Estados Unidos . ¿futuro pais comunista?

Como la mayoría de estos movimientos alrededor del mundo, el Partido Comunista de Estados Unidos sufrió un golpe demoledor con el colapso de la Unión Soviética en 1991. Pero un pequeño grupo de miembros acérrimos perseveró.

No muy lejos de Wall Street, en el séptimo piso de un elegante edificio de ocho plantas en la calle 23, en el oeste de Nueva York, funciona la sede de un improbable sobreviviente político: el Partido Comunista USA (CPUSA).
La oficina es iluminada y moderna. En un muro hay fotografías en blanco y negro de las mayores figuras de la historia del partido. Las obras de Marx, Engels y Lenin están apiladas en las estanterías.
El edificio fue comprado para alojar al partido en la década de 1970, antes de que Chelsea - el barrio en el que se encuentra- se volviera un sitio de moda.
"Hicimos un buen negocio con esto", dice Roberta Wood, la tesorera.
En una concesión a la realidad capitalista, todos menos dos pisos están alquilados. Los ingresos financian la publicación People´s World, un sitio web que es descendiente directo del difunto periódico del partido, The Daily Worker.
El partido dice tener entre 2.000 y 3.000 miembros a nivel nacional, de los cuales solo dos personas son parte de la nómina asalariada, el presidente Sam Webb y su vicepresidente Jarvis Tyner, quien fue candidato a la presidencia en 1970.
Su objetivo final, sin embargo, está arrasando su ambición. "El Socialismo marcará una nueva era en este país", dice el programa del partido. "La gran riqueza de Estados Unidos será por primera vez para el beneficio de toda la gente".
"La meta a largo plazo", dice Webb, es "llegar a la sociedad comunista, el fin de todas la divisiones de clases, una sociedad igualitaria, la extinción del Estado".
El Partido Comunista tuvo alguna vez una fuerte presencia en la política estadounidense. En su apogeo durante 1930 y 1940 tenía una red sólida a lo largo del país, anotándose varios éxitos electorales. Tres congresistas demócratas eran secretamente miembros del partido.
Nunca superaron los 100.000 miembros pero su influencia fue amplia. "Sin duda tuvo un impacto en la vida estadounidense", dice Harvey Klehr, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Emory de Atlanta.