpió de manera catastrófica el suministro e impidió saber cuál era la verdadera demanda, que igual marcó récords. Pero el colapso de parte de la distribución encubrió los serios problemas en la generación.

En los cuatro días del 18 al 21 del actual, ambas fechas inclusive, las importaciones llegaron a 40.000 MWh. En todo 2013 habían sido de 54.414. El sábado último el pico de demanda de potencia estuvo cerca del récord para ese día, que se anotó el 18 de enero último y fue de 21.866 MW, a las 15, en pleno calor veraniego. El sábado último fueron 20.540, pero igual el Gobierno dijo que es récord "para sábado de invierno". Hubo dos días con más de 10.000 MWh de importación de Uruguay. El domingo 20 y el lunes 21 (12.162 y 10.520 MWh, respectivamente).

La recesión hace que esté lejos de alcanzarse el récord de demanda de potencia en día hábil, de enero último con 24.034 MW. También parece que sería difícil de abastecer. La recesión en algo "ayuda".



Con picos de consumo que están sensiblemente por debajo de los operados en tiempos recientes, ahora se acude a una importación mucho más importante de energía uruguaya, mientras se mantienen los cortes de gas a las industrias, muchas de las cuales ya programan para los meses del pico sus paradas para mantenimiento. Para poder sostener el suministro de gas a los domicilios, el gobierno argentino corta el gas a las usinas y las hace generar con combustibles líquidos más caros, menos eficientes y más contaminantes.

El sábado en el momento de la demanda máxima estaban indisponibles por falta de combustibles, fallas o mantenimientos programados máquinas térmicas cuya potencia sumaba el 22% de la demanda total. La reserva térmica disponible, según Cammesa, era de apenas 1595 MW de potencia, es decir, menos del 10% de la demanda total.



Argentina parece estar siempre al borde de un apagón y caminando por la cornisa para evitarlo. El domingo 13 de julio, con los argentinos acomodados frente a sus televisores para ver la final de la Copa Mundial de Fútbol de Brasil contra Alemania, hubo que importar 5881 MWh de Uruguay. Casi 12% más en ese solo día que el total comprado al país vecino en los tres primeros meses de 2013. Probablemente eligiendo usar hidroelectricidad uruguaya y no quemar el carísimo gas importado de Bolivia o por barco, que ha eliminado el superávit comercial.