Lo que oculta el orgasmo femenino



Las hormonas liberadas durante el clímax aportan placer, pero también otros muchos beneficios, como la salud cardiovascular.

No todo el mundo es consciente de los beneficios que tiene para su salud la práctica de sexo. Según varios estudios conocidos, es sabido que tener una vida sexual activa ayuda a prevenir enfermedades y además favorece la quema de calorías -ya que es considerado un ejercicio aeróbico-, reduce el estrés y favorece la salud emocional.
Pero además de las relaciones sexuales en sí, hay que destacar los beneficios del clímax en el cuerpo de la mujer. El 8 de agosto se celebró el Día Internacional del Orgasmo Femenino que está siendo últimamente objeto de estudio y mención de diversas publicaciones. Algunas afirman que, durante la exaltación, se liberan diversas hormonas como la adrenalina, las endorfinas o la oxitocina. Estas actúan en el cuerpo de la mujer como vasodilatadoras permitiendo una mejor circulación de la sangre y evitando de esta forma la posible formación de coágulos. "La mejora de la circulación junto a la sensación de felicidad provocada por la secreción de estas hormonas ayuda a mantener una mejor salud cardiovascular", apuntó el cardiólogo Ignacio Fernández Lozano.
A esto hay que añadir además que tener una vida sexual activa ayuda a prevenir enfermedades ya que, durante las relaciones sexuales, se elevan los niveles de inmunoglobina que ayuda a proteger de infecciones al cuerpo y favorece una mayor resistencia de enfermedades.
Por el contrario, la falta de orgasmos puede ser causa de un mayor riesgo cardiovascular. Esto ha quedado demostrado después de la presentación de un estudio inglés que estudió a 100 mujeres infartadas y descubrió que el 65% de ellas era incapaz de sentir placer en comparación con el 25% de las que tenían esta condición que no tenía problemas cardiovasculares.
Los especialistas han recordado además, que el sexo ayuda a prevenir infartos y enfermedades cardiovasculares. "Además de todos estos beneficios para la salud también se ha comprobado que la práctica sexual de forma periódica ayuda a reducir las probabilidades de padecer un infarto", explicó Fernández Lozano.
Así lo demostró un estudio publicado en The American Journal of Cardiology y en el que se comprobó que los hombres que mantenían relaciones dos veces por semana tenían hasta un 50% menos de probabilidades de sufrir un infarto frente a aquellos que lo hacían una vez al mes. "Para aquellas personas que hayan tenido algún episodio cardiovascular es importante recordar que pueden mantener una vida sexual normal siempre que su médico no les haya recomendado lo contrario", recomendó el doctor.