Joven metalero poseido mata a su madre



Joven poseído por la música rock mata a su madre evangélica


El joven de 22 años de edad que asesinó a su madre este sábado en horas de la tarde en la casa número 56 -100 de la Avenida 56 del barrio La Vanega en el sector Sabaneta, parroquia Manuel Dagnino del municipio Maracaibo, se encuentra detenido en el Retén El Marite, luego de que funcionarios del Cicpc tomaran sus declaraciones y la de los familiares, y de practicarle exámenes médicos para determinar si estaba drogado.

Familiares de la víctima se negaron nuevamente este domingo a ofrecer declaraciones a la prensa, sin embargo, se pudo conocer de las versiones aportadas por los vecinos que la familia era muy unidad y que en la casa vivían cuatro personas, los padres María Ismelda Rangel Mercado (42) y Gilberto Mercado, con sus hijos Ahzby Mercado Rangel (22) y su hermana Shery Mercado Rangel (19). Entre las evidencias que recolectaron los sabuesos del Cicpc en la residencia donde ocurrió el horrendo asesinato, se encontraron un taladro lleno de sangre al igual que un cuchillo, y trozos de madera, por lo que se presume que también la dama de 42 años fue golpeada con un palo.

La víctima presentó en su cuerpo múltiples heridas por arma blanca, punzo penetrantes y hematomas por todas partes. Vecinos cercanos a la vivienda de los Mercado Rangel, que prefirieron resguardar su identidad, contaron que el sábado en la mañana María Ismelda Rangel de Mercado se encontraba en su casa escuchando música cristiana, algo que acostumbraba a realizar, pues era de religión evangélica y asistía a la Iglesia La Cruz y a Un solo Dios, ésta última ubicada cerca de la Cárcel Nacional de Maracaibo.

Las melodías de alabanza a Dios se dejaron de escuchar cerca de las dos de la tarde, cuando de repente comenzó a sonar la música de rock pesado en inglés y a alto volumen, lo cual ya era algo cotidiano para Ahzby Mercado Rangel. Estaban solos. Desde ese momento, los vecinos empezaron a escuchar una fuerte discusión entre madre e hijo.

Oyeron gritos y palabras de parte de la madre, como “Ya deja, cállate, cállate…”. Pasada las cinco de la tarde, llegaron a la residencia Gilberto Mercado y Shery Mercado Rangel, de trabajar en unos puestos de venta de mercancía de ropa que tienen en el centro de la ciudad, aparentemente en Las Playitas, y se encontraron con la horrible escena. “La hija comenzó a gritar, la mató, la mató”.

De allí, que unos vecinos del lugar, quisieron linchar al joven, pero ya los cuerpos policiales habían llegado y lo evitaron en conjunto con la comunidad. Una vecina que entró a la casa, luego de escuchar los gritos desesperados de Shery, observó que el muchacho estaba sentado en el piso y amarrado, en estado de shock y con la mirada perdida. También presumió que el altercado pudo suscitarse por la música que escuchaba el estudiante, puesto que la madre era evangélica y quizás tenía la intención de encaminarlo nuevamente al camino de Cristo.