Le encontró un Sms "hot" y la torturó con un cuchillo

Le encontró un SMS “hot” y la torturó con un cuchillo


Delante de sus hijos, le dio una paliza y la amenazó con cortarle los dedos.


Una mujer de 26 años vivió una jornada de terror luego de que su concubino descubriera en su celular un mensaje de texto “hot”. La golpeó, la arrastró de los cabellos, le realizó cortes con un cuchillo y luego, con esa misma arma, la torturó, amenazándola con cortarle los dedos uno por uno.




Un SMS que llegó a su celular desde un número que le era desconocido —al menos no lo tenía agendado— desató la ira de un celoso hombre, lo que pudo haber terminado en una tragedia. Eran las 18 del lunes.

La mujer, ama de casa, estaba con sus hijos en el interior de un inmueble ubicado en el barrio Villa Rojas, en la ciudad de La Banda. Compartían la tarde de juegos y risas. Su concubino estaba junto a ellos y compartían la tarde con tranquilidad. Pero la normalidad de un día en familia terminó cuando sonó el celular de la mujer. Era un mensaje de un número desconocido.

El hombre, de 29 años, miró el teléfono móvil y le dijo que tenía un mensaje de texto. Ella le pidió que lo leyera y contestara, mientras terminaba de preparar la merienda de sus hijos. Abrió el SMS y comenzó a leerlo en silencio, tras lo cual se enfureció.





El mensaje que destruyó la tranquilidad de una tarde de familia, la tranquilidad de un barrio


Completamente fuera de sí, se dirigió hasta donde estaba su concubina y comenzó a recriminarle el mensaje. Queriendo saber de quién se trataba, el jefe del hogar comenzó a propinarle golpes de puño mientras la amenazaba de muerte con un cuchillo tipo carnicero. "Con razón el verdulero de la esquina y los vecinos hablaban de un cornudo, pitocorto y precoz, le contaste vos hija de p..., hablaban de mi!"

Ella juraba que no sabía de quien podía ser el número del remitente y le pidió el teléfono para responder el mensaje, pero el hombre se negó y la golpeó salvajemente. La derribó al piso, ante la mirada de sus hijos, y de los cabellos la arrastró hasta el comedor. Allí comenzó la tortura. Golpeada y llorando, la mujer le pedía que cesara con tanta violencia.

Fuera de sí, el sujeto la obligó a poner las manos sobre la mesa, donde apoyó el cuchillo sobre sus dedos, y haciendo presión sobre ellos, amenazaba con cortárselos uno por uno.


Un vecino que escuchó el llanto de los menores llamó a la Policía. Los uniformados, tras una negociación con el agresor, lograron hacer que depusiera su actitud. La víctima recibió asistencia y el agresor fue aprehendido.