La Cámpora no para de sumar ñoquis



Desde su estatización, Aerolíneas Argentinas tiene un 21% más de empleados, la mayoría de ellos pertenecientes a la agrupación ultra K. Acólitos de Cristina que sólo buscan un trabajo rentado del Estado sin ninguna clase de formación o preparación

En sólo 5 años de gestión al frente de Aerolíneas Argentinas, la agrupación de militantes rentados conocida como La Cámpora, aumentó el número de empleados en un 21 por ciento, pasando de 8130 a 9860 trabajadores, sin ningún tipo de mejora en lo que hace a la calidad del servicio. A esto se le suma que la empresa que dirige Mariano Recalde ha perdido más de 1500 millones de dólares desde que el Estado se hizo cargo de la misma.



Así se pone de manifiesto los turbios manejos de los camporistas en lo que hace a la gestión gubernamental. Se han sabido valer del Estado para conseguir cargos rentados, transformándose la mayoría de ellos en ñoquis, es decir, en aquellos empleados que sólo aparecen en sus trabajos en el día de cobro.

Lo que ha buscado el kirchnerismo es poner en funciones a hombres y mujeres que les respondan plenamente, y no situar a personas capacitadas para resolver problemas puntuales de la gestión. Después esto se traduce en administraciones que han fracasado por no saber contener las demandas y reclamos de una sociedad ávida de soluciones a los problemas urgentes.



En diálogo con Hoy, el director del Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (COPUB), Orlando D’Adamo, aseveró que “la función pública no es algo que se pueda llevar adelante con slogans desde lo mediático, sino que se requieren cuestiones técnicas que tienen un profundo conocimiento de los problemas, de sus causas y de las soluciones que se pueden llevar adelante con lo que se tiene disponible”.

Para el politólogo, “La Cámpora ha sido una gran colocación de lo que ellos denominan cuadros políticos en áreas técnicas, que no tienen la suficiente formación e indudablemente esto no van a dar los resultados técnicos necesarios para la solución concreta de los problemas”.

“Es interesante mirar esta dicotomía que se produce entre lo que se dice de que La Cámpora reproduce el pensamiento de la juventud, cuando se ve que en los centros universitarios no les va bien, por lo tanto, esto muestra que es difícil que puedan encaramar una estructura de poder si no es por la fidelidad ideológica hacia el poder central nacional”, subrayó D’Adamo. En idéntica sintonía se ubica el analista político Carlos Germano, para quien “La Cámpora se manejó fundamentalmente como una organización muy cerrada, y no pudieron salir a mostrar algo diferente para afuera. En su falta de madurez política, quisieron abarcar muy rápido todo e indudablemente que aquel que quiere abarcar todo, poco resultado obtiene”.



Según el sociólogo, “estos chicos no estaban con la madurez política y de formación para ocupar esos cargos que están ocupando, y en muchos de ellos se ve claramente la falta de gestión y de resultados positivos en lo que hacen y encaran”.

La falta de juicio reinante en la agrupación, hizo que para Germano “se quedaran a mitad de tiempo, no pudieran pegar el salto y la oportunidad de modificar costumbres arraigadas en la política, y que muchos de ellos son y hacen cosas que después critican en sus propios discursos, en una contradicción muy grande de su parte”.

Desde el comienzo de su aparición pública, La Cámpora pertenece al núcleo duro del kirchnerismo, y en general los núcleos duros de todos los partidos, tienen una mirada sesgada de la realidad, que se atañe sólo a ellos sin pensar en las consecuencias que sus acciones tienen para la sociedad. Las acciones de Recalde en Aerolíneas Argentinas son un claro ejemplo de este accionar que tanto daño le causa al país.



Los grandes fracasos de la agrupación K

Fiasco económico

La llegada de Axel Kicillof al Ministerio de Economía significó la esperanza de la juventud K de un renacer del país. Los resultados han sido desfavorables y totalmente perjudiciales para el país.

Nula inserción universitaria

A pesar de de subrayar que la juventud argentina está toda detrás del proyecto oficial, La Cámpora no ha podido hacer pie en la Universidad, donde la mayoría de los centros de estudiantes le son hostiles.

Fábrica fantasma

La Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) se ha convertido en una auténtica empresa fantasma, donde los únicos que ganan son los militantes de La Cámpora que son contratados como empleados permanentes.

Desastres legislativos

Juan Cabandié, Eduardo De Pedro, Andrés Larroque (foto), Mayra Mendoza, Mauricio Gómez Bull, Anabel Fernández Sagasti, José Ottavis, algunos de los nombres de la agrupación en el trabajo legislativo, donde han producido una escasa y nula labor