la verdadera identidad de papa noel

Nicolás de Bari, llamado el Magno, fue un obispo romano que según parece vivió en el Asia Menor hacia el siglo IV. Vivió, según cálculos aproximados, desde el año 280 al 345. Electo obispo de Mira (Licia), atendió con pastoral solicitud a todas las necesidades de su gente. Después de regresar de un viaje a Egipto y Palestina fue elegido para regir la diócesis de Mira.
Sintiendo vivamente la vocación sacerdotal, se acogió al amparo de un tío suyo, que le precedió en la silla episcopal. Cuando quedó vacante la sede episcopal de Mira, como los electores no llegaron a un acuerdo, decidieron designar Obispo al primer sacerdote que entrara en el Templo a la mañana siguiente.



Este sacerdote fue Nicolás, que tenía costumbre de celebrar la Santa Misa muy
de madrugada. Encarcelado bajo Diocleciano, recuperó la libertad con Constantino.
Se supone que asistió al Concilio de Nicea (325). Se afirma que quedó huérfano siendo aún muy joven y heredó una gran fortuna, y que desde su infancia se manifestó su encendida caridad.

Su fortuna le servía para hacer el bien a sus semejantes, sirviendo al ideal del Evangelio. Buscaba necesidades y se las ingeniaba para remediarlas. Su fama de taumaturgo ha dado lugar a una leyenda del todo fantástica, que dio pie a las fiestas infantiles tanto
en Oriente como en Occidente.

Es el Santo Patrono de Rusia; los marineros del Mediterráneo oriental lo veneran como patrono, porque se cuenta que en una ocasión aquietó las olas enfurecidas, salvando un barco próximo a zozobrar; se le considera como abogado especial en los casos de incendio, por haber salvado la vida, mediante el poderde Dios, a un niño muerto abrasado cuya madre depositó a sus pies en la ceremonia de su consagración episcopal.
La leyenda lo convirtió en protector de los niños y adolescentes, atribuyéndole la resurrección milagrosa de tres muchachos asesinados, y en todo ello está el origen de la fiesta que se celebra en los países germánicos el día de su conmemoración (6 de diciembre), muy parecida a de los Reyes Magos y que se conoce también con el nombre de Santa Claus (contracción de Sanctus Nicolaus). Se cuenta que el obispo oriental cabalga milagrosamente sobre los tejados, en
un mágico corcel gris, para llevar regalos a los niños y a los hombres de buena voluntad.
También se cuenta que un vecino suyo de Pátara, hombre rico venido a gran pobreza, tenía tres hijas muy hermosas y virtuosas a las que no podía casar por falta de dote. Determinó exponerlas al pecado para sacar de la prostitución el sustento para él y sus hijas. San Nicolás supo esta decisión, y para evitar esto, deslizándose en el silencio de la noche hasta la pobre casa, arrojó por la ventana un bolsa de monedas de oro, y escapó sin ser descubierto.
El padre abandonó su idea y destinó el dinero a la dote de una hija. El santo repitió su excursión nocturna dos noches más, hasta que fue descubierto por el agradecido padre. Las tres hijas con la dote consiguieron pronto buenos maridos y se casaron. Este es el origen de la devoción a los tres lunes de San Nicolás, porque, según la tradición, coincidió ser lunes cada vez que el santo dejaba la bolsa.
Los orientales le veneraron ya a raíz de su muerte y en Occidente se propagó su culto aún antes del traslado de sus reliquias a Bari en 1087. El cuerpo de San Nicolás permaneció enterrado en la catedral de Mira por espacio de setecientos cuarenta y dos años, hasta que con la invasión de los sarracenos manifestó la ciudad de Bari el deseo de recuperar sus reliquias.
El Santo murió en 324, y sus reliquias se conservan en Bari (Italia), siendo este lugar uno de los más concurridos de la cristiandad