Imagenes traslado paciente con ébola en España

El sacerdote Miguel Pajares cuidaba enfermos en Liberia. Fue ingresado en una habitación individual con presión negativa, para evitar que el virus salga al exterior.




















¿Qué va a hacer España con el paciente infectado por ébola?

Ahora que se ha confirmado el primer caso de ébola en un ciudadano español y ante la posibilidad de su traslado de Liberia a España, la pregunta es cuál va a ser el procedimiento de actuación y en qué condiciones se le va a trasladar para evitar cualquier riesgo de contagio.

Según un procedimiento de actuación que han diseñado los servicios de Salud Pública de las CCAA y el Instituto de Salud Carlos III, en primer lugar, la noticia se comunicará de forma urgente a todas las personas/servicios que vayan a estar implicadas en el manejo del pacientes o de sus muestras.

Si el paciente presenta síntomas respiratorios, deberá usar mascarilla desde el momento de su identificación, durante el traslado y la propia hospitalización. Dicho transporte deberá hacerse en una ambulancia especial en la que la cabina del conductor esté físicamente separada del paciente sospechoso. Una vez finalizado el viaje, se procederá a la desinfección y gestión de los residuos producidos en el vehículo.

A continuación, el siguiente paso será el aislamiento en una Unidad de Enfermedades Infecciosas, donde ingresaría en una habitación individual con medidas de aislamiento y acceso restringido al personal estrictamente esencial para su atención. Los profesionales que lo traten deberán utilizar mascarilla con respirador, guantes dobles, una bata desechable impermeable que cubra todo el cuerpo, calzado también impermeable y máscara facial o gafas. Deberán introducir las muestras que le extraigan en bolsas de plástico selladas que etiquetarán e introducirán en un contenedor a prueba de fugas. Además, estas muestras -que servirán para confirmar si el paciente se ha contagiado de ébola en caso de no haberse confirmado- se procesarán en una cabina de seguridad biológica clase II utilizando prácticas con nivel de bioseguridad tipo 3.

No existe un tratamiento específico frente a la enfermedad. Lo que se haría sería administrar al paciente un "tratamiento intensivo de soporte", con mantenimiento del equilibrio del balance de fluidos y electrolitos, volumen circulatorio y presión arterial. Además, en estos casos, se intenta minimizar en todo lo posible el uso de procedimientos invasivos que puedan provocar el sangrado excesivo del paciente, ya que una de las mayores formas de transmisión de esta enfermedad es por el contacto con la sangre y otros fluidos corporales. Con este tratamiento se intentaría que el paciente pudiera superar la enfermedad, aunque las estadísticas jugarían en su contra, ya que el virus tiene una mortalidad de entre el 50 y el 90%.

Si finalmente el paciente falleciera, no se le haría una autopsia, dada la elevada carga viral de sus fluidos corporales. Respecto a sus familiares, estos no podrían preparar su cuerpo para un velatorio, ya que el féretro debería permanecer sellado e incinerado según el reglamento de la Policía Sanitaria Mortuoria.

Respecto a las personas que hayan tenido contacto con el enfermo, éstas se dividen entre las que hayan tenido contacto estrecho o contacto casual. Por contacto estrecho se entiende quien haya tocado la ropa o las sábanas de una persona infectada o haya entrado en contacto con su sangre, orina o secreciones.
También estarían incluidos aquí los profesionales sanitarios -o familiares- que hayan atendido al paciente sin tener en cuenta las medidas de seguridad. Todos ellos deberán permanecer bajo vigilancia durante los 21 días posteriores a la última fecha de exposición a la posible infección. Además, deberán tomarse dos veces al día la temperatura para que, en el caso de que aumente a los 38 ºC, puedan avisar a la persona responsable de su seguimiento.

En cuanto a los contactos no estrechos, que son todas aquellas personas que han coincidido en el mismo espacio físico con la persona infectada pero no han tenido contacto con él, su riesgo de infección es mínimo, por lo que no se requiere seguimiento.