juicio al fiscal Campagnoli

Este viernes a la medianoche vence el plazo para que el jurado de Enjuiciamiento de Fiscales culmine la causa contra el fiscal por mal desempeño.




Campagnoli, que estuvo suspendido, fue repuesto en su cargo y el tribunal nunca más se integró luego de sucesivas recusaciones y excusaciones, por lo que es práticamente imposible.

Es que el plazo de 180 días que el Jurado tenía desde diciembre del año pasado para completar el juicio se cumplirá esta medianche, por lo que Campagnoli no podrá ser juzgado por el mismo hecho por el que fue acusado.

El tribunal, en los últimos meses no se reunió, luego de las recusaciones y excusaciones. Nunca se terminó de definir su integración.

Campagnoli fue enviado a juicio en diciembre pasado a instancias de la Procuradura General de la Nación Alejandra Gils Carbó por presunto mal desempeño por excederse en su investigación contra el empresario Lázaro Báez cuando no era competente para hacerlo.

El juicio, con Campagnoli suspendido, comenzó el 16 de junio pasado y antes del veredicto, la jurado María Cristina Córdoba, representante de la Defensoría General de la Nación, se tomó licencia por enfermedad.

El tribunal quedó con un integrante menos, Córdoba fue reemplazada por Nicolás Toselli pero el juicio estuvo parado más de 10 días.

Por mayoría de cuatro votos contra tres, el Jurado le levantó la suspensión a Campagnoli, pero decidió que el juicio debía continuar. Lo que ocurrió ahora, es que se venció el plazo sin completar el proceso.
En tanto, trascendió que la relación entre Campagnoli y Gils Carbó ya no tiene la misma tirantez y el fiscal volvió con todo su equipo a la fiscalía de Saavedra.

Hubo una reunión el 31 de julio entre Campagnoli y Gils Carbó en la que le anunciaron al fiscal que se le devolvía el personal de su fiscalía. Luego de ese encuentro el juicio se paralizó.

En medio, cuatro jurados que habían votado a favor de Campagnoli fueron recusados, Juan Gauna, Javier Panero, Adriana Donato y Toselli , mientras que los tres restantes Daniel Adler, representante de la Procuración General de la Nación, Rodolfo Ojea Quintana, representante del Senado, y Ernesto Kreplak, representante del Poder Ejecutivo, se inhibieron.

Nunca se convocaron suplentes y durante dos meses el proceso estuvo sin actividad. Hoy debería cerrarse definitivamente, al menos por el cargo por el que el fiscal fue acusado