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Parece una broma macabra más son varias las fuentes de divulgación científica que aseguran que este fenómeno se ha venido produciendo. Focas estarían forzando a pingüinos a tener sexo, lo que en términos humanos podríamos traducir como "violación".

Así lo concluía un estudio recientemente este mes por Polar Biology, del que se han hecho eco medios internacionales como el brasileño O Globo o el site de divulgación científica I Fucking Love Science.





El equipo sudafricano responsable por la investigación, formado por los científicos Ryan Reisinger, William Haddah, Scott Tristan, Marthán Bester y Nico de Bruyn, documentó tres incidentes de este tipo, pero otros episodios fueron registrados también en los últimos 30 años.

"Los pingüinos reaccionan como si un depredador estuviese tratando de matarlos, luchando por su vida, pero las focas son mucho más fuertes y los dominan", aseguran los científicos. Un temor no poco infundado, pues en una ocasión, incluso, una foca intentó copular con un pingüino y en seguida lo devoró.

Los investigadores no están seguros de lo que está causando esta actitud agresiva. Al principio, se pensaba que era parte del comportamiento normal depredador de las focas con relación a los pingüinos. El comportamiento altamente inusual, explica el equipo, puede ser aprendido, "pero no sabemos lo que puede ser la recompensa para el aprendizaje de este comportamiento," dijo Reisinger.

Una teoría es que la competencia a la que están sometidas las focas femeninas podría haber hecho que ataquen a los pingüinos.

No es la primera vez que se detectan perturbadores actos sexuales en la Antártida. Hace años el explorador británico George Murray Levick había captado imágenes de pingüinos Pygoscelis adeliae participando en todo tipo de "libertinaje", como la necrofilia o abuso sexual (de nuevo en términos humanos).

Ahora, los científicos se sorprenden con este nuevo hecho, que consideran un hecho bien inusual.

"Es un poco desconcertante, impactante y, extrañamente, un poco embarazoso para ver, pero es definitivamente nada gracioso" advirtió De Bruyn.








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