Las elecciones en Perú dejan dos muertos y 95 protestas

Las elecciones en Perú dejan dos muertos y 95 protestas


La policía ha causado la muerte de civiles que rechazaron el resultado del proceso que elegía presidentes regionales y alcaldes
El pasado delictivo de cientos de candidatos en Perú




Una mujer camina frente a la lista de votación en Lima / MARTIN MEJÍA (AP)


Los resultados de las elecciones regionales y municipales del domingo en Perú han conducido a actos contra el orden público en 95 localidades del país, según el jefe del Organismo Nacional de Procesos Electorales, Mariano Cucho y, en dos casos la reacción de la policía ha causado la muerte de dos civiles en Iquitos (selva norte) y Tumbes (costa norte) por disparos de bala. Los ciudadanos aducían fraude, se apropiaban de las urnas con votos o pedían la anulación de las elecciones.

Más de 21 millones de electores deben elegir a más de 12.000 autoridades, entre ellos 25 presidentes regionales y 195 alcaldes provinciales pero, de acuerdo a los resultados preliminares, se espera una segunda vuelta en al menos 15 regiones donde ninguno de los candidatos obtuvo un 30% de votos válidos.

El Defensor del Pueblo, Eduardo Vega, informó a EL PAÍS que en la localidad de Yamango, en la sierra de Piura (norte del país), murió el joven Kevin López Saldaña, “en hechos que van a tener que esclarecerse, y en la localida de Mazán, en Loreto (selva norte) hay una fallecida y tres heridos de gravedad por bala, las circunstancias están por determinarse”. En ambos casos hubo grupos de ciudadanos que descontentos por los resultados o reclamando fraude, pretendieron apropiarse de las ánforas.

“En el caso de Mazán destruyeron la escuela donde se realizaron las elecciones. Hemos reportado la mañana del lunes que en Jaén (Cajamarca), Huarochirí (Lima), y en Santa María de Nieva (Amazonas) al personal de las oficinas descentralizadas de procesos electorales no se les permite salir a trasladar el material electoral y la policía contaba poco personal para las tareas de seguridad. El ministro del Interior ha tomado nota para reforzar esos equipos”, añadió Vega.

"Si hay algún cuestionamiento al resultado existen los mecanismos en el sistema electoral para impugnar esos votos, y no tomar justicia por propias manos, la retención de autoridades electorales no puede ser el camino para impugnar”, afirmó el Defensor.

En cinco distritos de la sierra del departamento de La Libertad, al norte, -una zona de tráfico de droga, y de minería legal e ilegal- también hubo retención de policías, y quema de ánforas y actas electorales. En Pucusana, un balneario a 40 kilómetros al sur de Lima, un grupo de unos 40 ciudadanos protestó contra el mal funcionamiento de las máquinas para voto electrónico, uno de los siete distritos del país donde se aplicó esta modalidad. Se quejaron de que los aparatos marcaban el voto en un sentido diferente al que marcaron y esperaban que las autoridades electorales anularan el proceso.

Al conocerse los resultados preliminares de las elecciones, observadores políticos y líderes de opinión han destacado la atomización del voto en las regiones. El analista político Carlos Meléndez y el dirigente de Perú Posible Juan Sheput coincidieron que los partidos políticos se han desdibujado en esta contienda, quizá preservando su membrete para las elecciones presidenciales de 2016. Dado que en la mayoría de departamentos los presidentes regionales están pasando a la segunda vuelta con un 20% de votos o menos, llegarán con poca legitimidad al cargo.

El presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, cobró visibilidad en 2012 al oponerse a Conga, un millonario proyecto de extracción de oro en su región. En las elecciones de ayer ha sido reelegido con casi el 50% de votos pese a estar en prisión preventiva debido a una investigación por corrupción. Si sigue preso al primero de enero, cuando deben asumir sus cargos las autoridades electas, asumirá el vicepresidente regional electo que pertenece a su mismo partido, el Movimiento de Afirmación Social. Cajamarca es una de las regiones con más del 60% de electorado rural y pese a los últimos 20 años de minería intensiva es la más pobre del país.

Uno de los dos candidatos que irá a la segunda vuelta por la presidencia regional en el departamento de Madre de Dios, en la selva sur, es Luis Otsuka, el principal líder nacional de los mineros ilegales, que contaminan, deforestan y están asociados a otros delitos como tráfico de tierras y trata de personas.

El politólogo Steve Levitsky explicó en el diario La República que el voto de los electores peruanos no se basa ni en los programas de gobierno ni en las promesas contra la corrupción, pues los elegidos no los cumplen. Por ello los ciudadanos lo usan para cambiarlo por algo (clientelismo) o para mandar un mensaje de frustración, a manera de un voto anti-sistema.

De los actuales presidentes regionales, más de 20 enfrentan investigaciones por corrupción, uno está prófugo y dos en prisión preventiva, en tanto que los ex presidentes Alan García y Alejandro Toledo enfrentan investigaciones, el primero en el Congreso y el segundo en la Fiscalía. El exmandatario Alberto Fujimori cumple una condena por crímenes de lesa humanidad y robo.

Luis Castañeda ganó la alcaldía de Lima, que ejerció el cargo durante dos períodos antes de la actual alcaldesa, Susana Villarán. Castañeda quedó fuera de una investigación fiscal por la venta fraudulenta de una deuda de la Municipalidad durante su gestión, pero sus colaboradores fueron encontrados culpables de delitos.