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Los +10 trenes más legendarios de la historia.



10 trenes legendarios del mundo

Famosos, históricos, míticos, turísticos. Desde el Transiberiano hasta el Blue Train, diez trenes imperdibles..



Se sabe, los trenes de vapor del siglo XIX hicieron posible el viaje de placer y aventura en condiciones seguras, con ellos empieza el turismo moderno. Si se la compara con el vuelo en avión o el viaje en auto, la experiencia del tren es más relajada: no hay que manejar, las estaciones están en el centro de las ciudades, se puede disfrutar de la vista y conversar, comer algo o hacer nuevas amistades. Por esas razones, pero también por los avances tecnológicos de la alta velocidad o por la nostalgia de la época dorada del ferrocarril -los años del Orient Express- hoy en día el viaje en tren de pasajeros ha vuelto a estar de moda. Hay trenes que atraviesan desiertos y trepan cordilleras, hay trenes de lujo más costosos que un viaje en crucero, en fin, hay trenes para todos los gustos. Por eso, aquí va una lista de deseos, con diez de los trenes más frecuentados.

1. Glacier Express



Nació en 1930 para hacer más fácil la llegada de los esquiadores a los Alpes de Suiza y aún hoy se enorgullece de ser el tren expreso más lento de Europa porque demora siete horas para hacer 290 km. Pero a ningún pasajero le importa la lentitud, porque las vistas son inolvidables: las vías atraviesan 91 túneles y cruzan 291 puentes, entre valles como Mattertal, el río Mattervispa, el Oberalp Pass, el valle Albula, el viaducto Landwasser y el famoso Ruinalta, un espectacular valle trabajado por el río Vorderrhein -una de las fuentes del Rhin- en los Alpes Grisones. El Glaciar Express baja desde Zermatt, al pie del Matterhorn (4.776 metros sobre el nivel del mar) hacia St. Moritz (1.775 metros), que es el más célebre centro de esquí de Suiza. El trayecto del Glacier Express es una fiesta para los ojos por los modernos coches de visión panorámica habilitados en 2006, impulsados por locomotoras de tracción eléctrica.

2. The Ghan



En el corazón de Australia las vías de The Ghan corren de norte a sur por 2.979 km uniendo la ciudad de Adelaida –en el sur, frente a la Gran Bahía Australiana– con otra ciudad, Darwin, en el “top end”, como llaman los australianos a la región ubicada en el extremo norte del país, frente a la isla de Nueva Guinea. Son 48 horas de viaje en coches con aire acondicionado y un menú para gourmets en el vagón restaurante. El servicio se inauguró en 2004 y dispone de camarotes en suite, pequeñas cabinas privadas o los económicos asientos reclinables. Las vías atraviesan los desiertos Simpson y Victoria, la Cordillera Macdonnell –un parque nacional sembrado de bosques y ríos– además de estancias ganaderas, lagos salados y pueblos pintorescos como Alice Springs. En las afueras de Katherine, una de las paradas cercanas a Darwin, se pueden ver pinturas de origen indígena en las montañas del parque nacional Nitmiluk. Llegando a Darwin, el paisaje se hace tropical, con puentes que atraviesan pantanos, ríos, manglares y bosques de acacias hacia el mar. Antiguamente, esta ruta de casi 3000 km era cubierta por caravanas de camellos con jinetes que venían de Afganistán, de allí el nombre, “The Ghan”.

3. VSOE, Venecia-Simplon-Orient Express



Para los nostálgicos de la edad de oro del ferrocarril, este tren de lujo que corre entre y Venecia pasando por París y el paso alpino de Simplon, es el heredero del mítico Express d’Orient inaugurado en 1883 por la Compagnie Internationale des Wagons-Lits. Es bueno saber que el trayecto clásico que se hacía entre París y Estambul(3.012 km) a través de Francia, Suiza, Austria, Hungría y Rumania –con escalas en Viena, Budapest y Bucarest– ahora se ofrece solamente una vez por año, en el mes de setiembre. El resto del año, el VSOE corre entre Londres y Venecia con escala en París, el viaje se extiende por 1.720 km y dura 31 horas, siempre a bordo de los espléndidos coches azules de la CIWL de la década de 1920 restaurados, con comidas preparadas por chefs y un servicio de mayordomos.

4. The Maharajas Express



Este tren de lujo se habilitó en el año 2010, corre entre Nueva Delhi y Bombay (1.400 km) en la región más escenográfica de la India, el Rajasthan, que es la histórica zona del norte del país donde los marajás reinaron durante siglos. El itinerario clásico atraviesa Delhi, Agra, Ranthambore y Jaipur, pero como The Maharajas Express realmente es para turistas ricos -lleva menos de cien pasajeros en coches de primera clase diseñados al estilo inglés de 1930- existen varios recorridos posibles. El viaje promedio lleva siete noches. Llega hasta sitios como Agra -donde está el palacio del Taj Mahal- o la reserva de Ranthambore donde se pueden ver tigres de Bengala en su ambiente natural. También se accede a la ciudad de Udaipur con antiguos palacios ubicados en la región de los lagos, y a los templos hindúes milenarios de Khajurao.

5. The Hiram Bingham



Hay muchas maneras de llegar a las ruinas incaicas de Machu Picchu, pero los 90 km de recorrido desde la estación de Poroy -en las afueras de la ciudad de Cusco- hasta el sitio arqueológico descubierto por el explorador estadounidense Hiram Bingham en 1911 son un espectáculo aparte en el tren de lujo que lleva su nombre. El viaje incluye comidas gourmet en coches modernos con visión panorámica, conexiones en ómnibus -la estación terminal está a 8 km de las ruinas- además de excursiones guiadas. El tren serpentea en la Pampa de Anta y pasa por el pueblo de Huarocondo, trepando la cordillera por el Valle Sagrado y el río Urubamba, es un paisaje dramático, con abismos, bosques y coloridas aldeas andinas como Ollantaytambo.

6. El Transiberiano



El mítico Transiberiano es en realidad una red, parte del sistema ferroviario de Rusia, que conecta la sección europea del país con la red de China. Tiene muchos ramales, por caso, el turista puede salir de Moscú y llegar a Pekín atravesando Mongolia o Manchuria -son dos rutas distintas- a través del desierto de Gobi, visitando ciudades exóticas como Ulan Bator. Sin embargo, el trayecto más famoso del Transiberiano une las ciudades de Moscú y Vladivostok, son 9.258 km en un viaje de seis noches a bordo del tren Rossiya (en ruso, “Rusia”) que sale cada dos días de la estación de Moscú (www.transsiberianexpress.net). Los pasajeros acostumbrados a viajar en trenes europeos comprobarán que el servicio a bordo del Rossiya es austero, pero el tren incluye coches de 1° y 2° clase con camas y compartimentos individuales. La ruta hasta Vladivostok atraviesa ciudades con mucha historia, como Kazan, Nizhny Novgorod, Perm -la puerta de los montes Urales- además de Ekaterinburg, donde fueron fusilados el zar y su familia en 1918. Irkutsk tiene inolvidables vistas del lago Baikal, mientras Ulan Ude marca el camino hacia Mongolia, por eso muchos viajeros bajan aquí para tomar el ramal a Pekín. El Transiberiano dispone de una versión de lujo, el Golden Eagle Trans-Siberian Express, que además del servicio a bordo ofrece excursiones y hoteles de alta gama en los puntos de llegada.

7. Al Andalus



Una manera relajada de explorar el sur de España, con el acento puesto en sitios de interés histórico y cultural en un entorno geográfico llamativo. Al Andalus es un lujoso tren de RENFE, la empresa ferroviaria de España, que propone un viaje de seis días en un ambiente “vintage”: los coches son joyas ferroviarias construidas entre los años 1928 y 1930 para trasladar al rey de Inglaterra hacia la Riviera francesa. Entre los imperdibles del recorrido están la catedral de Sevilla, el palacio de la Alhambra de Granada, la famosa mezquita islámica de Córdoba construida en el siglo VIII, la plaza de toros más antigua de España ubicada en Ronda, las bodegas cercanas a Jerez y la arquitectura renacentista de Ubeda. Los pasajeros dispones de suites con baño privado y un servicio al estilo de los grandes hoteles de la Belle Epoque. La travesía logra un buen equilibrio entre los tiempos del viaje en tren y las visitas o excursiones programadas, que se hacen con tiempo y cuando Al Andalus se detiene en las estaciones clave.

8. California Zephyr



Este tren que une a Chicago y San Francisco sigue la ruta abierta en 1869 con el primer ferrocarril transcontinental y por su geografía es uno de los recorridos más impactantes de Estados Unidos. Son dos noches de viaje en un tren de la empresa Amtrak, 3.924 km que se recorren en 51 horas. El California Zephyr cruza el río Mississippi hacia el oeste y trepa por las Montañas Rocallosas, la Sierra Nevada y los desiertos de Utah, siguiendo el curso del río Colorado y el escenográfico Donner Pass, con paradas como Omaha, Denver, Salt Lake City, Reno y Sacramento. En la estación final, Emeryville, un servicio de ómnibus de Amtrak lleva a los pasajeros hasta el edificio Ferry Building ubicado en pleno centro de San Francisco. En este clásico tren Superliner equipado con coches metálicos de dos pisos, los turistas disponen de coches dormitorios y salones que permiten la visión panorámica del paisaje.

9. Blue Train



Es el tren más lujoso de Sudáfrica y en 27 horas recorre los 1.600 km que separan Ciudad del Cabo de la norteña Pretoria. Saliendo del sur, el tren pasa por el parque nacional Table Mountain y la región de los viñedos sudafricanos, en ruta hacia el norte atraviesa el desierto de Karoo con paradas y excursiones en Kimberley -célebre por las minas de diamantes del siglo XIX que hicieron millonario a Cecil Rhodes- y también en el pueblo victoriano de Matjiesfontein, fundado en 1884, antigua sede militar durante la Guerra de los Boers. El servicio a bordo es realmente de lujo: cada coche tiene solo cuatro dormitorios en suite con baño completo, restaurante con comidas gourmet y una bienvenida que incluye champagne y cigarros cubanos Montecristo.

10. Eurostar



Para los apasionados por la tecnología de los trenes de alta velocidad, siempre es deslumbrante tomar cualquiera de los servicios diarios del Eurostar, el tren que une Londres y París (495 km) en 2 horas y 15 minutos. El tren corre a casi 300 km por hora y atraviesa el famoso túnel ferroviario bajo el Canal de la Mancha, saliendo de la restaurada estación de Saint Pancras en Londres -un monumento gótico construido en 1868- para recorrer el sur de Inglaterra, con prados verdes que desaparecen rápidamente ante la vista, como también la ciudad de Rochester, que el escritor Dickens hizo célebre. Luego vendrán veinte minutos bajo el agua cuando el Eurostar entra en el túnel bajo el Canal de la Mancha hasta salir hacia Lille, en Francia, llegando en un suspiro a la terminal, la estación Gare du Nord en París.





beso
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