Le balearon para sacarle la moto y lo dejaron cuadripléjico



El viernes pasado, Leonel Ferreyra (18) arrancó el día pensando en su buena suerte. El plan de mudarse dos años antes de Bolívar a Campana para estudiar y progresar empezaba a funcionar: por la mañana le habían confirmado que había conseguido trabajo y estaba hablando por celular para contárselo a su madre cuando la tragedia le cambió la vida.

Dos ladrones que escapaban luego de robar una panadería en el barrio Dallera (Campana) –donde él vive– intentaron sacarle su moto y cuando el joven se resistió le dispararon a quemarropa. Leonel no murió pero el balazo le atravesó la columna vertebral. Según contó su padre, Rubén Ferreyra, el chico quedó cuadripléjico.

“Le hicieron una tomografía computada y después pidieron hacerle una resonancia magnética porque veían que había vértebras rotas. El resultado de esa resonancia dio que la médula se había cortado y que su estado es irreversible ”, le contó angustiado a TN Rubén, quien ayer estuvo junto a su hijo, internado en el Hospital San José.

Leonel nació en la ciudad de Bolívar, pero a los 16 años y –con sus padres separados– decidió mudarse a Campana junto a Rubén para estudiar.

Según publicó ayer el portal Campana Noticias, el chico terminó sus estudios secundarios en el Colegio del Norte y actualmente estaba cursando Ingeniería Química en la Facultad Regional Delta de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Como otros adolescentes, Leonel comenzó a buscar trabajo y así llegó a tener una entrevista con la empresa Electronic System. Y el mismo viernes le habían confirmado que el empleo era suyo.

“Yo vivo a cuatro cuadras de una panadería y unos delincuentes estaban robando ahí. Dio la coincidencia de que mi hijo llegó a nuestra casa, dejó la moto en la vereda con la llave puesta y se puso a hablar con la madre por celular para contarle que había conseguido trabajo ”, comentó Rubén.

Cuando los ladrones escapaban del robo en la panadería se cruzaron con Leonel: “Vieron la moto de mi hijo y uno (de los asaltantes) se bajó, y le quiso arrebatar la moto a Leonel”, precisó el padre del chico y añadió: “Él primero atinó a correr pero después se dio cuenta de que dejó la llave puesta en la moto y se volvió. Le tiró una patada al asaltante, quien le dio un tiro”.

“ El tenía muchos sueños, muchos proyectos. Ahora tiene que aceptar una nueva forma de vida. De a poco va viendo la realidad que le tocará enfrentar”, concluyó Rubén.