Check the new version here

Popular channels

Ex mato a su bebe y ella va a juicio por abandono



Yanina González contó que fue su ex pareja la que golpeó a su hija, en venganza por haberse negado a tener sexo. Le imputan el abandono de la nena. Mientras, el crimen sigue sin ser investigado.



Yanina González sigue presa. Y su historia como víctima de violencia de género continúa totalmente ignorada por la justicia. En el interior de una celda sigue llorando por su pequeña hija Lulú, a quien asegura mataron a golpes en agosto del año pasado porque ella se negó a mantener relaciones sexuales. Mientras nadie se ocupa del feroz femicida, a ella la tienen acusada por abandonar a la nena y supuestamente dejarla morir sin atención médica. No sólo eso, ahora la fiscal que sigue el caso decidió culminar la investigación y la envía a juicio oral, desechando su testimonio.

"No se puede creer lo caprichosa y machista que puede ser la justicia. No escuchan a Yanina, no tienen en cuenta que cuando su pareja atacó a Lulú fue amenazada para que no cuente nada, que recién pudo hablar meses después, con mucho apoyo y ya en la cárcel. Y resulta realmente pavoroso que mantengan en prisión y manden a juicio a una mujer victimizada, a quien le mataron a su beba, acusándola de abandonarla", dijo a DIARIO POPULAR la abogada Gabriela Conder.
El drama para Yanina, de 23 años, comenzó tal vez cuando nació, porque creció en un hogar conflictivo, recibiendo golpes y abusos de su propio entorno familiar. Con el tiempo logró salir de allí, pero no le fue mejor con sus parejas sentimentales. Tras pasarla realmente mal, fue muy importante su inserción en un grupo del Centro Comunitario Gallo Rojo, de San Miguel, sin embargo su última pareja la alejó de esa contención, hasta que ocurrió lo peor el 17 de agosto de 2013 en una vivienda de Derqui donde vivía con su hija de 2 años y el hombre, que no era el padre de la pequeña.
Lulú murió esa jornada, a las 8.30 de la mañana, tras ser asistida en el Centro de Salud de la localidad de Derqui, como derivación de un traumatismo cráneo encefálico y torácico.
En la elevación a juicio, la fiscal Carolina Carballido Calatayud, a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción en Delitos Especializados en Violencia de Género, asegura que las lesiones de la niña constatadas por peritos mencionan golpes producidos varios días antes del deceso, y sostiene que son la prueba que "echa por tierra la versión planteada" por la joven.
"González intentó deslindar su responsabilidad aduciendo que su ex pareja le había pegado a la nena ese día, que la golpeó contra la cama y la zamarreó, y que le pegaba con el puño cerrado", se explica en pedido de la fiscal para que Yanina sea juzgada por el delito de "abandono de persona seguido de muerte".
Lo cierto es que Yanina recién pudo contar su verdad meses después de producida la muerte de Lulú, ya en la cárcel, y de la forma que pudo. "No le pasaron cosas menores en su vida a Yanina. Recién pudo vencer el miedo con una de sus amigas del grupo Gallo Rojo, Cecilia Raspeño, que la visita siempre en la penitenciaría. Estaba amenazada, sufría violencia y fue testigo de cómo masacraron a su beba. Tenía miedo. Pero la justicia no escucha esto, no lo quiere ver", dijo la abogada Conder.
La propia Raspeño lo contó así: "Yanina vivió toda su vida en condiciones de pobreza y también de violencia. Primero familiar y luego con sus parejas. La muerte de la pequeña Lulú se inscribe en un femicidio vinculado, porque el agresor sometía a nuestra compañera por considerarla de su propiedad, y así fue que llegó a matarle a golpes su propia hijita. En marzo recién pudo contarnos lo que había ocurrido con su hija".
"Esa vez le dije que una nueva abogada tomaría su caso, pero que tenía que decir lo que realmente había ocurrido. Entonces ella me contó que estaban mal como pareja con su novio, incluso pensaba en irse. Que la noche anterior a la muerte de Lulú, esta persona le había pedido tener relaciones sexuales y ella no quería. Al día siguiente, cuando se levantó a hacerle una mamadera a la beba, la escucha llorando, y lo ve al novio que le pegaba con el puño cerrado. Ella lo separa, lo empuja y sale pidiendo ayuda. Este hombre la acompaña a la salita y la amenaza, diciéndole que había que acusar al padre biológico de la nena", contó Rispeño ante la justicia, pero este testimonio tampoco fue tomado en cuenta por la fiscal Carballido Calatayud.
Lo que fue valorado como pieza clave de la acusación fue el relato del novio de Yanina, que ante la fiscal contó que la mujer siempre maltrataba a su beba, no la atendía en sus necesidades y le pegaba habitualmente con un cinturón o cachetazos.
Así, el origen de las lesiones que provocaron la muerte de la beba no se determinan en la investigación, pero se rechaza la versión de la mujer y se la acusa de abandonar a la criatura. "No se le imputa a González las lesiones, sino el conocimiento de la mismas y que no haya arbitrado los medios para que reciba atención", se explica en la elevación a juicio.
Para la abogada Conder, "se trata de un caso paradigmático de una justicia con patrones machistas, que no tiene en cuenta el horror de la violencia de género, y mete presa a la víctima mientras el victimario no sólo sigue libre, sino que es el testigo más importante".



0
0
0
0
0No comments yet