Matan a ama de casa de un balazo en la cabeza en Vzla





Una presunta bala perdida cobró la vida de una madre de cuatro hijos. Daimari del Carmen Gómez Ballestero, de 32 años, recibió el pasado jueves en la mañana un balazo en la cabeza, mientras se bañaba en su “ranchito” en el sector Pueblo Nuevo, en Mene Grande, municipio Baralt. Murió ayer en Maracaibo a las 7.10 de la noche en el Centro de Diagnóstico Integral (CDI), en Santa Rosalía en el centro de la ciudad. Así lo reseña laverdad.com / José Antonio González

Wilmer Bustamante, tío de la fallecida, explicó que a su sobrina la alcanzó por una bala perdida, en medio de un enfrentamiento entre bandas rivales en el referido sector.

Viacrucis

Ayer, en las afueras del centro asistencial los familiares sufrían la pérdida de su pariente. Sonia Ballestero, madre de la víctima, explicó que su hija, junto con su marido apodado el “Mandigo”, y su nieto de cinco años, estaban en el rancho.

En la humilde vivienda había muchas balas disparadas en el piso. La progenitora de Daimari contó que recibió una llamada donde le informaron que su hija estaba herida. “Llamé a mis otros hijos para socorrer a Daimari”, quien luchó por su vida en cuatro centros de salud. A la occisa la llevaron hasta el Hospital Luis Razetti en Mene Grande, pero no tenían cupo en la sala de Cuidados Intensivos, siendo remitida inmediatamente hasta el Hospital Pedro García Clara en Ciudad Ojeda, donde ingresó a las 12.30 del mediodía del jueves.

“Allí atendieron a mi hija, pero no había neurocirujanos para atenderle”, expresó la madre de la lesionada, quien agregó que los médicos hicieron todo lo que estaba a su alcance para salvar a su familiar. La trasladaron una vez más. Ingresó ayer, a la 1.00 de la tarde, en el General del Sur, donde no la atendieron por falta de insumos y habitaciones, “la tenían de un lado a otro” agregó.

Finalmente llegó hasta el CDI de Santa Rosalía, a las 3.00 de la tarde, y cuatro horas después falleció por falta del personal capacitado. “Mi hija llegó a este centro asistencial y nos dijeron que había las maquinas necesarias y los cuidados, pero no el personal altamente calificado para llevar a cabo su operación”. Durante la espera su familiar se murió.

32 horas agonizó la ama de casa tras recibir un disparo en la cabeza.

Daimari del Carmen Gómez Ballestero, de 32 años. Era la segunda de seis hermanos.
Dejó cuatro hijos huérfanos y era ama de casa.