Estados Unidos hoy mira al futuro



Estados Unidos hoy mira al futuro
El mandatario estadounidense señaló este cambio de política, y que “el hecho de que el presidente Castro y yo estemos sentados aquí hoy”, representaba un punto de inflexión para la región



El presidente de los Estadios Unidos, Barack Obama, al intervenir en la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas —y luego de saludar al presidente y pueblo panameño y trasmitir sus plegarias a Chile por “el momento difícil que vive— recordó que seis años atrás, prometió un nuevo capítulo para la región.

“Debía nuestra nación liberarse de viejos argumentos y resentimientos que nos atrapaban, porque teníamos la responsabilidad compartida de mirar hacia el futuro”.

“Nos comprometimos a una nueva era de cooperación con bases e intereses comunes pero con respeto mutuo”, enfoque que, señaló, “ha sido mantenido a lo larga de mi presidencia, incluyendo este último año”.

En ese sentido, mencionó que esta reunión es un momento histórico, ante el nuevo comienzo de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.

“Los cambios que anunciamos marcan un nuevo inicio entre ambos pueblos: que más norteamericanos puedan viajar a Cuba, que haya mayor comercio e inversiones, intercambios culturales más que nada significará oportunidad y recursos al pueblo cubano, ayuda de productos humanitarios, mayor flujo de información y acceso a internet y proyectos. Con esto nos comprometemos, y ya pedimos al Congreso que comenzara a trabajar en el tema del levantamiento del embargo”, apuntó Obama.

“No seremos prisioneros del pasado, miramos hacia el futuro con el pueblo cubano, porque esto se traduce en mejoras para el hemisferio”.

El mandatario estadounidense también señaló que este cambio de política, “el hecho de que el presidente Castro y yo estemos sentados aquí hoy”, representa un punto de inflexión para la región.

“Tenemos diferencias significativas, pero seguiremos dialogando en cuanto a valores universales, y por su parte, Raúl seguirá hablando de temas de importancia para Cuba”, dijo.

Obama refirió al respecto que “si seguimos avanzando, en aras de intereses comunes, mejorarán las relaciones entre nosotros y se crearán nuevas oportunidades de cooperación en la región. Justo en este cambio los EE.UU han profundizado su compromiso con las Américas de manera general”.

En ese sentido, Obama subrayó que es una prioridad para ellos ayudar a Centroamérica, a los jóvenes que no ven perspectivas en economías deprimidas que generan violencia, fomentar iniciativas que faciliten el intercambio entre estudiantes, mejorar y ensanchar el acceso a Internet. “Queremos expandir nuestros vínculos comerciales sobre bases más amplias e inclusivas, tendremos más éxito si todos nos beneficiamos del progreso económico”.

Asimismo refirió que el congreso de la nación norteamericana está comprometido con la reforma migratoria.

“No queremos estar atrapados en ideologías, los Estados Unidos miran hacia el futuro”, expresó.

Para Obama, la relación de EE.UU. con América es la mejor en muchas décadas. “Estoy aquí para continuar edificando esta relación”, dijo.

Tenemos que alimentar el crecimiento económico, generar empleos, energías limpias y renovables, priorizar la eliminación de la inequidad y la pobreza invirtiendo en programas que sí funcione porque “no hay dinero que desperdiciar”, tomar medidas para el cambio climático, establecer alianza con la región en Centroamérica y el Caribe, para establecer estados de derechos y enfrentarnos al narcotráfico, puntualizó el presidente Obama.

En ese punto, refirió que su país tiene el propósito de reducir el flujo de armas y el tráfico de drogas. “Ese es el nuevo capítulo de compromiso”.

Obama reconoció que la aplicación de los DDHH por parte de EEUU “no ha sido consistente”, y “hay capítulos oscuros en nuestra historia, en los cuales no hemos cumplido con los principios sobre los que se fundó nuestro país”.

“No podemos reivindicar la perfección, pero sí decirles que tenemos una apertura hacia el cambio”.

“Los capítulos oscuros de la historia de EE.UU. no van a resolver problemas del presente”.

“Ya he dicho que no me voy a anclar en el pasado, creemos firmemente en el futuro. No me interesan argumentaciones teóricas, sino manifestaciones tangibles para las personas”.

“La guerra fría llegó a su fin hace mucho tiempo, y es momento de trabajar en resolver los problemas, sobre los cuales creo que el progreso puede seguir adelante”, concluyó.