Popular channels

“Hago colas, colas, colas; hago colas donde se necesite”


Su periodista favorito llega para ponerle onda a Taringa


El venezolano Silvestre Antonio Jaimez vio una oportunidad de negocio en las largas filas que se hacen en todos los estados del país para comprar productos escasos y pagar servicios



Caracas.- S
ilvestre Antonio Jaimez responde todas las llamadas con amabilidad. “Los clientes tienen la razón. Y hay que tratarlos bien”, dice con la cadencia cantarina propia de los nacidos en los Andes venezolanos. Pronuncia la frase como una máxima que tiene clara desde hace un par de meses cuando decidió emprender un singular negocio: hacerle colas a los demás.

– Aló, buenos días… Sí, este es el número correcto. Nosotros prestamos el servicio de hacer colas.

– ¿Qué precio tiene el servicio? ¿Cómo funciona?

– Gracias por contactarnos, ¿Pero dónde está usted?

– En Caracas

– Gracias por llamarnos. Pero aún no estamos prestando el servicio allá, lamentablemente. Estamos comenzando. Nos encontramos haciendo las gestiones para que en una semana podamos estar a sus órdenes.

– ¿Cuánto cuesta hacer una cola?

– Depende, una cola básica, en la que haya que esperar una hora más o menos, sale entre 500 y 600 bolívares.


El negocio

Jaimez asegura que, en promedio, recibe más de 100 llamadas al día: están quienes lo contactan por curiosidad, para conocer detalles de su emprendimiento; y los que lo buscan porque realmente necesitan de sus servicios.

“Cuando alguien no pueda ir temprano a realizar una diligencia que requiera hacer cola desde la madrugada, allí estemos nosotros. Puede ser para pedir una cita médica, para cobrar la pensión. También para comprar comida, aunque éste último no es nuestro objetivo principal. Lo que queremos es hacerle la vida más sencilla a la gente”, expresó.

Durante buena parte de sus 53 años Jaimez fue taxista. Se dio cuenta de que tenía muchos clientes que le pedían que los llevara muy temprano para hacer comprar de productos escasos y trámites personales en organismos públicos y entidades bancarias.

Entonces se le ocurrió que podría rebuscarse cobrando por guardar un puesto en esas filas, y así las personas pudieran dormir un poco más.

Comenzó con dos clientes. El comentario corrió de boca en boca y rápidamente aumentó su cartera de clientes.

“Aquí para todo hay que hacer colas. Muchos me decían que preferían pagar y no tener que pasar tanto trabajo. Porque además se exponen a la inseguridad”.
Eso le permitió ver que, más que “matar un tigre”, era un negocio rentable. Y le puso nombre: colas sin colas. Y el slogan: “Deje los problemas para nosotros y la tranquilidad para usted”.

Aún no tienen redes sociales, ni correo electrónico. “Estamos registrando todo, cumpliendo con los requisitos legales”.

Se niega a dar más detalles de la constitución de la empresa y sólo agrega: “Vamos a lanzar una página web, tenemos un ingeniero que nos ayuda. Y tenemos el logo”.
Espera estar 100% operativos para el próximo 1° de agosto. Ya se han hecho publicidad: “Colas, colas, colas, hago colas donde se necesite; trasnochamos por usted, personal honesto, seriedad, pago adelantado, baterías, salud, banco, 04262749637”. Ese fue el anuncio que Jaimez publicó en el diario de La Nación, periódico que circula en el estado Táchira.

Desde entonces han aumentado las llamadas. Asegura que ahora más de 80 personas lo contactan frecuentemente porque requieren de su ayuda.

Paquetes

No sólo se trata de hacer colas, aunque ese sea el principal servicio ofrecido. El emprendedor diseñó cuatro “paquetes”. No a todos les tiene el precio definido todavía. El “A”, que incluye la realización de un trámite completo -cola incluida, como por ejemplo el pago de un servicio público- costará Bs 1.000. El “B” sólo estipula el traslado, a cualquier hora, de una persona al sitio que lo requiera. Es un servicio de taxi tradicional. La opción “C” cubre la realización de la fila y oscilará entre Bs 500 y 1.250, dependiendo del tiempo de espera. La oferta del paquete “D” contempla alguna diligencia en un estado diferente al de la procedencia del cliente (ese aún no tiene tarifa).

“A veces puede que apelemos a lo que se conoce como ´tráfico de influencias´: buscaremos a algún amigo que tengamos en esos organismos para ayudar a nuestros clientes a salir del trámite rápido.

Espera que “colas sin colas” tenga alcance nacional. “Es una necesidad de la gente en este país. Estaremos en las principales ciudades. Y claro que llegaremos a Oriente”. Por eso ya está “reclutando”, en Caracas, Valencia, Maracaibo y Maracay, al personal que se encargará de hacer las colas: gente que esté desempleada y que dispuesta a ganarse, por cada fila, entre Bs 200 y 300 .

La idea es que sean cinco personas por cada estado. Habrá un coordinador por entidad, quien se encargará de distribuir los “encargos”. “No habrá contrato ni ningún otro tipo de obligación: el empleado será independiente, para que le quede tiempo de hacer otros trabajos”. Así lo ha hecho en Los Andes, donde asegura que ya tiene más de 100 trabajadores bajo esas condiciones.

El tachirense tiene previsto uniformar a sus empleados para que los clientes los identifiquen a primera vista, una vez que lleguen a la cola.“Porque hay que hacer todo muy bien, todo formal”. También tiene contemplado que, si la espera se prolonga por mucho tiempo, sus empleados cuenten con un refigerio para que se mantengan en la fila.
Quienes deseen el servicio deberán suscribirse a su página web y contactarlo 24 horas antes de que requieran el servicio.

Y bueno... Eso es todo.


0
0
0
0No comments yet