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"Las ideologías dividen"

Babel: se estrenará en la Argentina el jueves

"Las ideologías dividen"

Alejandro González Iñárritu define el film que dirigió


NUEVA YORK.- "Para mí esta película se convirtió en una suerte de requisito moral, yo quería filmarla ante cualquier circunstancia, porque los temas que toca, sobre todo la incapacidad de comunicarnos en este mundo cada vez más globalizado, son cosas que me son muy cercanas y necesitaba expresarlas ya, vomitarlas al mundo antes de que me intoxicaran", aseguró en una catarata de palabras el mexicano Alejandro González Iñárritu, director de la aguardada Babel , que se verá desde el jueves en la Argentina.

Cada año surge alguna película que logra conjugar los aplausos mayoritarios del público con las loas de los críticos, cosecha premios en los festivales, es declarada una apuesta segura para los Oscar y se vuelve tema de conversación insoslayable en cuanta reunión se realice. Ese "tanque" lleva este año el nombre de Babel , y la firma clara de González Iñárritu, responsable anteriormente de Amores perros y 21 gramos .

Protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal -además de la destacada participación de la japonesa Rindo Kikuchi y la mexicana Adriana Barraza-, Babel cuenta la historia central de una pareja estadounidense en crisis que sufre un trágico incidente durante un viaje a Marruecos, que tendrá insospechadas consecuencias para cuatro familias en Marruecos, Estados Unidos, México y hasta Japón. Aclamado por la crítica y gran parte de los espectadores en todo el mundo, el film es el gran favorito para los premios Globo de Oro, que se entregan mañana (con siete nominaciones, incluida Mejor Película Dramática y Mejor Director) y se espera que arrase también en las candidaturas para los Oscar.

Impuntual, pero afectuoso

González Iñárritu llegó al hotel Regency de Manhattan, donde se realizó la entrevista con LA NACION, 45 minutos tarde. Sin embargo, su impuntualidad fue inmediatamente compensada por fuertes abrazos, buena onda y un flujo inagotable de palabras.

A los 43 años González Iñárritu es un experimentado director, pero de espíritu joven intacto. Tiene un look informal, de jeans, con un suéter de cuello alto marrón, su incipiente melena enrulada despeinada debajo de un gorro de cordero y ocre que se pone y se saca varias veces durante la entrevista, mientras no para de hablar, pararse y pedirle a la representante del estudio que le dé unos minutos más para terminar de articular las ideas que quiere expresar.

-¿Por qué decís que Babel era un requisito moral, una película que necesitabas filmar?

-Las ideologías han jodido al mundo, solamente dividen. Y los prejuicios que son generados por los medios de comunicación, por nuestros padres, los gobiernos, las religiones, nos llenan de estereotipos de quiénes son los otros sin conocerlos. Eso es lo que está pasando en el mundo, donde los medios de comunicación, tienen una ideología y en vez de ser objetivos y ayudarnos a comunicarnos se vuelven muy subjetivos y dificultan el entendimiento. Vivimos en una paranoia que convierte en delito el ser distinto. Por ejemplo, yo aquí, en Estados Unidos, parezco musulmán y en los aeropuertos me encueran todas las veces.

-¿Te sentís maduro como cineasta después de tres largometrajes?

-No, en absoluto. Me siento muy inseguro. Cada película la veo como un animal distinto, siento como que no aprendo nada. Cuando empiezo con otra, intento acordarme de cómo hice la anterior, pero no me sirve porque son experiencias distintas, me retan de una manera diferente. El día que domine el cine dejaré de hacer películas.

-Al igual que en Amores perros y 21 gramos , en Babel la historia central se arma a través de otras historias que confluyen, en diferentes tiempos. ¿No volverás a abrir tu estilo de narrar?

-Este estilo no es mío ni de nadie. No me gustaría que me encasillaran en eso, porque además ya lo hizo [D.W.] Griffith en Intolerancia y Kurosawa en Rashomon ; no es algo que yo haya inventado. Creo que las historias necesitaban por su naturaleza esta forma de contarse. Y si mi próxima película necesita una estructura similar, la usaré.

-Tus tres películas tienen un fuerte poder visual

-Es que para mí el cine es lo que sucede entre una línea de diálogo y otra. El mayor cine fue el cine mudo, que no tenía palabras. El idioma del cine es el lenguaje de la imagen. Para mí lo más difícil de Babel fue cómo traducir cinco idiomas, tres continentes, cuatro historias y de todas esas diversidades inventar una gramática visual que me permitiera plasmar todo eso a un lenguaje que es el del cine y a una sola película en vez de cuatro cortometrajes. Y evidentemente el sonido y el silencio son una parte integral de esto, porque el sonido de la película, desde la música de tu compatriota Gustavo Santaolalla hasta los silencios, conforma ese tejido de un lenguaje universal de sonido. Mira, por mucho tiempo el cine ha dependido y se ha apoyado en la literatura. Las películas tienen que romper con esa narrativa que las envenena con palabras y confiar más en las imágenes.

Volver a Los Angeles

-¿Cómo es la relación con los otros dos directores mexicanos del momento, tus amigos Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro?

-Tenemos una comunicación constante, tres veces por semana platicamos sobre nuestros proyectos, nuestras vidas personales. Somos amigos muy íntimos y cuando hay problemas estamos uno para todos y todos para uno. Somos muy duros el uno con el otro, pero siempre nos estamos ayudando a hacer mejores películas.

-¿No hay proyectos de trabajar juntos alguna vez?

-Habíamos hablado alguna vez de hacer una serie de televisión, pero la verdad es que las agendas de cada uno son bien complicadas. Lo que decimos ahora es que hicimos juntos una trilogía no planeada, porque las tres películas que tenemos ahí afuera son primas hermanas. Las tres hablan de la inmigración, del terrorismo, del autoritarismo. El laberinto del fauno , de Guillermo, explora el pasado; Babel , la mía, el presente; y Niños del hombre , la de Alfonso, el futuro.

-Después de nueve años de trabajar con tu compatriota Guillermo Arriaga -guionista de Amores perros , 21 gramos y Babel -, acaban de terminar su colaboración. ¿A qué se debió el distanciamiento?

-Me da mucha tristeza que la prensa se enfoque en la conclusión de una relación, porque tengo tanta admiración y tanto respeto por Guillermo y por el producto de esa relación de nueve años, con resultados tan maravillosos. Evidentemente en tanto tiempo siempre hay diferencias personales, filosóficas, artísticas. ¿Quién no tiene fricciones en una relación creativa? Sin ello no existiría ningún producto. Pero pasar esas diferencias a un terreno público, como ha hecho la prensa en México, no me parece lo correcto.

-Ahora que estás instalado en Los Angeles con tu esposa y tus dos hijos, ¿te dedicarás completamente a hacer cine en Estados Unidos o volverás a filmar en México?

-Yo hago lo que me toque. Babel no me parece nada estilo Hollywood: filmada en cuatro países, en cinco idiomas, con pastores musulmanes, es una película mexicana que tiene la coloratura y la misma textura de Amores perros, pero filmada en una parte de mi país que es muy distinta a la Ciudad de México. Lo que intento es ser muy honesto a lo que mi discurso y mi corazón me dictan. Trabajar fuera de mi país me ha ayudado a verme y ver mí país más claramente, con más perspectiva, con más objetividad; me ha permitido explorar la humanidad más allá de las líneas fronterizas. Un país es mucho más que un pedazo de tierra o una bandera, es una idea, un espíritu que te acompaña siempre. No creo que a mi edad me afecte el lugar donde viva; no me va a definir mi manera de ver el mundo. Además, en el último año, en Los Angeles he dormido menos de seis meses. Con todos los viajes, para mí Los Angeles no es más que una base para mi trabajo, pero no es la ciudad donde me encuentro viviendo ordinariamente. Con el ritmo de vida que llevo ahora, yo la llamo mi centro de rehabilitación. Cuando estoy allí no bebo, no fumo, no puedo hacer nada más que trabajar; es un centro fascista New Age, donde se hace vida sana y se comen sólo ensaladas. Así que allí voy a limpiarme de todo lo que hago en otros lugares, como salir por la noche, fumar, tomar.

Por Alberto Armendáriz
Para LA NACION

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      maxtron

      tambien hasta lo deportivo divide, no tan solo en el Ambito de lo Politico las
      Ideologias se manifiestan.

      Si aca en Argentain por ser de un equipo contrario ya es sufieciente razon para
      partirle la cara o cosas mucho peores............ 😢

      Ay Dios Mio ..... tambien divide los gustos musicales, la ropa, La religion,etc..etc..etc

      😢 😢 😢 😢 😢 😢 😢 😢 😢

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      marianov86

      jajajjajaja cómo me cagué de risa Udyat!!!

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      Udyat

      Tio Malandra dice:Las calculadoras también dividen.

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      Tio__Malandra

      Las calculadoras también dividen.

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      gleri

      yo el sabado fui a ver la pelicula y es muy, pero muy buena, se las recomiendo, es
      impactante. Traty muy bien el tema de la incomprension.

      La opinion de marianov86, es muy cierta y se ve claramente en la pelicula. Segun mi punto de vista, es una una muy buena critica hacia los EE.UU. por el caracter dominante y avasallante de su politica, de la cual no quedan excluidos los habitantes 'normales' de ese pais.

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      Chapuzon

      la apatia y incapasidad de verse reflejado bajo "alguna" ideologia acarrea el desprecio
      por los demas y la intoleracia. lo que a su ves puede ser tomado como "ideologia"
      me sumo al comentario de max, buen post boster

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      Udyat

      gracias por la nota boster... 😉

      coincido con MAX...

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      MAXeneize

      Lo q divide es la incapacidad de aceptar ideologias distintas, o creerlas inferiores.

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      marianov86

      "Las ideologías han jodido al mundo, solamente dividen" dice el boncha. Yo no
      coincido con eso. Justamente vivimos en la política del consenso, donde parece haber
      una sola verdad, que es la dominante y sólo queda ajustarse. En cambio, una
      democracia que funciona bien parte del disenso, es decir, una pluralidad ideológica
      muy variada y que tiene cauces para que pueda funcionar. Además no hay un único tipo
      de ideología, hay ideología política, cultural, religiosa, etc y que además no es
      sinómino de prejuicio. El tipo creo que confunde todo con ideología dominante.
      Tendría que llamarse "La ideología dominante divide al mundo" 😊

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