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Ilusión Verbitsky/Kicillof: El nuevo canje torna "la pistola

DESPUÉS DEL DEFAULT CREEN QUE PODRÁN ORGANIZAR UN MERCADO DE CAPITALES LOCAL: ¡...!

Ilusión Verbitsky/Kicillof: El nuevo canje torna "la pistola en un juguete" (¿?)


¿Irracionalidad o una visión estratégica? No falta mucho para averiguarlo. Luego de pedir anular el vocablo default, más por inconveniente que por inadecuado, Horacio Verbitsky explicó en el dominical de 'Página/12' cómo harán para que el "arma que apunta a la Argentina" se vea como una pistola de juguete. El cuadro que dibujan: un nuevo canje o perseguir fragatas y aviones por 20 años. El espejismo agregó la idea de organizar un mercado de capitales local en un país con incumplimiento de deuda y que desacatar tribunales elegidos por el propio emisor de deuda. ¿Qué estará bebiendo esta gente?
28/07/2014|10:18

 
Espejismo de Verbitsky: "El reestablecimiento de un mercado local argentino (como ya ocurrió en México, Colombia o Perú) es una posibilidad muy cierta."


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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Desde la 1ra. crisis de deuda registrada data del año 377 aC en Grecia, cuando 10 de 13 municipalidades decidieron no cumplir con sus obligaciones, el incumplimiento ha ocurido en muchas ocasiones. Tal como lo explicó Carta Financiera, en la antigüedad se resolvía a través de inflación y devaluaciones.
 
Pero fue a partir del siglo 19 cuando ocurrió una explosión de defaults.
 
Si tomamos en cuenta los 2 tipos de defaults (los originados por guerras/revoluciones y aquellos por tomar/otorgar crédito de mañera irresponsable), el país que más veces defaulteó fue España, con 15.
 
Le siguen Venezuela y Ecuador, con 11.
 
Más abajo, Brasil con 10.
 
Argentina está en la mitad de la tabla, con 7.
 
Su 1er. episodio ocurrió en 1827: los bonos emitidos en Londres no soportaron que el Banco de Inglaterra subiera su tasa de descuento en 1825 para frenar su caída de reservas. Hubo crash bursátil, problemas bancarios y recesión en Europa. La crisis se expandió a América Latina. Argentina entró en default en 1827 y recién reinició sus pagos en 1857.
 
El 2do. episodio de default fue el Pánico de 1890: la bancarrota de la banca Baring Brothers debido al exceso de crédito que le había otorgado a la Argentina en la época de Julio Roca para la construcción de ferrocarriles y la modernización de Ciudad de Buenos Aires (la “París de Sudamérica”, construyendo amplias avenidas, parques y un puerto moderno). Argentina era el 5to. país más endeudado del mundo. Hubo especulación financiera, burbuja y en 1888 quebró el Banco Constructor de La Plata: crisis, renuncia del Presidente, asumió el vicepresidente Carlos Pellegrini y creó el Banco de la Nación Argentina. 
 
El 3er. episodio de default fue en 1982. El régimen militar de 1976 a 1983 abusó del boom de liquidez mundial de los petrodólares. La Argentina pasó de una deuda externa de US$ 7.000 millones en 1976 a una de US$ 45.000 en 1983, mientras el PBI se mantuvo estancado. La chispa que inició la crisis fue una fuerte suba de tasas de interés en USA que terminó empujando a México el 16/08/1982 a declararse imposibilitado de pagar los intereses en su deuda en dólares de US$ 80.000 millones. A diferencia de defaults sobre bonos, fue sobre préstamos bancarios. La Argentina tardó hasta 1992 en regularizar su situación a través del Plan Brady.
 
El 4to. episodio de la Argentina fue en diciembre de 2001. Adolfo Rodríguez Saa anunció que el Estado suspendería sus pagos a la deuda externa y fue aplaudido en el Congreso Nacional. Como porcentaje del PBI, la deuda pasó del 50% en los ‘90 al 200% en 2001. 
 
Hay otro evento que se nombra en ocasiones como default de la Argentina, pero que no lo ha sido: Plan Bonex 1989. 
 
En diciembre de 1989 los depósitos a plazo fijo a 30 días se pactaban con tasas por encima del 400%. El 28/12/1989, el gobierno concretó un canje compulsivo de todos los plazos fijos que superaban el millón de australes, a cambio de bonos (denominados Bonex 89) que vencían en 1999 mediante el dictado del Decreto 36/90. La confiscación alcanzó al 60% de la base monetaria, lo que provocó una fuerte recesión. Fue, en todo caso, un default de deuda interna.
 
¿Habrá 5to. default?
 
Muchos en el mundo K dicen que sí pero que no tendrá consecuencias graves. Nunca ocurrió algo semejante y siempre los defaults tuvieron consecuencias gravísimas. Pero el mundo K dice que será la excepción que confirme la regla: ¿?
 
Tras el default no ocurrirá nada más que abrirse un nuevo canje bajo legislación argentina, que contemple a todos los involucrados y siente las bases para un mercado local de capitales, como ya ocurrió en México, Colombia y Perú.
 
Esta es la idea que transmite Horacio Verbitsky en 'Página/12'. Un cambio de roles. Ahora los de las ficciones no serían los K, sino los otros. ¿Estás con Dios o con el Diablo?
 
"(...) los hombres de negocios especializados en la venta de información económica transmiten en portales, diarios, radios, revistas y canales de televisión asocia el default con la catástrofe de fin de siglo (...). El gobierno responde que no pasará nada y con él coinciden incluso otros tenedores de bonos argentinos, tanto originales como reestructurados. Aunque no parece que pueda llegarse a alguna conciliación en las próximas 72 horas la cotización de esos bonos no se derrumbó, una constatación adicional de que es inadecuado el uso del vocablo default para lo que se dirime en estos días", sostuvo en la misma nota en la que desafió: "La primera reacción del ministro de Economía Axel Kicillof cuando la Corte Suprema estadounidense dejó en firme el fallo con la forzada interpretación de la cláusula pari passu fue anunciar la apertura de un nuevo canje, bajo la ley argentina. El juez Griesa replicó prohibiendo a los agentes financieros cualquier paso en esa dirección. Pero esa orden perderá sentido la semana próxima.
 
En ese momento será posible convocar al nuevo canje, algo que con toda probabilidad será aprovechado por quienes reestructuraron sus tenencias en 2005 y 2010, porque les permitirá volver a cobrar eludiendo el escollo judicial con el que Griesa intentó someter a la Argentina. Ya sin esa vulnerabilidad, si el 85 por ciento de los hold-in aceptara la oferta, la cláusula de acción colectiva que ahora se incluye en toda reestructuración forzaría la aceptación del resto. Así, el arma que hoy apunta al corazón de la Argentina se vería como una inofensiva pistola de juguete. Recién entonces el total de los hold-out (7500 millones de dólares y no sólo los 700 del fondo Elliot) apreciarían la conveniencia de aceptar la negociación justa, equitativa y legal que la Argentina les sigue ofreciendo, salvo que prefieran perder veinte años persiguiendo fragatas, aviones y centrales nucleares fantasma. El reestablecimiento de un mercado local argentino (como ya ocurrió en México, Colombia o Perú) es una posibilidad muy cierta."
 
Para entenderlo citó al diario 'New York Times' que se refirió esta semana al "confuso caso de los bonos argentinos" en el que dijo que Griesa no supo tomar en cuenta la complejidad de la situación. "Griesa pareció desentrañar las consecuencias de haber prohibido los pagos a los tenedores de bonos reestructurados con quita. En el camino hacia ese descubrimiento mostró su desconocimiento sobre los hechos más elementales de la causa, como las distintas jurisdicciones y monedas de los bonos para cuyo pago la Argentina hizo el depósito en el agente fiduciario habitual y los problemas que su decisión les genera a los bancos involucrados, en Tokio, Buenos Aires, Nueva York, Londres, Luxemburgo y Bruselas. Griesa se sorprendió cuando le explicaron que los bonos bajo ley argentina cuyo pago había autorizado hacer al Citibank, integraban los canjes de 2005 y 2010, comprendían la cuarta parte del total, estaban emitidos en dólares y sus tenedores repartidos por todo el mundo. Cuando terminó de escuchar la explicación de un abogado dijo que “ahora me parece que si esos bonos son parte del canje, la prohibición de pago ordenada debería incluirlos junto con los otros bonos reestructurados (...)".
 
En este marco, Griesa deberá repensar todo de nuevo. Entonces, el Citibank podría verse “en la disyuntiva de desafiar al juez o desconocer la ley en la Argentina, lo que podría acarrearle consecuencias legales”, sigue el artículo del 'New York Times'. "Si en cambio Griesa confirmara la autorización de pago al Citibank, "la Argentina podría explorar una vía para ofrecer un nuevo canje, con bonos emitidos bajo la ley argentina para todos los inversores que aceptaran renunciar a sus bonos emitidos bajo la ley estadounidense. Es probable que el juez trataría de bloquear tal canje". El artículo concluye describiendo los dilemas del Bank of New York. “Los fondos de cobertura quieren que el juez le ordene al banco la devolución del dinero a la Argentina. Pero el BONY, temeroso de juicios de los bonistas, quiere conservar el dinero hasta que todo se haya solucionado. A medida que se acerca el miércoles, el juez tiene mucho en que pensar. "
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