Check the new version here

Popular channels

Los dólares huyen: la Argentina es el único país de la regió

Finanzas


Jueves 23 de Octubre de 2014 17:39:00


Los dólares huyen: la Argentina es el único país de la región con saldo negativo en inversión externa


23-10-2014 Así lo determinó un informe de la Comisión Económica para América latina y el Caribe. La histórica baja se debió a la desinversión de la petrolera Repsol. Sin embargo, de descontarse la salida de la compañía española la caída con respecto al 2013 es de más del 20%







El conflicto con los fondos buitre terminó siendo la "frutilla del postre" que aleja cada vez más al Gobierno de la posibilidad de recibir dólares.

Es que, según el último informe de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL) la Argentina se convirtió, ya en el primer semestre de 2014, en el único país de Latinoamérica en tener un resultado negativo en su inversión extranjera directa (IED) de 55 millones de dólares.

Esto significa que, por primera vez en su historia, el país se encuentra en el último puesto del ranking que elabora el organismo detrás de El Salvador, Guatemala, Costa Rica y República Dominicana; países en los que, aunque la llegada de divisas extranjeras sea menor comparados con Brasil, Chile o México, no tienen "números rojos".

Según CEPAL, este resultado "catastrófico" de la Argentina se generó mucho antes de que estallara el conflicto con los holdouts y deriva de "contabilizar la desinversión de Repsol en la petrolera YPF".

Sin embargo, de no considerar la salida de la compañía española, la IED habría sido positiva y de u$s4.289 millones pero un 27% menos que en el mismo período de 2013.

El informe destaca que el país que gobierna Cristina Kirchner sufrió "la ausencia de grandes adquisiciones empresariales y el enfriamiento de las inversiones en minería".

De esta manera, mientras que las entradas de IED en toda la región disminuyeron un 23%, en la Argentina cayeron más del 20%.

CEPAL señaló como principales factores de la disminución de la IED regional "la ausencia de grandes inversiones  durante el primer semestre de 2014 que compensen las registradas en el mismo período del año anterior", así como "el enfriamiento de las inversiones en minería por la caída de los precios de los metales".

No obstante, en ningún país hubo una caída tan abrupta como en la Argentina.

Como contrapartida del menor ingreso de IED, nuestro país registró el mayor incremento regional en cuanto a inversión extranjera directa saliente: empresas locales radicaron capitales en el exterior en el primer semestre por 105% más que en igual período del año pasado.

La Argentina acusó en los últimos años un retroceso en materia de IED que la llevó a alternar el quinto y sexto puesto con Perú, detrás de Brasil, México, Chile y Colombia.

El hecho excepcional de la desinversión de Repsol implicó que retrocediera a un inédito último lugar en las posiciones.

De acuerdo con el último informe, las posiciones en orden decreciente de trece países latinoamericanos por su nivel de IED en el primer semestre de 2014, son las siguientes:

1.- Brasil......... 42.001 millones de dólares

2.- Chile.......... 10.367

3.- México......... 9.733

4.- Colombia....... 8.452

5.- Perú........... 4.680

6.- Panamá......... 2.575

7.- Venezuela...... 1.761

8.- Uruguay........ 1.568

9.- R. Dominicana.. 1.175

10.- Costa Rica..... 1.075

11.- Guatemala...... 713

12.- El Salvador.... 25

13.- Argentina...... - 55

Las firmas que se fueron del país
Las corporaciones de mayor historia en cuanto a presencia en el país ya conocen los vaivenes económicos locales y aprendieron a no tomarse como definitivos los momentos de idilio ni los de persecución.

Otras firmas, en cambio, tras haber desembarcado han vuelto a hacer las valijas para partir, conforme el clima político y económico ha cambiado.

Con el agravamiento de la recesión y la estrategia comunicacional del Gobierno de culpar al sector privado por la inflación y caída de las inversiones, se evidencia una acelerada tendencia a que las compañías internacionales bajen la cortina y se despidan de la Argentina.

La situación más reciente de alta tensión en el ámbito empresarial se vivió con la imprenta Donnelley, que tomó temperatura política cuando Cristina Kirchner insinuó que su quiebra no obedecía a un problema en su modelo de negocio sino a una estrategia deliberada de los fondos buitre para crear una sensación de caos en el país.

Pero lo cierto es que la tendencia al cierre de plantas ya venía ganando velocidad desde principios del 2013.

Los primeros casos se remontan a la salida del país de de las más afamadas marcas de lujo: en cuestión de meses, firmas como Calvin Klein, Escada, Ralph Lauren, Ermenegildo Zegna o Yves Saint Laurent bajaron las persianas sin promesas de retorno.

Este proceso -que cobrara mayor impulso con el cepo cambiario- lejos está detenerse, producto de varios factores que han ido agravándose.

Entre ellos, el cierre de importaciones, la caída de los márgenes de rentabilidad, las dificultades para lograr créditos a tasas competitivas y la imposibilidad del giro de divisas.

Ahora, se ha sumado el conflicto con los fondos buitre y el problema de deuda impaga, que tiene como uno de sus principales efectos las mayores dificultades que tendrán las empresas para financiarse.

Por lo pronto, lo acontecido con la imprenta Donnelley dejó planteado el interrogante (además del dudoso proceso de quiebra) respecto de si se darán otras tomas de planta o salidas de compañías del país.

"La industria gráfica hace tiempo ha dejado de ser rentable y la perspectiva de ventas futuras no es positiva. El negocio no es solvente, se ha experimentado una reducción constante y considerable de sus ventas y no se prevé un cambio de tendencia", expresó la firma en un comunicado.

Señales de atención
Nextel es otra de las que tiene complicaciones en su operatoria en el país aunque, en este caso, contagiada por los problemas que enfrenta la compañía en a nivel global.

Tal como anticipara iProfesional, la firma fue  vendida a dos empresarios locales -Matías Garfunkel y Sergio Szpolski- luego de que hayan tomado la gestión de la filial chilena.

En general, influyen los factores mencionados anteriormente, a los que se ha sumado recientemente otra complicación, como lo es la caída del consumo.

En el rubro automotor, la autopartista estadounidense Visteon es otra de de las que cayó presa de las dificultades y debió cerrar su planta en Quilmes, previo despido de sus 300 empleados.

Argumentó que su operatoria en el país "ya no era financieramente viable, que estaba operando a menos de su capacidad total y sin ninguna posibilidad de generar nuevos negocios", expresiones muy parecidas a las utilizadas por Donnelley.

Una de las compañías en las cuales se observa cierto grado de "equilibrio inestable" corresponde a la autopartista Lear.

La empresa suspendió en la primera semana de agosto a sus 450 empleados y cerró por quince días la planta en la localidad bonaerense de General Pacheco.

Agregaron que la compañía, que tiene también una fábrica en el partido bonaerense de Escobar y otra en la provincia de Córdoba, "cerrará de manera definitiva la planta de Tigre si persisten los hechos de violencia sindical en torno al establecimiento".

Lo que sucedió en Lear es otro capítulo de una historia muy compleja iniciada en mayo, cuando la española Gestamp comenzó a suspender personal.

Mientras la española cesanteaba trabajadores, las autopartistas cordobesas Civie y Valeo arrancaban con procedimientos de crisis.

Por su parte, Montich y Establecimiento Metalúrgico Sturn estaban en pleno proceso de desafectar temporariamente a una parte de sus empleados.

En el caso de la minería, firmas de importante calibre también dejaron de marcar presencia en yacimientos prometedores.

En julio, la suiza Xtrata y la canadiense Goldcorp decidieron renunciar a sus participaciones en el yacimiento de oro y cobre Agua Rica, en la provincia de Catamarca.

También ese mes IRL Limited -de origen británico pero con sede en Lima, Perú- se alejó del proyecto de oro Don Nicolás, en la provincia de Santa Cruz. La empresa indicó que prefería concentrarse en otras iniciativas fuera del país.

En el segmento de consumo, la mexicana Elektra dejó de operar y desactivó su negocio de electrodomésticos.

"La alta inflación dificulta la planificación y hay prácticas sindicales que complican seriamente la operatoria y el ambiente de inversión", expresó al momento de hacer las valijas.

La multinacional peruana Belcorp es otra de las que quedó presa de las complicaciones locales. La firma elabora reconocidas marcas de cremas y fragancias como Ebel, L'Ebel y Esika.

En febrero, Lancôme, la marca de cosmética del grupo francés L'Oreal cerró su único punto de venta sobre la avenida Santa Fe.

La estadounidense Mosaic, líder en producción de fertilizantes y mayor productora mundial de fósforo mostró su pasaporte para abandonar la Argentina.

La firma informó que el movimiento respondía a problemas para importar y girar divisas, sumado a la caída en la producción de trigo y a la reducción en el área sembrada de algunas materias primas.

Casi en paralelo, la firma ICONA, fabricante de agroquímicos controlada por el grupo empresario indio UPL, tomó una decisión similar y dejó de operar su planta en San Miguel del Monte.

La empresa comunicó al sindicato de químicos que su negocio ya había dejado de ser rentable.

En el rubro servicios, la firma Liberty se desprendió de sus operaciones de seguros patrimoniales y reaseguros.

Acordó con Kranos Capital, un fondo de inversión comandado por el empresario argentino Ricardo Cantilo, en un contexto en el que la operación local le había dejado pérdidas por unos 45 millones de dólares hacia finales de 2013.

En el plano financiero, la casa de cambio Global Exchange vació en mayo sus siete locales en el país.

"La situación en Argentina ha provocado que pasemos de ser una compañía que llevaba 12 años creando empleo a tener que reducir de forma drástica el número de puestos de trabajo", expresó la firma.

En el rubro laboratorios, la compañía italiana Menarini puso fin a sus operaciones en la Argentina.

¿Las razones esgrimidas? Las ya conocidas: cepo cambiario, limitaciones a las importaciones, altos niveles de inflación y reducciones en los márgenes de ganancias.
0
0
0
0
0No comments yet