Check the new version here

Popular channels

La Ferrari, de Menem a Méndez



Se acuerda de la frase “es mía, mía, mía”? Carlos Menem la pronunció para defender a la que se convirtió en la Ferrari más famosa del país. Era la 348 TB de 1991, fruto de un obsequio que le hizo al ex presidente y actual senador el empresario italiano Massimo Del Lago. Subido a la Testarossa, Menem hizo varias travesuras. Entre ellas, manejar hasta Pinamar sin pagar los peajes y a más de 200 kilómetros por hora. Poco después, la Ferrari fue a subasta pública. Y cambió de mano hasta que recayó en el agente de Bolsa Juan Nápoli. Este año la Testarossa encontró nuevo dueño. Nápoli, amigo del presidente de la UIA, Héctor Méndez, se la ofreció. El industrial, que se confiesa coleccionista de autos, la compró por una cifra que nadie quiere revelar. La estacionó en el garage de su residencia.

Según describe el sitio Autoblog, la Ferrari acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 5,4 segundos y alcanza los 275 kilómetros por hora. Es un auto único del que se hicieron apenas 8.000 vehículos exclusivos.

Méndez es el principal accionista de Conarsa, líder en la fabricación de contenedores de residuos. En 2011 cerró trato con la francesa Plastic Omnium para desarrollar en la Argentina contenedores de gran volumen para ampliar ventas en Brasil, Uruguay y Chile. Por costos crecientes y un dólar atrasado, quedaron acotados al mercado local. Conarsa provee contenedores a distintas ciudades y también para la recolección de productos para el agro y autopartes. Cuenta con dos plantas, una en San Luis y otra en la bonaerense San Martín.

En la UIA algunos bromean que Méndez va a necesitar más de una Ferrari para tranquilizar los ánimos encrespados en la entidad. El último martes, y por primera vez en años, el Comité Ejecutivo no pudo reunirse por falta de quórum. Iban a definir la pelea judicial contra la ley de Abastecimiento. Méndez estiró su descanso en Punta del Este y José de Mendiguren se quedó en Bahía Blanca. La mesa quedó servida y sin comensales. Claro que la llegada de Alejandro Vanoli al Central y la certeza de que vienen controles “por todos lados”, acaba de dejar esas internas en el olvido.
0
0
0
0No comments yet