Francisco "Hay que pegarle a los nenes en la cola"

Francisco, manifestó esta semana que está bien que los padres les den nalgadas a los niños como mecanismo de disciplina, siempre y cuando se mantenga su dignidad.



El pontífice hizo esa afirmación esta semana durante su audiencia general semanal, la cual estuvo dedicada al papel de los padres en la familia.

Francisco esbozó los rasgos de un buen padre: uno que perdona pero es capaz de "corregir con firmeza", al tiempo que no desalienta al niño.

"En una ocasión, escuché decir a un padre en una reunión con parejas casadas: 'En ocasiones tengo que pegarle un poco a mis hijos, pero nunca en la cara para no humillarlos''', relató Francisco.

"¡Qué hermoso!", dijo el Papa. "¡Él conoce el sentido de la dignidad! Él tiene que castigarlos pero lo hace en forma justa, y sigue adelante".

El padre Thomas Rosica, que colabora con la oficina de prensa del Vaticano, dijo que es obvio que el pontífice no habló de cometer actos de violencia o de crueldad contra un niño, sino más bien sobre "ayudar a alguien a crecer y madurar".

"¿Quién no ha disciplinado a su hijo o ha sido disciplinado por sus padres cuando estamos creciendo?", afirmó Rosica en un correo electrónico. "¡Simplemente observen al papa Francisco cuando él está con niños y dejen que las imágenes y los gestos hablen por sí mismos! Inferir o distorsionar cualquier otra cosa... revela un mayor problema para aquellos que no parecen comprender a un Papa que ha abierto paso a una revolución de la normalidad con discursos sencillos y gestos simples".

La posición de la Iglesia católica en torno al castigo corporal fue criticada duramente el año pasado durante un interrogatorio efectuado por una comisión de las Naciones Unidas sobre derechos humanos que monitoreaba la implementación del tratado de la ONU sobre los derechos del niño.

Alemania y un destacado grupo opuesto a los castigos corporales tacharon como "inaceptables" los comentarios del papa Francisco de que está bien dar nalgadas a los niños para disciplinarlos, siempre y cuando se mantenga la dignidad.