Check the new version here

Popular channels

La herencia de Chavez Inflación, déficit y deuda

Inflación, déficit y deuda, los desafíos económicos de los herederos de Chávez



Los sucesores de Hugo Chávez tienen por delante una serie de desafíos económicos que ya comenzaron a tratar de enfrentar en el plano interno. Pero la muerte del presidente y líder venezolano abre también una serie de interrogantes sobre el camino que seguirá el país en el mediano plazo.


Aunque hay algunas diferencias enormes, la economía de Venezuela tiene un tamaño similar a la de la Argentina (mucho menor que la de Brasil pero mucho mayor que la de los otros socios del Mercosur). Y entre los problemas más urgentes también figuran el déficit de las cuentas públicas, el alza de precios y la falta de divisas.


Devaluación. Mientras Chávez permanecía internado en Cuba, el Gobierno anunció en febrero una devaluación del 32% del bolívar, la moneda nacional, con la cual la cotización del dólar pasó de 4,30 bolívares por unidad a 6,40. La medida apuntó a reducir el enorme déficit de las cuentas públicas, que supera el 10% del PBI debido a la fuerte emisión de moneda del electoral año pasado. El objetivo básico fue el de hacer rendir más (en bolívares) las divisas que ingresan a través de PDVSA –el petróleo, que se vende en su mayoría a Estados Unidos, explica el 96,5% de las exportaciones-.


Divisas. De todos modos, el acceso al mercado de divisas es sumamente complejo. Venezuela ya cumplió una década bajo un rígido control de cambios que buscaba frenar la fuga de capitales. Y en el mercado paralelo la divisa ronda los 20 bolívares, más que triplicando el valor oficial.


Inflación. Uno de los mayores riesgos de la brusca devaluación es el impacto que pueda tener sobre los precios, en un país que consume casi exclusivamente alimentos importados (el 70%) y que cerró el 2012 con una inflación del 20,1% e inició el 2013 con un aumento del 3,3% solo en enero (que implica una proyección anual de casi el 30%).


Crecimiento. Durante los largos años de Chávez en el poder, que coincidieron con el período de mayores precios históricos del petróleo, el PBI de Venezuela registró un crecimiento real per capita del 1,1% anual promedio. Pero con una evolución muy diferente: cayó desde 1999 al 2003, se recuperó al nivel inicial hacia el 2006 y desde entonces pegó un salto con el que más que duplicó los niveles (nominales) iniciales.


Déficit y deuda. Según el ex presidente del Banco Central de Venezuela José Guerra, los déficits fiscales fueron acompañados de un crecimiento exponencial de la deuda pública, que pasó de US$ 27.500 millones (29% del PIB) en 1998 a aproximadamente US$ 180.000 millones (50% del PIB) en 2012. Es uno de los graves problemas que enfrenta el Gobierno y el que motivó la devaluación del mes pasado.


Intervención. Guerra atribuye los déficits, al menos parcialmente, a la intervención cada vez mayor del Estado en la economía. Según la Confederación de Industriales Venezolanos, durante sus gobiernos (en particular desde 2003 en adelante) fueron estatizadas más de mil empresas, un largo listado que incluye Teléfonos de Venezuela; Siderúrgica del Orinoco (Sidor, expropiada a Techint); todas las cementeras; Electricidad de Caracas; empresas petroleras, y un grupo de empresas lácteas, frigoríficos, procesadoras de café, además de la confiscación de explotaciones agropecuarias, entre otras.


Planes sociales. Paralelamente, se establecieron subsidios (el país tiene el combustible más barato del planeta) y se desarrollaron las "misiones", los programas sociales que con los que el chavismo llevó desde salud y educación hasta televisores y lavarropas a los sectores populares. La primera, de alfabetización en barriadas pobres, fue la Misión Robinson. En total llegaron a ser casi cuarenta: para cada problema, había una misión intentando dar respuesta, incluido el abastecimiento de alimentos y, en el último año, la Gran Misión Vivienda, con la que se intentó enfrentar el déficit habitacional de Venezuela, otro de los graves problemas estructurales de un país en el que sigue habiendo fuertes desigualdades.


Comercio exterior. Venezuela tiene una relación comercial deficitaria con la mayoría de los países de la región. Pero, gracias al petróleo que le vende a Estados Unidos, tiene al mismo tiempo el mayor superávit externo del Mercosur y en 2011 su cuenta externa global cerró con un saldo favorable de 57.741 millones de dólares (frente a los poco más de 30.000 millones de Brasil o los 10.000 millones de la Argentina). A la Argentina, en particular, le vende sobre todo petróleo y le compra alimentos; la balanza es fuertemente favorable a Buenos Aires.


Expectativas. El modo en el que el país enfrente estos desafíos dependerá de cuál de las distintas líneas del chavismo se imponga (a Maduro se lo cuenta entre los "moderados" ) y, a mediano plazo, de lo que pase en las elecciones (si se impone el oficialismo y por cuánto o si llega a haber un improbable cambio de signo político). El Wall Street Journal, por ejemplo, mencionaba que uno de los potencialmente mayores perdedores es Cuba, que recibe el equivalente a unos 5.000 millones de dólares por año en petróleo casi gratuito. Un informe de un banco europeo que circulaba hoy en distintos medios mencionaba que un eventual triunfo opositor en los comicios sería positivo para los mercados, pero tampoco descartaba que estos tomaran bien un rumbo moderado por parte de Maduro. En algunos sitios de noticias, además, se mencionaban ya rumores muy imprecisos sobre la posibilidad de una futura apertura del mercado cambiario.


El gobierno decretó siete días de duelo y hoy la bolsa permanece cerrada. Por ahora, los venezolanos están apenas en el primer día de duelo por la muerte de un líder que generó una fuerte resistencia por parte de un amplio sector de la sociedad pero que el año pasado volvió a ganar claramente el apoyo popular en las elecciones. De a poco, el país irá volviendo a la actividad y entonces sí empezará a verse cómo sigue funcionando la economía que dejó Chávez dejó como herencia.
0
0
0
0
0No comments yet