Lo importante del berrinche de Donald Trump contra México






Trump no sólo llamó “ridículo” el triunfo del mexicano Alejandro González Iñárritu en los Oscar, también dijo que la situación de nuestro país era ridícula, y que nadie debería hacer negocios aquí. Señoras y señores (mexicanos), sientan la ira de este multimillonario conservador:


Sabemos que Donald Trump es un estadounidense increíblemente conservador (muy muy conservador, es más, podríamos asegurar que tiene una fotografía de Obama en su oficina a la que le lanza dardos), pero no esperábamos que se la pasaría todo el día de ayer (y hoy) despotricando contra los premios Oscar y contra México.


Para empezar en un programa de televisión de la cadena Fox dijo que:



“Fue una gran noche para México, como siempre. Este país, ya sabes, todo esto es ridículo”



Acerca de Iñárritu dijo:



“Este tipo no paraba de subir y subir y subir. ¿Qué está haciendo? ¿Se va a marchar con todo el oro? ¿Tan buena es (la película)? Yo no he escuchado eso”



Bueno, no solamente parece que no ha visto la película, además no ha escuchado que sea buena (tal vez ni siquiera sabía que era de las favoritas)…la pregunta real es ¿dónde vive usted señor Trump?


Claro que Trump es solamente la voz de los conservadores (así como muchos programas de la cadena Fox), quienes esperaban que la gran ganadora fuera la patriótica American Sniper, de Clint Eastwood.


Y luego todo fue Twitter:



“Los Oscar fueron una gran noche para México y por qué no, están estafando a Estados Unidos más que cualquier otra nación”


Además agregó:


“Tengo un caso en el sistema judicial corrupto de México que ya gané, pero que estoy lejos de cobrar. No hagan negocios con México”




Claro, aprovechó para insultar a Obama:



“Los Oscar fueron una triste broma, muy parecida a nuestro presidente. “¡Tantas cosas están tan mal!”




No es la primera vez que Trump enloquece públicamente. El año pasado en un discurso durante una reunión del Club Nacional de Prensa de Estados Unidos, Trump dijo que México sería “la próxima China”, que el Obamacare sólo traerá problemas a su país y que Obama no nació en suelo norteamericano (¿entonces qué es Hawái?).






También dijo que lo que pasó con Charlie Hebdo fue porque en París hay control de armas (¡claro señor Trump! si los editores hubieran estado armados, la balacera que se hubiera producido habría salvado más vidas de las que se perdieron, ¿no?). En lo que respecta a las críticas contra Iñárritu, contra Los Oscar o contra la reforma migratoria de Obama o el Obamacare, no podríamos más que decir que Trump no sólo está equivocado, sino que además, se nota que está resentido… pero hay un punto en el que Trump tiene razón: la corrupción.





¿Podemos estar de acuerdo con quien nos odia?


Más allá del tono detestable de Trump contra Iñárritu y las intenciones xenófobas de sus comentarios, tiene varios puntos rescatables. El más importante es que, en México hay corrupción:


De hecho, el hartazgo de la corrupción fue lo que empujó a Iñárritu a decir lo que dijo en los premios Oscar, México es un país desmedidamente corrupto y por eso no conviene hacer negocios aquí.


La corrupción en el país hace que las grandes empresas piensen dos veces antes de invertir en el país (ya que los gastos en corrupción son mayores, pues deben sobornar a autoridades y pagarse protección). Recordemos que la corrupción crea los vacíos de poder que luego son ocupados por los criminales. Si hay corrupción e impunidad en el país, hay inseguridad.


Es por eso que es necesaria una buena Ley de Transparencia y no esa cosa que quieren aprobar el PRI y el Partido Verde. Pues si no desaparecen la corrupción y la impunidad, nunca podremos tener un país seguro, y nuestra economía seguirá viéndose mermada y estancada.


¿Por qué todo el mundo está despotricando contra nuestro país?


Iñárritu, el papa, Donald Trump (y antes Mujica, Maduro, The Economist, The Wall Street Journal, The New Yorker y The New York Times, entre otros) todo el mundo está hablando mal del país, y esto es sintomático de algo (es decir, solo es la consecuencia de una causa más profunda).


La imagen del país está por los suelos y el gobierno mexicano, en vez de mejorar esto con reformas profundas y cambios verdaderos, sólo obliga a la gente a disculparse. A Mujica le pidieron que se retractara de su opinión sobre México como un Estado Fallido, al papa le dijeron que no estigmatizara al país con el narcotráfico, y a Iñárritu que lo que buscan es construir un mejor gobierno… ¿por qué lo dicen? ¿por qué no sólo lo hacen?





Mucho ruido y pocas nueces


Podríamos desvivirnos diciendo a la gente que no hable mal del país (más bien, podría el gobierno desvivirse pidiendo que nadie hable mal del país), pero ¿no es mejor que el gobierno se dedique a solucionar el problema del narco que cada vez está peor? Tal vez así el papá piense en que la mexicanización es la adecuada estrategia contra el narcotráfico y no la transformación de un país en un campo de guerra.


¿No sería mejor que el gobierno elimine la corrupción y la impunidad para que no pasen más Ayotzinapas? Tal vez así Mujica diría que México es un gran Estado y no uno fallido.


¿No sería mejor, de verdad, que mejoren la situación del país de una buena vez? Tal vez así los mexicanos digamos que tenemos un buen gobierno y no que vivimos en uno que no nos merecemos…porque no merecemos que hablen mal del país, pero nos merecemos menos vivir en un país en el que, justamente, se pueda hablar mal de él. Y mientras México no funcione adecuadamente todo el mundo seguirá criticándolo.


El problema, al final, no es que Donald Trump diga que este es un país corrupto, el problema es que los ciudadanos podemos estar de acuerdo con él, y los mexicanos no nos merecemos eso (de hecho nadie se merece estar de acuerdo con este horrible señor), merecemos poder decirle que no es verdad y que se disculpe, pero como está el país ¿con qué cara el gobierno le podría exigir disculpas?, suponemos que con la misma cara cínica con la que le dijeron a Iñárritu que construían un mejor gobierno mientras sabotean la Ley de Transparencia, ¿no?