About Taringa!

Popular channels

¿Los argentinos somos unos agrandados?




Argentina. Un país que ondea cual bandera al mejor futbolista del mundo, Lionel Messi, como ya lo hizo con quien es considerado el mejor futbolista de la historia, Diego Armando Maradona.

La argentinidad brotó al saber del nuevo Papa.

Este año además verá a una de las suyas, Máxima Zorreguieta, coronada como reina de Holanda.

Y ahora, muestra con orgullo a un Papa. Francisco.

¿Explota el ego de los argentinos con tantas figuras internacionales?

En el resto de América Latina se habla en broma (o en serio) sobre el presunto carácter engreído o arrogante del argentino, especialmente del porteño. Un estereotipo que, como todos, tiende a ser más una simplificación que una descripción acabada y objetiva.

Aunque ello no impida las -comprensibles- celebraciones y manifestaciones de orgullo patrio que brotaron a raíz de la designación de un Papa nacido en Buenos Aires.

"Esto nos va a agrandar muchísimo", señaló a BBC Mundo Marcelo, un oficinista de 40 años.

"El argentino ya de por sí tiene el ego alto con esto de tener a Maradona y Messi, ahora con lo del Papa se nos va a ir el ego por las nubes", afirmó.

Verónica, de 24 años, empleada de un supermercado, no difiere y dice: "Creo que el tema de no haber tenido nunca un Papa argentino es un orgullo y va a hacer que se infle nuestro ego".

Aunque agrega: "Es muy probable que exacerbe nuestra fama como argentinos arrogantes pero no me importa, estoy muy contenta".

Lo interesante de recoger opiniones en la calle es encontrar diversidad. Y Antonio, de 59 años, la ofreció.

"Yo no creo que esto nos haga muy agrandados. Por lo que veo y escucho de otras personas no es así", señaló.



Cuestión de ego



Enfocarse en el ego argentino puede ser injusto.

Quien haya estado en México habrá comprobado el orgullo patrio generalizado que caracteriza a dicha sociedad, por la bandera, el país, la cultura milenaria, o la celebración del "Grito de Dolores".

También ocurrirá lo mismo con chilenos, peruanos, brasileños, venezolanos, colombianos, costarricenses o dominicanos. ¿Acaso no todos (o casi todos), en mayor o menor medida, están orgullosos de su origen?

¿Por qué entonces se habla sólo de Argentina?

Para los especialistas quizás hay una explicación en la construcción de la sociedad argentina, caracterizada como casi ninguna otra por una enorme inmigración.

El término argentinidad es relativamente reciente, surge a principios del siglo XX, (...) quien lo enuncia por primera vez (...) no es un argentino sino un español, el filósofo Miguel de Unamuno
Luis Fanlo, sociólogo

"El tema del ego exacerbado de los argentinos es complejo. Surgió a finales del siglo XIX cuando el país era una de las potencias más ricas del mundo y después con las Guerras Mundiales, cuando Argentina se convirtió en 'el granero del mundo'", señala Adamson.

Tal período, de finales del siglo XIX, se caracterizó por una enorme ola de inmigración que según algunos estudios llevó a que en un momento tres cuartas partes de la población recién llegaba del extranjero.

Y ahí se construyó el concepto de "argentinidad".

"El término argentinidad es relativamente reciente, surge a principios del siglo XX, (...) quien lo enuncia por primera vez (...) no es un argentino sino un español, el filósofo Miguel de Unamuno y que el momento histórico en que lo enuncia está marcado por un acontecimiento – la gran inmigración- y por una conmemoración –el Centenario de la Revolución de Mayo- a partir de los cuales se produce una profunda reestructuración de las condiciones de dominación previamente existentes en la Argentina", explica el sociólogo Luis Fanlo, de la Universidad de Buenos Aires, en un estudio publicado en 2011.

"A lo largo de nuestra historia, los argentinos de carne y hueso fuimos objeto de un conjunto de saberes y prácticas para corregirnos, para que dejemos de ser lo que éramos (y somos) y nos convirtiéramos, en nombre de la argentinidad, en otra cosa (...) nada más y nada menos que unos argentinos gobernables", escribe Fanlo.

Y agrega: "(El objetivo era hacer) a los argentinos gobernables, totalmente adaptados a las condiciones particulares del orden capitalista argentino, con sus relaciones sociales de poder, dominación, y explotación".

Un debate que evidentemente va más allá del orgullo local argentino por tener un Papa nacido en Buenos Aires, hincha de San Lorenzo y bebedor de mate.
0No comments yet
      GIF