Canales populares

Es necesario que Argentina se entienda con Papa uruguay

Diputado argentino propone cooperar con Uruguay en canal portuario
El legislador Alberto Asseff asegura que es necesario que Argentina y Uruguay lleguen a un entendimiento y que el canal de Punta Indio se mantenga activo para no “cerrar una frontera”
+ Diego Molinelli @dfmolinelli - 31.07.2014, 09:41 hs - ACTUALIZADO 09:51Texto: -A / A+
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Alberto Asseff, diputado argentino por el Frente Renovador




El diputado argentino Alberto Asseff impulsó una declaración de la Cámara en la que manifiesta su beneplácito por la apertura del canal Magdalena en el Río de la Plata, la nueva traza que pretende el gobierno argentino, pero sumó una propuesta de cooperación con Uruguay para mantener en condiciones el canal Punta Indio, vital para la conexión entre los puertos de Montevideo y Buenos Aires.
¿Cuál es el alcance y la motivación de esta declaración?
Hace más de 35 años que vengo postulando una integración plena, completa, sincera, franca y resuelta con Uruguay. No solamente con Uruguay, obviamente, pero sí con específica referencia directa. Esa integración, de esas características tan amplias, contempla la construcción de un gran puerto de aguas profundas biestatal, y digo biestatal y no binacional, porque Uruguay y Argentina no son dos naciones, sino que son dos estados. La nación es una sola, que es la rioplatense. Eso lo puede decir cualquiera que sepa un poquito de historia y cualquiera que haga sonar su corazón. A partir de esa idea que es el gran objetivo, el ideal, entendemos que frente a las dificultades presentes hay que dar respuestas inmediatas. Y una de las respuestas que hay que dar es que nosotros tenemos que arreglar los entuertos con Uruguay sí o sí. Pero no a partir de que somos más grandes hay que ceder todo. Acá tienen que ceder las dos partes y ponerse de acuerdo, en serio. Si alguno cree que la disputa, la controversia y el enfrentamiento le sirve a los intereses electorales internos, está demente. Y si esas disputas son por algún resentimiento o un resabio del pasado, hay que extirparlo y ponerse de acuerdo con asuntos del río Uruguay, de los canales, de los transbordos de mercancías, y todo con beneficio mutuo. En cuanto al canal Magdalena, por supuesto que hay que hacerlo porque es necesario para los puertos de Quequén, Bahía Blanca y, si se termina de dragar como corresponde, también el de Mar del Plata. Esto no impide que se haga el acuerdo con Uruguay. El tema de las pasteras es evidente que hubo un desentendimiento, un desencuentro, producto de que no se habló claro o se consideró que no había razón para hacer una consulta a fondo o Buenos Aires frivolizó el tema. Todo esto hay que contemplarlo. La contaminación visual para las playas de Gualeguaychú solamente por el hecho de tener una fábrica en frente es un tema que no se puede desconocer. A lo mejor no hay ningún problema de contaminación de las aguas, pero nadie quiere tener una cárcel enfrente de su playa y tampoco una fábrica que es un mastodonte cuando uno está tomando sol o navegando las aguas. Son cosas en las que hay que aplicar racionalidad. Argentina y Uruguay no se pueden mudar de están destinados a encontrarse y están destinados a cooperar. Y eso es lo que hay que hacer.
 
Pero la planta de pasta de celulosa ya está construida.
Sí, claro, pero ahora se quiere construir otra. Entonces, que se hagan todos los acuerdos necesarios para que no haya ningún malentendido respecto de los nuevos emprendimientos que se hagan. También los argentinos tenemos que empeñarnos en no contaminar el río Uruguay ni el Río de la Plata y hacer muchas cosas que tenemos que hacer porque somos concientes de que no podemos reclamar demasiado en esta materia, porque tenemos bastantes manchas en el orden alterado del ambiente.
 
¿Cuál es su idea del puerto biestatal al que hizo referencia?
La idea original era en La Coronilla, que es un lugar que me habían señalado amigos uruguayos en función de los estudios que se habían hecho hace muchos años. Eso yo lo tomé y lo incluí en un libro (Proyección continental de la Argentina) en el que un capítulo entero está dedicado al puerto biestatal de La Coronilla.
 
¿Cómo sería la administración?
La idea es que tenga una estructura del estilo de Salto Grande, donde hay una comisión mixta que administra en común y una suerte de extrajurisdicción. No es exactamente jurisdicción uruguaya ni argentina, sino que lo maneja la comisión administradora. Los beneficios tienen que ser comunes. Entonces, todas las mercancías, todos los tránsitos que vienen de toda la Cuenca del Plata van a desembocar ahí. Incluso parte de las cargas del Mato Grosso, que es lo que históricamente corresponde. Es mucho más fácil venir por vía fluvial, por ejemplo, y desembocar en ese puerto y hacer el transbordo, que hacerlo cruzando las montañas de las serranías brasileñas en Santa Catarina y Río Grande.
 
¿Cómo sería la relación de este puerto con los de Buenos Aires y Montevideo?
Estarían con ambos seguramente, pero hay que abaratar costos y hacer competitividad y cada más competitivas nuestras economías frente al mundo, que necesita de nuestros recursos y de nuestras manufacturas, pero necesita también que seamos cada vez más productivos y más competitivos. A esta altura de los acontecimientos hay que pensar que Buenos Aires no depende del puerto. La capital vive sin el puerto. Más aún: el puerto más grande y de mayor movimiento en materia agraria está en Rosario. Del otro lado, Montevideo tiene una vida por sí misma, incluso como capital administrativa de organismos de integración, que no depende exactamente del puerto. Además, tanto a Uruguay como a Argentina les conviene descentralizar el país. Argentina tiene macrocefalismo histórico y Uruguay también.
 
Las relaciones entre Argentina y Uruguay están muy tensas en distintos ámbitos. ¿Hay alguna iniciativa desde su sector político para mejorar este relacionamiento?
Sí. Primero es poner en agenda pública cuestiones que de otra manera se marginan, postergan o se mantienen en suspenso. Yo denuncié contaminación en el río Pilcomayo por la ruptura de una pequeña represa de una empresa minera, y los títulos de los diarios, hasta de Santa Cruz de las Sierras, dicen: “La Cámara de Diputados de la nación Argentina plantea…” ,y no es la Cámara, es el diputado Alberto Asseff. Pero yo represento a la Cámara de Diputados y ningún colega mío va a desdecir. Entonces, cuando yo planteo la preocupación por la cooperación con Uruguay para que los desentendimientos sean superados, soy la avanzada de la expresión de la inquietud muy generalizada en la Cámara de Diputados argentina y, sobre todo, de muchísima gente del país. Además la idea es poner el tema en la agenda de una manera racional. Acá no se trata de colorados, blancos, frenteamplistas ni kirchneristas ni opositores. Acá se trata de la relación histórica y el destino común de dos pueblos que, sí o sí, tienen que cooperar.
 
¿Esta iniciativa ha tenido algún retorno desde el Poder Ejecutivo de su país?
Hoy estamos en pleno receso invernal. Feria judicial y receso en la Cámara de Diputados. Pero el lunes 4 de agosto, cuando se retome la actividad, yo voy a hacer un planteo de que la comisión de relaciones exteriores se aboque a este tema.
 
Entre esos temas, usted plantea la cooperación en cuanto al canal Punta Indio. ¿Cuál es su idea?
 Cooperar con Uruguay. No romper o quebrar en materia portuaria y comercial una realidad. Sin el canal de Punta Indio el puerto de Montevideo se vería definitivamente afectado. Hay que trabajar en los dos canales para darle plenitud al comercio y al intercambio y a la navegación para los dos países. Y como Punta Indio beneficia al puerto de Montevideo, hay que ponerse de acuerdo en cómo son los costos para su mantenimiento y tenemos que compartirlo. Esas son las cooperaciones a las que yo hago referencia. Si no estaríamos cerrando una frontera, una cosa absurda, que no tiene sentido. Por eso entiendo que hay que replantear con racionalidad estos temas y con un criterio estratégico. No se puede  pensar de otra manera. Si no pensamos con un poquito de estrategia, estamos verdaderamente desquiciados y enajenando el futuro.
 
Alberto Asseff es abogado, docente, escritor y articulista sobre asuntos sociales, históricos, morales, políticos y de geoestrategia argentina, sudamericana y mundial.
 
Fue elegido legislador nacional argentino por la provincia de Buenos Aires por el Partido Nacionalista Constitucional UNIR, perteneciente al Frente Renovador que lidera Sergio Massa.
 
Es vicepresidente de la comisión para la Pymes de la Cámara de Diputados y Secretario de la Comisión del Mercosur. Asimismo es designado parlamentario del Mercosur.
 
Integra también la Comisión de Asuntos Exteriores y Culto y es secretario en la Comisión de Defensa de Argentina.
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