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Escándalo de juez platense en Bariloche

El magistrado viajó junto a un contingente de egresados como “padre acompañante”, pero armó un revuelo para evitar que les requisen casi un centenar de botellas de alcohol a los estudiantes, entre ellos su hijo



Tres padres que acompañaban a un contingente de egresados del Colegio Centenario (46 entre 14 y 15) armaron un escándalo en Bariloche, al intentar impedir que se les “secuestre” casi 100 botellas de alcohol que habían acopiado en el hotel los adolescentes, la mayoría menores de edad.

Entre los papás se encontraba nada menos que el juez platense Víctor Violini, quien preside la Asociación de Magistrados y Funcionarios del departamento judicial La Plata, además de ser juez del tribunal de Casación Penal bonaerense.

Tal como comentaron a Hoy fuentes cercanas a Violini , Su Señoría es conocido por su meteórica carrera: en sólo un año, entre 2003 y 2004, pasó de Fiscal, a Defensor y a juez de Casación. También por sus vínculos con el poder, ya que está vinculado a la agrupación ultra k La Cámpora y suele jactarse de su buena relación con el exgobernador Felipe Solá.

Según los municipales, fue Violini el que se mostró más “exaltado” por la inspección, e incluso exigió al secretario de turismo barilochense a que “pida disculpas” a los adolescentes por dejarlos sin las botellas, 9 de ellas encontradas en la habitación de su propio hijo.

¿Con la fuerza de la Ley?

La insólita situación se dio a conocer ayer, pero ocurrió el 5 de agosto pasado. Todo comenzó con una inspección de rutina, con el objetivo de controlar posibles irregularidades hoteleras, como el exceso de camas por habitación o la tenencia de alcohol, que está prohibida. En este caso, los inspectores detectaron 98 botellas, que fueron puestas en guarda, para que los mayores del grupo puedan llevárselas al término del viaje.

Pero cuando el juez de casación y los otros dos padres abogados se enteraron del procedimiento, increparon fuertemente a los municipales.

El propio secretario de Turismo de Bariloche, Fabián Szewczuk, se mostró asombrado por la actitud del Violini, quien si bien viajó como mayor a cargo de los chicos, "no aportó en evitar la presencia de alcohol ni siquiera en el cuarto de su hijo".

Por si fuera poco el juez le pidió a Szewczuk que “pida disculpas a los chicos", a lo que el funcionario le respondió que "de ninguna manera lo haría". Pero la frutilla al postre la puso al radicar una denuncia penal contra los inspectores municipales, el personal del hotel y la agencia de turismo por el presunto carácter ilegal del procedimiento y la afectación de intimidad.

El fiscal Eduardo Fernández, quien recibió la presentación, dijo que inició "acción penal" para que la justicia aclare la situación, aunque el Ejecutivo de Bariloche, en reunión de gabinete, ratificó la realización de estos operativos. Asimismo, Szewczuk señaló que “vamos a seguir con este tipo de acciones para preservar a los chicos, no queremos volver al Bariloche que tuvimos hace diez años".
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