Madre engañada dio 200 mil pesos a falsos secuestradores



Ocurrió el miércoles a las 3 de la madrugada. Una mujer de 82 años recibió un llamado en el que le exigían rescate para volver a ver a su hijo. Entregó pesos y dólares en efectivo y todas las joyas.

Sinceridad brutal de la víctima
La abuela de 82 años les narró la secuencia vivida a los policías, según como fueron aconteciendo los hechos. Ella dijo que a las 3 de la mañana de ayer recibió un llamado en su teléfono fijo, adonde la voz de un desconocido le anunciaba que tenían secuestrado a su hijo. Inmediatamente después, creyó escuchar la voz de su hijo, que le indicaba que les diera a los secuestradores todo lo que le pedían. La mujer resolvió conforme a sus sentimientos, y entonces en medio de la madrugada, sola y agobiada por el suceso, tomó una drástica decisión desde el fondo de su alma: sacó todos los bienes de valor que tenía en su casa, y no dudó un instante en entregarlos porque su hijo estaba en peligro. Ella sacó 20 mil pesos y 40 mil dólares, ambos en efectivo y todas las joyas que encontró, las propias y las heredadas de sus ancestros, las colocó dentro de una bolsa, y tal como se lo ordenaron los secuestradores, salió a la puerta de su casa y la dejó colocada en el cordón del pavimento, justo frente a su casa. El auto negro que frenó de golpe
Todo terminó antes de las 3.30, cuando apareció frente a su casa un auto negro a toda velocidad, que frenó de golpe, y entonces un hombre que viajaba como acompañante del conductor del vehículo, bajó del habitáculo raudamente, recogió la bolsa y después ambos huyeron a toda velocidad. Descubrieron el engaño




La mujer, luego de dejar la bolsa en la calle que se llevaron los desconocidos, ingresó a su casa, cerró la puerta con llave, tomó el teléfono fijo y llamó a la casa de su hijo que habita una vivienda en la zona de la costa sobre la ruta provincial 1.
Precisamente, él fue quien atendió el llamado a mitad de la madrugada, escuchó el relato de su madre, y le dijo que a él no le había pasado nada, y que todo estaba bien. Entonces, amargamente, madre e hijo cayeron en la cuenta que la mujer fue víctima de un “secuestro virtual”. La investigación policial y judicial
La novedad fue informada al jefe de la UR I La Capital, Región III, comisario inspector Adrián Rodríguez, que a su vez hizo lo propio con el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, Sergio Alvira, y además de manera urgente se puso al frente de una partida de pesquisas policiales de Unidades Especiales para investigar el grave suceso. Peritajes criminalísticos
Los agentes de la Policía Científica fueron enviados a la vivienda de la damnificada –de la que expresamente se reserva la identidad y su domicilio particular,por cuestiones que son obvias– y realizaron los peritajes criminalísticos de rigor. Desde la fiscalía en turno, ordenaron que por la complejidad del caso, las actuaciones y lo investigado pase a la órbita de la Policía de Investigaciones (PDI).