Check the new version here

Popular channels

Kicillof quiere tomar u$s 2.000 millones de deuda externa

El gobierno habría decidido salir a los mercados de deuda con una emisión de 2000 millones de dólares, en el marco del interés que despertaron entre los inversores las colocaciones que realizaron hace pocas semanas el gobierno de Mauricio Macri e YPF.




Según adelantó la agencia Bloomberg, se trataría de una ampliación del Bonar 2024, el bono con el que se pagó a Repsol por la estatización de la petrolera que preside Miguel Galuccio. La movida aún no fue confirmada oficialmente, pero las fuentes citadas por la periodista Katya Porzecanski afirman que el JP Morgan y el Deutsche Bank estarían trabajando en la operación.

Esta colocación permitiría aliviar los abultados vencimientos de deuda que deberá cancelar el gobierno durante el 2015, siendo el principal de ellos el Boden 2015, que vence en octubre por unos U$S6200 millones.

De acuerdo a los analistas, no habría un momento más oportuno que el actual para volver a intentar una salida a los mercados luego del fracaso de la colocación de diciembre. En aquél entonces, el ministro de Economía Axel Kicillof había anunciado un “rescate” del Boden 2015 a cambio de Bonar 24-que vence en diez años- o por dólares, y una ampliación del papel por 3000 millones, de los que finalmente consiguió menos del 10%.



El titular del Palacio de Hacienda había argumentado que la caída en el precio del petróleo perjudicó el resultado, en medio del impacto negativo que provocó el derrumbe del crudo en todas las bolsas del mundo.

Los operadores creen que el error en la iniciativa de fin de año fue haber fijado de antemano un precio para los bonos, y no haber contratado a ningún agente colocador.

Esta vez Kicillof parece haber recapacitado y habría corregido esas deficiencias para el nuevo lanzamiento. Por eso hay expectativa entre los inversores en que el gobierno consiga los U$S2000 millones que busca, pese a que el litigio con los fondos buitre no esté resuelto y los bonistas que tienen títulos reestructurados con jurisdicción extranjera no estén cobrando los vencimientos.

“Para el que va a prestar plata a diez años, no le importa nada los buitres. El que se anima a invertir ve que puede comprar un activo barato, con un rendimiento alto, y luego tener una ganancia de capital extra, cuando aumente la cotización de los papeles en el futuro”, reflexionó ante LPO un conocedor del sistema financiero.



En el mercado incluso no descartan que el anuncio de la colocación pueda ser mañana mismo. “No habría mejor momento”, se entusiasmó un operador. Es que históricamente los mejores días de la semana para hacer estas operaciones son los martes, miércoles o jueves, y en menor medida los lunes o viernes. Además, en estos días los bonos argentinos registraron importantes subas, en especial los cupones PBI, tanto en su versión en pesos como los que están nominados en moneda extranjera.

En ese sentido, hoy el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, aseguró en declaraciones radiales que el gobierno está recibiendo constantemente ofertas por parte de bancos internacionales. "Todos los días recibo llamados de inversores del exterior que preguntan respecto a alternativas", aseveró, y no descartó “reducir el ritmo” del desendeudamiento argentino, colocando deuda por un monto menor a los vencimientos que haya en el año.

De esta manera, respaldó al viceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, quien dijo en un reportaje concedido a Ámbito Financiero que “está examinando financiamiento de largo plazo en dólares y bajo ley local”.

“Esto es producto de la caída del riesgo país, que viene bajando consistentemente en los últimos meses. Hay apetito para invertir en activos financieros argentinos, que ya rinden por debajo del 10%”, explicó a este medio el titular de Puente, Federico Tomasevich.

De todas formas, Tomasevich recordó que la tasa argentina duplica a la que colocó recientemente Uruguay(menos del 5%) o la de Paraguay.

Los especialistas señalan que el resultado dependerá de cuán exitosa sea la oferta. Es que mientras YPF duplicó su oferta en su última emisión, el gobierno porteño la cuadruplicó. De ahí que la desconfianza que genera el kirchnerismo entre los inversores podría influir en el monto de los fondos que puedan captar del mercado.

La ecuación es muy simple: cuanto mayor sea la oferta de dólares recibida, el precio subirá y el rendimiento quedará por debajo del 8,75% que figura en las condiciones del bono. Este proceso le permitió a la Ciudad achicar la tasa de interés de manera considerable en su última refinanciación del bono Tango.

En este caso, al tener una tasa de interés prefijada, los operadores podrían salir el día anterior a vender Bonar 24, hacer bajar el precio y así comprarlo a un valor más barato. "Ese es el problema de las reaperturas”, comentaba otro operador.
0
0
0
1
0No comments yet